Mi hermana no tiene cerebro, lo único que posee son dos grandes tetas me dice mi mujer Raquel al inicio de nuestro matrimonio.

Soy Fran y tengo 25 años,mi mujer Raquel tiene 23 y su hermana menor tiene 20 y el varón roque tiene 28 y convive con su esposa y una pequeña hija.

Al casarnos nos fuimos a vivir a una finca de mi suegro la cual tiene 3 viviendas adosadas de 2 plantas y azotea.

En la primera vivimos nosotros, en la del centro mi cuñado roque y en la otra mis suegros y cuñada Lourdes.

Mi relación con la familia era estupenda aunque me estaba acostumbrado a que entraran en casa sin llamar por la azotea común.

Nuestra vida sexual es muy placentera y aparte de la poca intimidad que tengo logro disfrutar y que Raquel disfrute.

Raquel es delgada y alta piel blanca con buen culo y dos pechos diminutos.

Mi cuñada Lourdes es parecida en todo lo físico salvo que posee dos enormes pechos.

Al principio no tanto pero hace poco esos pechos empezaron a innotizarme estando actualmente intentando lograr aun más de lo conseguido.

Ella baja a casa por la azotea ya que es común y no tienen puertas.

Hace meses en verano bajo buscando a su hermana y llamó desde la escalera que llega a la primera planta donde tenemos dos habitaciones y un baño.

Le dije que no estaba Raquel y charlamos un rato, lleva solo unas bragas y una camiseta blanca con total normalidad y confianza,ella era así de rara.

No pude de dejar de mirar sus enormes pechos y caídos por el tamaño, se lo notaban dos pezones erectos y algo oscuros y en las bragas marcaba la raja perfectamente y yo sabía por mi mujer que ambas iban a depilarse completamente juntos.

Después de charlar un rato me dio un beso y pegó sus pechos a mi cuerpo,eso me exito.

Me acosté un rato y me masturbe y esa fue mi primera pensando en mi cuñada.

Ella solo había tenido un novio y esa relación no funcionó por el machismo del novio,aunque tuvo sus primeras relaciones sexuales.

En verano fue a un hotel con nosotros y se quedó en el sillón cama que estaba junto a nuestra cama.

En la piscina me fijaba en las enormes tetas y soñaba con frotar mi pene entre esos pechos ya que mi mujer no tenía prácticamente.

Intenté verle algo pero me fue imposible y en los juegos en el agua algún roce tuve tocando su pecho o frotando mi pene erecto en sus nalgas.

A la tercera y última noche yo no podía más y al despertar de madrugada busqué a Raquel que estaba de lado con la cara mirando hacía su hermana.

Después de unos codazos la logré penetrar y despacio y en silencio de la folle.

Mi mujer típico con sus ojos cerrados y esa cara de placer que pone siempre, yo entrando y saliendo mientras levanto algo la cabeza y miro a mi cuñada. Estab de lado con ojos entreabiertos mirando.

Eso hizo que me corriese sobre la marcha.

A el otro día nadie comentó nada ya que Raquel era tímida para eso.

Ella venía mucho a hablar conmigo y tocamos muchos temas incluso los sexuales, me daba morbo lo que me decía pero la conclusión era que es muy inexperta.

Junio antes de las vacaciones, mi mujer trabaja en un hospital y yo de administrativo por la mañana mientras Raquel tiene dos tarde y dos noches.

En esas noches que trabaja Raquel mi suegra me invitaba a cenar junto a mi cuñado y su esposa.

Mi cuñado es alto y flaco y tiene cierto parecido a sus hermanas y su mujer es pequeña con pechos normales y algo culona,ella se llama trini.

Ese día mientras estaba hablando con mi cuñada pude ver el pecho y un pezon grande y rosado de trini al dar de matar a su bebé de 1 año.

Después de unos vinos nos fuimos a casa,yo miraba porno en la habitación que teníamos para la televisión.

Al rato me quito los cascos para ir a dormir y escucho el ruido seco y constante de la pared.

No había caído, pero esa habitación estaba pegada al cuarto me matrimonio de mi cuñado.

Con mi morbo de siempre pegué la oreja a la pared y aparte del ruido de la cama escuché unos leves gemidos de trini, ahhh ahhh se escuchaba y roque también gemia bastante.

Los empujones finales fueron duros y ambos decían un me corroooo me corroooo.

Después de eso a la cama y otra masturbación gracias a mi lado voyeur.

Una mañana de sábado mi cuñada Lourdes baja de nuevo de la azotea y llama por la hermana. Creo que sabía que tenía guardia pero no puedo asegurarlo, y también por el ruido de los calentadores de la azotea sabía que me duchaba, o eso pensé.

Al oírla me saqué rápidamente y me masturbe hasta que mi pene estaba totalmente erecto, y salí desnudo como si nada. Y ahí en frente mi cuñada que me miró a la cara y bajo a la polla sin ningún descaro. Me pidió perdón y dijo que se iba y yo desnudo le dije que si problemas que eramos como hermanos.

