Capítulo 4

En la anterior entrega quise relatar varias de las experiencias más fuertes y significativas que vivimos mi esposa y yo en nuestros primeros años tras abrir nuestro matrimonio. Ya que desde el 2017 y hasta principios del 2020, fue justamente la época más intensa que tuvimos en toda nuestra vida conyugal y liberal.

Ahora quisiera retomar donde me quede…. Pero antes, siento que debo dar una advertencia. Ya que es posible que lo que voy a describir no sea apropiado para todos, y menos para personas que estén iniciando en este tipo de cosas.

Por bastante tiempo estuve indeciso sobre si debía seguir hablando acerca de varios de los hechos más oscuros de nuestro pasado. Aunque es posible que existan personas leyendo estas líneas que ya hayan vivido experiencias similares como las que pienso revelar, y puede que para ellos no sean tan fuertes.

Mi intención no es ofender a nadie, ni dañar la sensibilidad de ninguna persona. Puede que usted sea un individuo que únicamente quiera entretenerse leyendo un relato erótico, y no hay nada de malo en ello. Pero si usted es alguien sensible o fácilmente impresionable, le suplicó que se detenga ahora, y por favor lea otro relato.

Pienso que es mejor que no todos se enteren de ciertos detalles bastante escabrosos que les aseguro que en verdad suceden en el mundo liberal, y puede que esto ocurra mucho más cerca de lo que creen. Incluso ustedes mismos podrían tener personas cercanas que realicen en secreto cosas igual de extremas como las que contaré a continuación.

Antes que nada, quisiera resaltar el hecho de que las personas suelen establecer sus propias reglas respecto a cómo llevarán todo dentro de su relación de pareja, ya sea esta una relación convencional, o una liberal. También quiero explicar que a lo largo de los años mi esposa y yo pudimos relacionarnos con bastantes individuos masculinos y femeninos, con los que pudimos conocer distintos puntos de vista de este estilo de vida. Sin embargo, nosotros siempre tuvimos mayor interés por conocer a parejas casadas, y descubrir cómo ellos disfrutan esta experiencia al mismo tiempo que mantienen su matrimonio a flote.

Y con el tiempo, logramos notar que existen tres variantes principales si hablamos de relaciones liberales.

La primera se da cuando ambos miembros de la pareja (tanto el hombre, como la mujer) pueden tener relaciones con otras personas. A esto se conoce normalmente como parejas swinger. Y lo más usual es que él o ella (la persona que va a tener la aventura) le notifique a su pareja, pidiéndole permiso para realizar tal acto. Y si no recibe dicho permiso, esa aventura no se llevaría a cabo. Solo de esta manera, ambos individuos que conforman dicha pareja, mantendrían un respeto mutuo, y su relación no se vería afectada.

La segunda variante, es cuando el hombre es el que domina dentro de la relación. He podido conocer a unos cuantos interesantes varones que justamente llevan así su relación liberal. Y estos individuos no solo tienen sexo con su pareja, sino que también lo hacen con otras mujeres. Y su novia o esposa….(en otras palabras su verdadera mujer)….tiene total conocimiento de esto, e incluso ella puede estar presente observando, y hasta participando efectuando tríos Mujer-Hombre-Mujer, ya que no es nada raro que el hombre dominante de esta relación, haya conseguido que su mujer tuviera un primer contacto con otra fémina. Y si esa experiencia resultó buena, aquello podría seguir sucediendo hasta que la mujer de este semental se vuelva por completo bisexual. Y por último dentro de esta variante, es muy común que este macho dominante no deje que otro gallo se acerque a ninguna de sus polluelas.

Y la tercera variante, es cuando la mujer es la que domina todo lo referente al aspecto sexual dentro de su relación de pareja. Y esta es justamente la vida liberal que tengo en la actualidad con mi maravillosa y bellísima esposa.

Para que no saquen conclusiones erróneas de mi persona. Les informó que tengo una personalidad muy fuerte, y definitivamente no soy un hombre débil. Además yo soy el que toma todas las decisiones y manda dentro de mi hogar. Y esto es cierto para todo, con excepción del aspecto sexual….(Aunque al principio esto no era así)

En realidad uno de los amantes que tuvo mi esposa en aquel tiempo fue el que propuso esta dinámica. Él provenía de Colombia, y ese hombre fue justamente uno de los sementales que le hizo experimentar a mi amada su primer trío interracial. Y este hombre ciertamente era muy interesante, sin mencionar que tenía más de 15 años de experiencia en esto de las relaciones casuales (la mayoría de ellos en su país). Y lo que más le encantaba a este viril semental, era tener sexo con mujeres ajenas, y para él era aún más emocionante si sus maridos/novios estaban presentes mientras este macho les hacía probar a sus queriditas su gran y dura vergota negra.

Puede que resulte difícil de creer, pero les aseguro que la dinámica de pareja que nos propuso este Colombiano, llegó a ser verdaderamente muy excitante…. Claro que esto no es para todos, pero honestamente a nosotros nos encantó. Y además de esta manera, mi bella esposa se convirtió en una verdadera reina dentro de nuestro hogar. Dominando así, todo lo referente al aspecto sexual en nuestra vida liberal y también dentro de nuestro matrimonio.

