Este tipo de Relatos hay a algunos de mis lectores que no les gustan y se enfadan conmigo, así que voy a hacer algunas consideraciones al respecto, para que cada lector los disfrute a su manera.
Por principio, todos los relatos publicados en esta página son ficticios.
Por lo tanto, este tipo de Relatos es tan solo una forma distinta de relatar la ficción.
Pero tienen una ventaja sobre los relatos tradicionales, que cada lector puede elegir entre creer que son reales o verlos como un relato de ficción más.
Desde mi punto de vista, los que los consideran reales, aciertan, porque evidentemente, el morbo es mayor y por lo tanto lo disfrutan más, así que, vosotros sois los que decidis si el relato es real o ficticio, así de fácil lo tenéis.
El domingo recibí el siguiente correo de uno de mis lectores, desde Bolivia, cuando allí eran las 9 am del domingo:
Hola Tomas, soy un lector asiduo de tus relatos y me he animado a contarte mi caso, para ver que me aconsejas o si me puedes ayudar a conseguir mi fantasía.
Mi mujer y yo estamos bien, cogemos seguido y todo tranqui, pero yo tengo una fantasía que me gustaría probar y es el cuckolding.
Me urge ver cómo se la coje otro honbre y sentirme cornudo, pero ella me dice que ni de broma se mete con un extraño por miedo o porque es peligroso.
Ahí es donde se me ocurrió la idea de pensar en nuestro hijo, él es de toda la confianza y el único hombre con el que ella se sentiría segura de verdad.
He estado leyendo muchos relatos tuyos de relaciones madre e hijo y me convencí de que es la solución perfecta para que ella se suelte y yo pueda ver cómo mi propio hijo se la tira frente a mí.
Mi hijo tiene 18 años y mi mujer 38, lo tuvimos muy jóvenes.
Mi mujer se conserva muy bien, te mandaré una foto suya, para que te hagas una idea de como es.
Necesito que me ayudes para ver cómo convencerlos a los dos para que acepten y por fin se cumpla mi fantasía. ¿Qué me sugieres?
Yo le pedí que me facilitara los correos electrónicos de ambos y sus nombres, para poder ponerme en contacto con ellos.
El me facilitó los datos y me mandó una foto de su mujer con la cara tapada con un emoji.
Su mujer es una de esas mujeres con un cuerpo exuberante, de curvas muy pronunciadas, grandes pechos, amplias caderas, piernas largas y muslos perfectos hasta donde se veían, porque estaba vestida con una falda corta y una blusa blanca con varios botones desabrochados qué dejaban ver un generoso canalillo.
Una auténtica MILF de 38 años.
Mandé mi habitual correo de presentación a los dos y el hijo me contestó inmediatamente.
Crucé varios correos con el y me dejó muy claro que se moría de ganas de coger con su madre, que haría todo lo que yo le dijera que hiciera, para conseguirlo.
En principio no le dije que nada de que eso era lo que su padre quería que hiciera.
Sobre las diez de la mañana me contestó la madre.
Los correos que intercambié con la madre los voy a detallar, porque es muy interesante ver como va evolucionando en su forma de pensar, desde verlo como algo pecaminoso y que no haría nunca, a morirse de ganas por sentir la verga de su hijo dentro de su vagina.
Este fue su primer correo en contestación el que yo le había enviado:
Hola, Sr. Tomás.
Disculpe la demora en responderle, pero me encontraba preparando el desayuno para mi familia y atendiendo los quehaceres de la casa, apenas voy viendo su mensaje.
Le agradezco el contacto, pero le confieso que me siento muy desconcertada y hasta un poco apenada con sus preguntas.
Yo soy una mujer de principios, muy dedicada a mi fe y a mi hogar, y este tipo de temas que usted menciona me parecen prohibidos ante los ojos de Dios.
No sé muy bien qué decirle, me parece algo muy extraño que un escritor me contacte para preguntar estas cosas tan íntimas.
De todas formas, agradezco su cortesía.
Yo:
Hola Mariluz
Gracias por contestarme.
A ver Mariluz el sexo es sexo y no tiene nada que ver con la religión.
¿Tu no has tenido nunca alguna fantasía, junto con tu marido, de hacer algo distinto?
Porque es algo normal en las parejas cuando llevan muchos años juntos.
Ella:
Mi esposo y yo llevamos muchos años de un matrimonio tranquilo.
