La primera vez con mi tío fue rara. O sea sí siempre lo he querido mucho, es mi tío favorito, el que jugaba conmigo y me compraba cosas. Un día, bueno… ese día, me abrazó como siempre, solo que estabamos en el sillón y veíamos creo que eran los Backyardigans, una cari que me gustaba mucho, estaba yo bien chiquilla ahora que lo pienso pinche tío abusón 😂😂😂
Ya antes me había hecho que me sentara en sus piernas con mis patitas abiertas y me tallaba en sus muslos, y pos’ como yo sentía rico también siempre lo dejé, bueno, me regreso, ese día cuando me empezó como a chupar el cuello sentía cosquillas pero también como escalofrío rico. Pensé “¿Qué hace mi tío?”, pero no me moví. Porque pues me gustaba. Luego me manoseaba las tetas por encima de la ropa y también sentía chido, neta que ahora que lo pienso creo que sí era bien manchado mira que querer cogerte a tu sobrinita está cabrón, ahorita ya lo cuento como si nada pero creo que sí se manchaba… Bueno, tampoco es como que no me gustara, verdad… Creo que sí era yo re putilla desde chiquilla 😂😅 bueno, antes que él nadie me había tocado la cola. Primero me sentía rara, nerviosa, pero pos’ sí me gustaba como me hacía.
Bueno ya estoy desvariando, ese día pues me quitó la playera y empezó a chuparme las tetas, bueno donde iban a crecer pues 😝… Su boca me acuerdo que estaba calientita y me mordía suavecito los pezones. Sentía como cosquillas que bajaban directo a mi panza. Yo me decía «es mi tío”, pero ya después dije: chingue su madre, yo si quería ver qué más.
Bueno, me tenía bien montadita en el sillón, bajó la mano y me tocó ahí abajo. Cuando sus dedos rozaron mi puchita me puse tida loca. Me dedeaba bien rico y yo no podía dejar de temblar. Ni quería que parara pues, sí me preguntaba así como que pedo, pero tampoco sabía nada y ese wey bien caliente pos’ menos se iba a detener verdad…
Me llevó a su cuarto, me acuerdo que me bajo mis pantaloncitos y todo y vi su verga. Estaba grande y dura y si me dio un poquito como de miedo, sí me asusté la neta.
Bueno, primero se bajó entre mis piernas y me puso la cabeza entre mis muslos, me tenía bien abierta de patas y acercó su cara a mi coñito. Sentí su aliento caliente y luego su lengua chupándome la rajita de arriba a abajo, bien lento y asqueroso. “¡Tío, qué pedo?!” pensé, toda muerta de vergüenza, pero él le valió madres. él nomás quería chuparme el clítoris como si fuera un dulce, lo que sí me acuerdo que sentí super rico fue como me metía la lengua en mi agujero y lamiendo todo mi jugo que según él no paraba de salir. Me estaba comiendo el coñito, haciendo ruidos húmedos y cochinos babeando todo, yo pensaba en lo sucio que iba a quedar todo pero me olvidaba cuando me metía los dedos mientras chupaba. La neta es que, si sentía chido, lo agarraba del pelo me acuerdo, empujando mi coño contra su cara. mi tío me está comiendo la puchita como si estuviera muerto de hambre, pensaba, toda pervertida y cachonda. Me sentía una puta asquerosa por disfrutar que mi propio tío me estuviera devorando el coño de esa forma tan marrana. Cuando me puso la punta de su verga en la entrada, me acuerdo que primero le dije, ¿eso va aquí adentro? —Sí
— me dijo riéndose, ahí fue cuando como que se arrepintió y me la quito de la entrada, pero yo ya estaba súper colorada y quería ver qué pasaba… o sea sí se alejo y fui yo la que le dijo ¡Sí ponmela! Cuando me volvió a acercar la punta… ahora sí me la metió y claro que me dolió. Y cuando empujó más fuerte y se rompió mi himen… ay wey, sentí un dolor caliente y filoso, como si me estuviera rompiendo por dentro. Se me salieron lágrimas. Y yo así de “Duele tío…”.
Pero yo por pendeja y haberle dicho, y ya todo caliente le valió madres, él siguió metiéndomela. Unos minutos después de a poco el dolor se fue mezclando con algo más rico. Sentía su verga llenándome toda, rozando por dentro. Mientras me cogía, me tocaba las tetas, me besaba el cuello y me acariciaba bonito. Eso me estaba gustando.
“Esto está muy mal… pero se siente tan rico”, pensaba. Empecé a gemir sin querer, movía las caderas yo sola. Me sentía sucia, culpable, pero también muy cachonda. Cuando me corrí fue una locura, todo mi cuerpo se puso todo tieso y temblaba sin control.
Después, me echó sus mecos adentro de mí. Sentí su leche caliente. Me quedé ahí pensando: “Acabo de coger con mi tío Memo… y me gustó”.
Últimamente no puedo dejar de pensarlo. Aunque esto ya fue hace un chingo de años, no me siento mal del todo pues,solo un poquito de culpa y vergüenza, pero; sí quiero que me vuelva a coger. No le dije a nadie pues, pero si pudiera, me lo volvería a dar. O estoy mal? 🤪🤪🤪