Mi esposa le gusta mucho ir a un prostíbulo donde ha conseguido varios hombres. Ella me dice que la noche del viernes se le acercaron dos hombres que le dijeron que la habían recomendado y que ellos querían ofrecerle 300 mil pesos para que fuera a un lugar. Ella preguntó dónde y le dijeron que a un bar sw, que la iban a promocionar como la ama de casa caliente que quiere de todo. Ella me dice que eso le gustó, les dijo que sí y preguntó si podía llevar a su marido. Ellos le preguntaron: “¿Tu esposo sabe que eres una puta?”. Les dijo que sí, que él la traía a ese lugar. Ellos le respondieron que sí, que entonces para mañana se bajara la blusa y le tomaron una foto. Le adelantaron 200 mil para que no se arrepintiera.

Ella llega y me dice: “Yo no lo podía creer”. Ya es sábado, nos vamos para el bar que queda en Chapinero. Cuando llegamos vimos en la entrada la foto de ella y un aviso que dice: “Ama de casa caliente que se siente insatisfecha con su marido quiere mucha leche”. Ella me mira. Ya aparecen dos tipos. Ella me dice: “Son los de anoche”. Se la llevaron y a mí me llevaron a un cuarto donde veía a través de una ventana.

Veo un cuarto oscuro con varias cosas: columpio, potro. Ya veo que aparecen los hombres que la llevaron. Entran con ella con un vestido transparente que le pusieron. La llevaron a un potro donde quedó expuesta su vagina estrecha, su culo y su boca. Los hombres se sacaron las vergas y se las metieron en la boca. Ya uno se pone detrás y yo veo desde esa ventana como la penetra de un solo empujón. Se turnaron con el de la boca, pero este dice: “Yo quiero estar en el culo”. Sin más se la mete. Ella gritaba. Ya escuché a uno decir: “Te vamos a lubricar, nosotros somos solo el comienzo”.

La sueltan y la llevaron a una cama donde le amarraron las manos y las piernas. Se las levantan. Ya al lado mío hay tres hombres viendo cómo le dan verga a mi esposa. Bueno, y ya la tienen amarrada. Cuando se abre una puerta veo dentro uno, otro, otro. Entran 5 hombres y mi esposa inmóvil. Ya veo como uno se pone en medio de sus piernas y se la mete toda. Se escuchan sus gemidos. Ya otro se la mete toda en la boca poniéndose encima. Ella trata de comer toda la verga. El que le da por su vagina decía: “Qué estrecha, qué rico”. Y otro dice: “Me imagino su culo”.

El que la está penetrando se detiene bien adentro y se vacía dentro de ella. Ya pasa otro y este señor se la mete toda en el culo. Ella con otra verga en la boca no puede gritar, solo contrae su cuerpo. El del culo se la mete muy rápido hasta venirse. Yo veo en el cuarto conmigo viendo. Ya hay 5 ahí, unos haciéndose la paja. A mí se me pone la verga muy dura.

Ya veo que la sueltan, pero vuelve y le amarran las manos atrás. Uno se pone boca arriba y le ordenan que se suba. Ella lo hace y se mete toda esa verga. La hacen hacia adelante y le ponen dos vergas en la boca. Otro se pone detrás. Los comentarios en el cuarto donde yo estoy dicen: “Qué puta, no le van a caber”. Mientras ya el man está detrás de ella y cuando le empezó a meter, que le entró la cabeza, ella gritaba: “Despacio”. Él hizo caso y se la mete despacio, pero toda. Nunca pensé que esas dos vergas le cupieran. Aceleraron. Cuando se quedaron quietos dentro de ella era que le estaban dejando la leche adentro.

Ya cuando esos dos se quitan, se pone otro boca arriba y le dicen que se suba. Ella lo hace, pero esta vez le meten las vergas por la vagina ya llena de leche. Ella gemía mucho. Ya se ve que uno termina, el otro se la sacó y se la mete toda en la boca. Ahí le echa la leche. Ya se van y la sueltan.

Varios hombres que miraban conmigo se sacaron la leche. Eso fue la noche del sábado 2 de mayo.