En los cambiadores del gimnasio
Todo empezó en los cambiadores del gimnasio, un lugar cargado de energía masculina, con machos sudorosos cambiando y duchándose. Ahí estabas tú, a punto de ducharte, cuando apareció él: un moreno de infarto, con ojos marrones claros que parecían atravesarte, pelo cortito, pectorales enormes...