Me da mucha pena y hasta vergüenza hablar de fantasías o de hacer algo distinto.
¿A qué se refiere exactamente con eso?
¿De verdad hay personas que comparten esas cosas en familia sin sentirse culpables ante Dios?
Yo:
Por supuesto que hay muchas personas que tienen relaciones sexuales con familiares cercanos, dentro de la propia familia.
Yo llevo muchos años en esto y he conocido muchos casos.
Las relaciones más numerosas son las de madres con hijos, sobretodo cuando son hijos únicos.
Seguidas de las de padres con hijas.
En tu caso la relación sería con tu hijo, el se muere de ganas de tener sexo contigo, te quiere muchísimo como madre, pero también te desea como la atractiva mujer que eres.
Ella:
Me he quedado sin respiración al leer lo que escribió.
¿Cómo puede decir algo tan fuerte sobre mi hijo?.
Mi muchacho es un ángel, él me respeta y me quiere como su madre, jamás me atrevería a pensar que me ve con otros ojos.
Y a mi esposo yo le juré fidelidad ante el altar. El matrimonio es sagrado y yo jamás sería capaz de traicionarlo, mucho menos con alguien de nuestra propia sangre.
Yo:
Tu marido está de acuerdo.
Te propuso que cogíeras con otro hombre y tu te negaste porque te daba miedo de hacerlo con un extraño, así que pensó que la mejor opción era vuestro hijo.
Ahora ya sabes que tu hijo te desea y se muere de ganas de comerte enterita y también sabes que tu marido está de acuerdo, así que no lo engañaría, todo se queda en casa, será vuestro secreto.
¿Que me dices?
Ella:
Me ha dejado usted sin palabras y con el corazón a mil.
¿Cómo es posible que diga que mi propio esposo está de acuerdo con algo así?.
Mi hijo es mi niño, mi sangre, y mi esposo es un hombre de bien.
Me siento muy aturdida con lo que usted plantea de que todo se queda en casa y que sería nuestro secreto.
Es algo que jamás pasó por mi mente y me da mucho temor siquiera imaginarlo.
Yo:
Pues relájate Mariluz.
Ya veras lo que vas a disfrutar cuando vuelvas a tener a tu hijo dentro de ti, entrando por donde salió, todas las madres me dicen que es una sensación increíble y cuando se corra dentro de ti y sientas el calor de su semen, por lo visto se siente un placer indescriptible.
Y además sin sentirte mal por engañar a tu marido, porque el está de acuerdo, quiere que lo disfrutéis los dos.
Si tu quieres, podemos montárnoslo para que tengas tu primer encuentro con tu hijo ya mismo.
Solo tienes que decirme que estás de acuerdo y yo me encargo de todo.
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Mientras tanto le había dicho al hijo que se sacara una foto de su verga tiesa, para mandársela a su madre, porque eso es algo que no falla, cuando las madres ven la verga de su hijo, se ponen como locas y pierden la poca vergüenza que aun les quede.
El me mando la foto y el «niño» tiene un auténtico vergonzoso y así, tal cual se la mande a su madre con el siguiente correo:
Mira Mariluz
Está es el pene de tu hijo, me acaba de mandar la foto, para que te la mande y veas lo que te quiere meter dentro de tu vagina.
Ella:
¿Queeee? No puedo creer lo que mis ojos están viendo.
¿De verdad esa es la verga de mi hijo?
Me siento tan pecadora de solo mirarla, pero me ha dejado impactada, es impresionante.
Jamás imaginé que mi niño tuviera eso así de grande, si parece mucho más grande que la de su propio padre.
No sé ni qué pensar, me siento toda colorada y con un calor por todo el cuerpo que no es normal.
Yo:
A ver Mariluz, lo que te pasa es que tu estas deseando comerte esa verga ya mismo, así que, lo que debes hacer es irte a tu dormitorio y esperarle desnuda, o al menos sin bragas para que todo sea más fácil y tu hijo irá para allá en cuanto yo se lo diga.
No hace falta que habléis, tú solo ayúdale, porque el estará también muy nervioso.
Dime si estás de acuerdo
Ella:
No sé qué decirle, estoy demasiado nerviosa, mi hijo nunca me ha visto desnuda y tengo mucho miedo de que no le guste lo que vea, o de que se decepcione de su madre.
Me da una vergüenza que no puedo explicar, y es que no me cabe en la cabeza la imagen de mi niño cogiéndome.
