Hola amigos, ¿qué tal? ¿Cómo están? Yo espero que bien. Como ya les he contado en alguna ocasión, mi esposa es una persona joven de buen culo y hermosas tetas, pero algo que siempre ha dado a demostrar ella, o al menos a mí, es que era una mujer de casa tranquila y con mucho respeto.
Hasta que tuvimos el encuentro con aquel desconocido en la calle. Ese día algo floreció, un lado que no conocía de mi mujer. Desde aquella ocasión ella ha estado muy puta, saben, muy aventada. Ahora va al gym con mallas transparentes mostrando en ocasiones tanga, más arreglada, etc.
En una noche de sexo empezamos a fantasear con que otro hombre le diera verga. Pero esta vez ella les empezó a poner nombre y empezó a nombrar a unos cuantos de sus ex. Esto a mí me puso a mil, empecé a bombear más y a ella también le gustaba, lo sabía por la forma en que apretaba su vagina cada vez que decía un nombre.
Le dije que me contara su experiencia, por qué la ponía a mil, y ahí fue donde me di cuenta lo puta que había sido mi esposa en su pasado. Ella me contó que su ex era un macho dominante ejemplar, gran verga cabezona venuda, unos 18 cm aprox., un poco más grande que la mía que anda por los 16.
Me contó la vez que estaba en un parque, ella llevaba mallones y una tanga que hacían lucir su hermoso culo. Él la estaba agarrando de sus nalgas cuando ella notó que su verga estaba erecta, a lo cual ella, siendo una putita sumisa, le dijo que la llevara a un motel, pero él, como buen macho, le dijo que no, que ahí se la mamara. En ese parque hay unas banquetas con mesas, él la llevó hasta ahí y se sacó la verga obligándola a tragársela sin importar la gente que pasaba.
Esto me sorprendió ya que a mí a veces no me deja ni agarrarle una nalga porque dice que se ve mal ante la gente, pero con él se puso a tragar verga. Ella cuenta que en éxtasis ella quería que él la penetrara, pero andaba en días fértiles.
*ESPOSA: Te voy a enseñar lo que hice y dije en ese momento.* Procedió a agarrar mi verga y decir: quiero que me rellenes el ano, y procedió a ponerla en la entrada de su culo. Y mi mente desbordaba excitación al saber que ella se había dejado coger por el culo en un parque. La esposa ejemplar que tenía había sido la guarra de un buen macho en un parque.
Solo aguanté como 2 embestidas cuando mi semen llenó su culo, a lo cual ella continuó contando que después de que aquel macho la rellenara le dijo que le diera su tanga como recuerdo. Ella procedió a dársela y solo se puso su mallón y anduvo escurriendo semen de su culito por sus muslos y piernas durante lo que restó del día. Incluso llegó a manchar los lugares donde se sentó.
Me sentí un verdadero cornudo humillado y excitado.
Gracias por leer y espero vernos pronto para contarles más.