Media tímida se quedó y me siguió a la habitación mientras yo mantenía lo más que podía mi pene erecto al aire.

Estaba muy exitado y más cuando me fijo en su camiseta y noto los pezones mucho más grande que de costumbre.

Me puse crema tranquilamente y ella hacía como que no miraba pero yo desde el espejo podía ver sus ojos bajar cuando mi cabeza estaba al otro lado.

Me vestí, charlamos y poco y nos despedimos.

Y yo como sabía que mi cuñado su mujer y mis suegros estaban de excursión me arriesgué por la exitacion y esperando un rato subí a la azotea.

Esta vez se la devolví y entre en su casa y bajé las escaleras descalzo solo con calcetines para no hacer nada de ruido.

Estuve un rato escuchando y en la primera planta no estaba, en el baño no me pareció y bajé algo más.

Ya en la segunda planta me moví con sigilo y moviendo la cabeza y otra vez hacia atrás la pude ver.

Tuve suerte pues la veía de espaldas, estaba en bragas y con la camiseta acostaba boca abajo.

Tenía una mano metida en su vagina y hacia movimientos rítmicos de culo.

Yo estaba como un burro y en poco tiempo aceleró y con un suspiro rápido pero intenso tuvo su orgasmo.

Yo con ganas de cogerla me fui a mi casa.

Pasaron unos meses y nada que destacar, yo tenía problemas porque notaba movimientos extraños en Raquel.

No soltaba el móvil y de noche cuando pensaba que yo dormía escuché abajo en la cocina como un leve murmullo.

Lógicamente no me lo quería creer, tan poco tiempo de matrimonio y esto ahora.

Ese mes empezó a tener noches fijas con la excusa del dinero aunque yo le decía que mejor no lo hiciese.

Y como pasa siempre una factura de teléfono, el mismo número diario a la misma hora y después de apuntarlo quedarme derrumbado llorando.

Lógicamente ya de sexo nada y pensaba como afrontar todo.

Por una foto en el estado del wasa pude ver que era alguien que conocía de alguna cena de hospital de Raquel.

Era el médico de su planta y claro siempre quieres llegar a otro punto porque no te lo crees.

No tarde mucho en averiguar la verdad, de verlos juntos en comedor de hospital o despedirse con un beso en los labios al amanecer cuando salian de la guardia.

Ya tenía certeza y ahora si que voy a hablar todo.

En la noche llamo a mi cuñada si puede venir para que me ayude en un tema.

No tarda mucho en llegar, venía con boquerón pegados y una blusa negra que le resaltaban sus enormes pechos

Entró por la azotea y le dije que bajemos a la sala, sentados en el sofá y con lágrimas en los ojos le conté toda la historia.

Ella negaba y decía que puede ser un error, yo le decía que ya tenía seguridad absoluta, y ella solo dijo …

Que cabrona mi hermana joderrr

Eres mi cuñado y no quiero perderte me volvió a decir mientras empezó también a llorar.

Después del llanto abrazos y besos vino lo que no me esperaba.

Yo tomé su rostro y besé sus labios suavemente, al ser correspondido fue después más pasional por parte de ambos.

Que locura solo acertamos a decir.

Le quite su blusa y un sujetador negro tapaba lo que llevaba mucho tiempo esperar ver.

Le desabroche el sujetador y lo retiré y mis ojos ya no veían nada más que sus enormes tetas.

Eran mejores que las imaginaba, una aureola gigante y unos pezones los cuales lamia enorme y color café con leche.

Ella me acariciaba el pelo mientras yo comía como un loco las tetas.

Al rato la acosté en el sofá y le retiré sus pantalones y su braga.

Otro tesoro sin un solo pelo en aquella maravilla de vagina y de cuerpo de mujer joven.

Yo de rodillas en suelo empecé a besar chupar y lamer su chocho y clitoris, ella gemia mucho más que su hermana y sus flujos eran bebidas por mi.

Después de varios no paresss no paresss y ahora me viene se corrió en mi boca intensamente con gritos desesperados.

Ella después de poder respirar me bajo mi pantalón de deporte y me quito camiseta dejándome desnudo.

Me hizo sentar en el sofá y empezó una comida de polla como nunca me lo habían hecho.

Intensidad y fogocidad suplian a esa presunta inexperiencia.

Luego de comer un buen rato se subió encima mio y ella misma se encajo la polla.

Cabalgaba primero lentamente y después más rápido, la polla encontró el camino algo estrecho pero enseguida entraba y salía de maravilla.

Yo estaba a punto y me salí de ella y la puse de cuatro patas en el sofá.

Yo de pie la enganché y ahora si le di bastante fuerte, ella gritaba y yo empujaba cada vez más rápido hasta que me dijo que se iba a volver a correr, y tras ella mi semen fué a parar entre esas dos tetas donde había metido mi polla.

Seguimos hablando un rato y me pidió por favor que aguante y ya se verá como transcurre el tema.

Y así sigo.