Me lo imagino y me pongo toda colorada, me tiemblan hasta las piernas de solo pensarlo.
Yo:
Tu por eso no te preocupes, ni por tu marido tampoco.
Ponte algo ligero por encima, pero sin bragas, para que te de menos corte.
Y déjate llevar, por que será una experiencia única en tu vida.
¿Estamos de acuerdo?
Ella:
Esta bien,usted me ha convencido, pero me tiene con los nervios de punta.
Le haré caso, me quitaré las bragas, pero por favor, déjeme quedarme con el sostén puesto todavía, que no me siento del todo segura así tan descubierta.
Me taparé con una sábana nada más y esperaré a ver qué pasa.
Siento un calor por todo el cuerpo de solo pensar que mi hijo me va a ver así.
Espero que sea tan especial como usted dice y que mi niño me trate con cariño.
Ya estoy lista
Me muero de la vergüenza, pero ya estoy aquí bajo la sábana y sin bragas como me dijo.
Solo dígame una cosa antes,
¿De verdad mi marido está de acuerdo con esto?
No puedo creer que me esté prestando para que mi propio hijo me use así.
Yo:
Sí, por tu marido no te preocupes.
Ahora le digo a tu hijo que vaya para allá.
Disfrutalo.
Luego me cuentas si tenía razón en todo lo que te he dicho.
Besitossss
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Yo a la vez estaba hablando también con el hijo y mantenía informado al marido de como iban las cosas.
Aconsejé al marido que esa primera vez los dejara a ellos dos solos, para que cogíeran confianza y que luego ya tendría tiempo de verlos coger directamente y montarselo como los tres quisieran y el estuvo de acuerdo.
Una vez que la madre me mandó su último correo, diciéndome que ya estaba preparada, le dije al hijo que ya podía ir al dormitorio de sus padres, que su madre lo estaba esperando.
En ese momento eran las 11am, el hijo me dijo que iba para allá y no volví a saber nada de ninguno de ellos hasta las 7pm.
El primer correo que recibí fue del padre, que me decía lo siguiente:
Hola Tomas
Te cuento… Se encerraron en el dormitorio y al poco ya escuchaba a mi mujer gimiendo como una auténtica perra.
Su hijo la estaba dando duro, se oía clarito el sonido de las nalgas chocando fuerte en cada embestida.
El cabrón le estaba dando una buena cogidota y así estuvieron si parar durante un par de horas.
Luego de que acabarán, salieron como si no hubiera pasado nada y yo, para romper la tensión los saqué a comer fuera.
Verlos ahí sentados frente a mí, sabiendo que mi propio hijo acaba de darle un cogidon a su madre, me la tenia como piedra.
Ella estaba toda sonrojada y con la mirada perdida, seguro todavía sentía los bombazos de su hijo adentro.
Ya regresamos a casa y ahora cada quien está en lo suyo, como si nada hubiera pasado, pero el ambiente sigue cargadísimo.
Fue de las mejores experiencias que vivi, pero ahora ya solo me gustaría verlos en directo.
Yo:
Estupendo, supongo que ellos me lo contaran, porque en eso hemos quedado.
¿Tu ahora que vas a hacer?
Supongo que lo hablaras con los dos pero por separado.
Primero con tu mujer para que se quede tranquila y sepa que puede seguir follando con su hijo sin problema por tu parte.
Y también con tu hijo para que sepa que por ti no hay ningún problema en que se siga follando a su madre cada vez que quiera, porque, me imagino que ahora que lo han probado los dos, van a querer follar a todas horas.
Supongo que más adelante podréis hacer trios, follarla los dos juntos…
Ya me contaras como te lo montas.
Lo que tu querías ya lo has conseguido.
Quiero que sepas que no eres ni el primero ni el único que me ha pedido lo que me has pedido tu y en todos los casos la cosa ha funcionado.
Las madres cuando saben que sus hijos se las quieren follar y que su marido está de acuerdo, entran al trapo TODAS… Jajaja
El:
Tienes toda la razón, Tomas.
Esto ha funcionado de maravilla, mejor de lo que imaginé.
Lo de que entran al trapo todas es una verdad absoluta.
Te cuento que no me ha dado tiempo ni de hablar con ellos por separado, apenas pusimos un pie en la casa después de comer, me distraje un segundo y ya se metieron al cuarto otra vez.
