Aceptó una apuesta. Terminó atada, gimiendo, y pidiéndole permiso para venirse. Mario no solo ganó el juego, se ganó el control total de su cuerpo. Ahora, ella sigue sus reglas
Una escapada a una cabaña en el bosque se convierte en el escenario perfecto para cumplir una fantasía prohibida. Mi esposa, vendada y sumisa, es dominada sin piedad por dos hombres frente a mí, mientras grabo cada instante. Doble penetración, control absoluto, placer sin filtros… y cero sentimiento
Ven cerda, pasa aquí y chúpame la polla como tú sabes. Elena pasó al asiento del copiloto, mientras el taxista se iba bajando la bragueta y sacaba la polla fuera. Elena se amorró a la polla y empezó a chupar.
Le agarró por sus brazos y la follo muy, muy fuerte. Elena chillaba como una loca, presa del dolor y del placer. Ese anal le estaba matando. Eso era lo que ella quería y lo que su marido no le daba.
Dominación, pornografía, tríos y cuartetos con infidelidad y cornudos, viajes de trabajo y una cierta brutalidad. Lo escribí a medias con Marido (alguno notará que no es mi estilo habitual) y añadimos una buena capa de ficción a cosas que sí ocurrieron.
Empecé a recordar al tipo ese, la mujer obesa y el látigo. Pero no podía recordar más que las voces del tipo al correrse. Mi mente se fundía en negro después de escuchar las voces. Me dolía todo el cuerpo, para la única vez que no me habían follado, me habían dejado para el arrastre.
La verdad es que estaban muy ricas y las chupaba con ganas. El guapo tras unos minutos de chupar, me puso en cuatro y empezó a follarme, al principio suave, dejando que mi coño se fuera acostumbrando. Al calvo parecía que le gustaba más follarme la boca y así lo hacía.
Sin excusas. Sin reglas suaves. Solo dos mujeres desnudas, de pie, dándose golpes en las tetas como verdaderas putas guerreras. Cuatro golpes por turno. La última, una doble patada en el pecho. Gana quien no se rinda. Y cuando Kassandra cae de rodillas, Abril cobra su trono con la verga adentro… y l
-Pipi. -Vale te dejo que el calzonazos me está llamando. -Lástima que mañana trabajes Tere, pero en cuanto acabes vete para su casa, vamos a añadir otra perrita al grupo. -Tere. -Puedo… Así terminó el último capítulo…
Muy bien putita, ahora serás mi esclava y trabajarás para mí en el bar. Si no lo haces recibirás una buena paliza diaria hasta que cedas, ¿tú verás?
No tenía opción, si no obedecía, me pegaría una paliza diaria y ese hombre pegaba duro. Me lanzó un vestido que tapaba lo justo
Julia, una jovencita angelical, está a punto de descubrir por las malas que sus actos tienen consecuencias. A sus recién 18 años cumplidos descubrirá que la vida no es un cuento de hadas si no un cuento perverso que esconde placeres insospechados para su inocente mente
… ‘La tenemos a punto, es toda nuestra’ _Dijo Tocho arrodillado mientras metía y sacaba sus enormes dedos por el culito de mi novia, mientras con su perversa sonrisa seguía mirándome...