Ahora mismo los estoy escuchando de nuevo, mi mujer está gimiendo como loca, se nota que «el niño» le está dando una segunda vuelta todavía más fuerte que la primera.
Me encanta la idea de los tríos más adelante, vernos a los dos dándole juntos va a ser el clímax total.
Por ahora los voy a dejar que se sigan desfogando y que ella termine de soltarse, porque se ve que lo necesitaba.
En cuanto salgan del cuarto y se calmen las aguas, hablaré con cada uno para confirmarles que esto ya es vía libre total y que pueden coger a todas horas si quieren.
También les voy a dejar claro que no hace falta que se escondan, que tienen toda la casa para ellos y que pueden coger frente a mí sin ningún problema.
Te doy las gracias, Tomas, no me puedo creer todavía lo rápido y bien que ha ido todo.
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Más tarde recibí el siguiente correo del hijo:
¡Tomás, no tienes idea de la locura que acaba de pasar!
Jamás pensé que me follaría a mi propia madre.
Pero lo mejor de todo es descubrir la fiera que es mi madre, una completa puta. ¡Qué delicia de mujer!
Cuando me diste la señal, me fui directo a su cuarto.
Mi padre estaba ahí en el pasillo, solo me vio entrar y no dijo ni una palabra, el cabrón sabía perfectamente que su hijo iba a follarse a su mujer.
Al entrar, ahí estaba ella, solita, escondida bajo las sábanas.
No perdí tiempo me bajé los pantalones y el bóxer de una y se me puso la vara como piedra nada más de oler su perfume.
Me le acerqué y ella, toda nerviosa, me preguntó si estaba seguro.
– Claro que sí, mami, le dije mientras le empezaba a lamer el cuello.
Ella suspiró fuerte y me soltó un:
– Dale hijo, hazme lo que quieras, soy toda tuya.
Le bajé la sábana y ahí estaba con tan solo su sostén.
Se lo desabroché y ¡pum!, qué par de tetas más ricas tiene, Tomás.
Sus pezones estaban como balas, así que me puse a chupárselos y a morderlos mientras ella gemía y decia:
– Síii, mi amor, muérdeme comete las tetas de tu mami.
Cuando le quité la sábana completa para verle la vagina, se tapó con las manos, pero yo se las quité con fuerza y le dije que no tuviera miedo.
Ella me miró con ojos de deseo.
Le metí los dedos en ese coño que estaba empapado, mientras ella me agarró la verga y empezó a pajearme.
Ver a mi propia madre con mi pene en la mano fue lo más excitante del mundo, pero lo mejor fue cuando se agachó y empezó a chupármela mientras me decía entre mamadas:
– ¡Qué vergota tan rica tiene mi hijo, me la voy a comer enterita!
Ya no aguanté más.
La acosté, le abrí esas piernas de madre que tiene y le presenté la cabeza de mi verga en su entrada.
Ella solo me dijo que la tenía muy grande y que fuera suave, pero en cuanto sentí el calor de su concha, se la metí toda hasta el fondo.
Fue increíble pensar que estaba entrando por el mismo canal por donde salí hace 18 años.
Empecé a bombearla duro y ella no paraba de gemir:
– ¡Ay, Dios mio!.. Hijo, me estás rompiendo toda, qué rico me la metes, así… así, destroza a la puta de tu madre.
Luego se me subió ella encima y se puso a saltar sobre mi verga.
Ahí fue cuando se volvió loca, me decía que le encantaba que su propio hijo se la follara, que la tenía enorme…
La puse de perrito, se la metí hasta el fondo, la agarré del pelo y empecé a embestirla como un animal.
Mi madre estaba fuera de control, gritando:
– ¡Eso, métemela bien profundo, cabrón, me lo haces mucho mejor que tu padre, no pares nunca!»
Sentí que me venía, se lo dije y ella me gritó:
– ¡Venite adentro, hijo, lléname con toda de tu leche, quiero quedarme preñada de mi propio hijo!».
Y así fue, le vacié toda la carga en el fondo de su útero.
Me salí y ver cómo mi semen escurría de su vagina fue una imagen que nunca voy a olvidar.
Nos quedamos un rato abrazados, pero el morbo nos ganó y volvimos a follar por horas en todas las posiciones.
Dejamos el cuarto de mis padres hecho un desastre.
Después, mi viejo nos llevó a comer a los dos, la tensión en la mesa era brutal.
Ahora los tres sabíamos que yo ya me había follado el coño de mi mamá.
Ahora estamos de vuelta en casa.
Mi padre está en la sala y mi mamá en su cuarto creo que en un momento voy a ir a buscarla otra vez porque sigo con unas ganas de volver a cogérmela que no son normales. ¡Gracias por tu ayuda, Tomás, esto fue glorioso!
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Seguido recibí el siguiente correo de la madre:
¡Ay, Tomás! Tenías toda la razón en cada palabra que me dijiste.
Todavía estoy temblando y tratando de procesar la locura que acabo de vivir con mi hijo.
Fue la sensación más fuerte y morbosa de toda mi vida, sentir a mi hijo entrando de nuevo por donde salió no tengo palabras para describir ese calor.
Al principio le pedí que fuera suave porque me dolió un poquito, ¡Es que tiene un tremendo mazo!
Pero en cuanto se acomodó y empezó a embestirme, me olvidé de todo.
Es, sin duda, la mejor verga que he probado en mi vida, mi hijo sabe perfectamente cómo follar a su madre.
Me llevó hasta el cielo cuando sentí que me tocaba el fondo del útero con ese pene tan grande, me dejó totalmente abierta.
Y lo del semen tenias mucha razon ¡Dios mío! Me dejé llevar por el morbo del momento y le supliqué que me llenara toda.
Sentir su semen caliente vaciándose dentro de mí fue lo mejor de todo el encuentro, una conexión que me hizo perder el juicio.
Ahora mismo estoy aquí en mi cuarto, todavía sintiendo el rastro de su descarga escurriendo, creo que tendré que ir por unas pastillas para no quedar preñada de mi propio niño, o tal vez no, mi marido no dijo nada así que tal vez lo deje así no más jajaja ¡pero valió la pena cada gota!
Gracias por el empujón, Tomás, me has hecho descubrir que soy la puta de mi hijo y me encanta.
Yo:
Hola Mariluz
Me alegro mucho de que lo hayas disfrutado.
Ahora ya eres una madre más de las que sabe lo que es coger con su hijo y has podido comprobar por ti misma que es cierto lo que te había dicho sobre lo que me cuentan todas las madres, que es una experiencia unica y un placer increíble.
En tu caso además con el consentimiento de tu marido, con lo que podrás coger con tu hijo cada vez que queráis y incluso hacer trios, follar con los dos a la vez, que eso también es una experiencia increíble.
Me gustaria que me describieras lo que ibas sintiendo según te iba haciendo cosas tu hijo, como lo disfrutabas.
Y por supuesto puedes seguir contándome todo lo que quieras, para mi tu ya eres una amiga.
Besitossss
Ella:
! Ay, Tomás! Qué razón tenías, esto es una adicción.
Te respondo ahora porque mi hijo por fin se quedó rendido del cansancio.
Me tuvo todo el día dándole y dándole.
El cuarto quedó hecho un desastre, pero valió la pena cada segundo.
Sobre lo que me pides, te cuento mi versión porque fue de locos.
Cuando mi hijo entró, yo estaba temblando bajo las sábanas, pero en cuanto sentí su olor de hombre y vi esa vara que tiene, me puse empapada.
Verlo tan decidido me quitó toda la pena.
Sentir sus manos desabrochándome el sostén y sus labios mordiéndome los pezones me volvió loca, Tomás.
Le gritaba que me comiera toda como la puta que soy.
Cuando me abrió las piernas y vio mi coño chorreando, se me quitó cualquier rastro de vergüenza.
Agarrar ese vergón con mi mano y luego metérmelo en la boca fue lo más excitante que he hecho en mi vida ¡Qué delicia tragármela entera!
Y cuando por fin me penetró ¡Dios!
Sentir que me la metía toda hasta el fondo del útero me hizo ver estrellas.
Sentía que me rompía toda, pero me encantaba que mi propio hijo me destrozara así.
Me puse encima de él a saltar como loca y luego de perrito, dejándome embestir mientras me jalaba el pelo.
Y cuando me llenó toda de su leche caliente en el fondo, sentí que me iba a morir de placer.
Lo del trío me parece una idea genial, me imagino a los dos hombres de la casa usándome a la vez y se me vuelve a mojar el coño. Jajaja
De verdad, Tomás, me hace muy feliz poder hablar de esto contigo y ser tu amiga.
Es genial tener a alguien con quien compartir estos secretos tan fuertes sin sentirme juzgada. ¡Besitos para ti también!