Y así, yo podía y sigo pudiendo observar cuando ella está con otros hombres, pero solo si me da su permiso. El resto de las veces, ella tenía intimidad con su corneador (o corneadores) a puerta cerrada, por lo que yo solo podía usar mis oídos para enterarme de lo que acontecía del otro lado de la puerta.

También era normal que ella saliera sola para tener su aventura, y así me privaba deliberadamente de acompañarla. Y en esos casos yo solo podía esperar a su retorno para enterarme de los detalles de su infidelidad. Sin embargo, en muchas de esas ocasiones al estar ella con su acompañante masculino, mi queridita solía escribirme a mi whatsapp diciéndome bastantes cosas muy sugestivas. Y tampoco era inusual que además me mandara fotos y hasta videos cortos de las travesuras que ella y ese semental hacían en esos instantes….Y otras veces, desde el mismo principio de su cita, ella me llamaba a mi whatsapp activando su altavoz, para que yo pudiera oír todo lo que sucedía en esa habitación. Y en esos momentos, era normal escucharla reír, también oía besos, jadeos, y deliciosos gemidos tanto de mi queridita, como del viril macho que la acompañaba. Y dentro de estas llamadas, también era normal poder escuchar vigorosas mamadas que mi mujercita le daba a ese afortunado. Y claro que también lograba escuchar todo el salvaje acto sexual que esos dos llevaban a cabo.

También en muchos de esos encuentros mi reinita me hizo videollamadas. Y curiosamente ella solía ponerse bastante vocal en esas sesiones. Ya que a mi linda esposita le gustaba mirarme a los ojos, y describirme de forma bastante sucia….(pero muy tórrida)….lo vergon que estaba el sujeto que la acompañaba, y lo divertida que se lo estaba pasando junto a él…. Mi amada en numerosas veces llegó a cruzar miradas conmigo mientras le daba placer al duro miembro de su amante. Y sin soltar ese excitado miembro masculino, ella me sonreía de forma muy pícara, al mismo tiempo que me decía lo mucho que me amaba, y hasta me mandaba besitos…. Aunque claro que al enorme falo de aquel suertudo le llegaban más besos de esa sensual belleza que a mi. Y después, cuando este semental finalmente la penetraba, también era bastante usual que ella me describiera lo delicioso que se sentía al tener a ese hombre tan bien dotado muy profundo en su interior. E incluso he conocido sujetos que igualmente se pusieron muy vocales conmigo en esas videollamadas. Ya que de forma similar me miraban a los ojos y me decían lo buena que estaba mi esposa, y que observara con mucha atención para que no me perdiera ningún detalle de cómo la haría gozar.

Cosas como esas ya sucedían desde nuestros primeros años tras iniciarnos. E incluso el día de hoy mantenemos esta misma dinámica, y aún seguimos varios de los consejos que nos indicó aquel semental Colombiano.

Por esos tiempos, la relación que tenía con mi mujer y en realidad todo nuestro matrimonio, estaba muy afectado por cómo sus principales amantes dominaban a mi amada. Y el Colombiano indudablemente fue uno de los que más poder llegó a tener sobre la voluntad de mi bella esposa.

En realidad podría hablar mucho de aquel sujeto, ya que vivimos demasiado junto a él. Mi mujercita llegó a tener una relación realmente singular con aquel hombre. Y eso debido principalmente a que a principios del 2018, ese individuo logró convencerla de participar en una de sus mayores aficiones que tenía este viril e imponente macho. Consiguiendo de esta manera introducir a mi preciosa reina, y también a mí….Al mundo del sadomasoquismo.

Yo siempre he tenido buena memoria, por lo que recuerdo con mucha claridad cómo ese sujeto nos convenció de ir de compras con él a un sex shop. Y cada vez que me viene a la mente aquel día, vuelvo a intentar imaginarme lo qué habrá pasado por la cabeza de aquella muchacha que estaba atendiendo esa tienda en ese preciso momento en que ingresó una preciosa mujer a su establecimiento, la cual estaba acompañada por su esposo, y también por un alto y musculoso hombre de raza negra.

Yo ciertamente vi a esa chica muy sorprendida….(Y si ella no se dio cuenta desde aquel primer instante que ese imponente negrazo era uno de los amantes de aquella mujer tan bella, sin duda que poco después ya fue demasiado obvio)….Y aunque se le notaba bastante incómoda a aquella jovencita, también se portó amable con nosotros, y nos mostró muchos artículos de su stock. Al final terminamos comprando demasiado, incluyendo cosas que el Colombiano quería que mi esposa usara, y otras que él quería usarlas en ella.

Honestamente me salió muy caro pagar la cuenta de todo lo que compramos aquella vez, pero puedo asegurar que valió la pena cada maldito centavo.

Entre los artículos que adquirimos, estaban unas esposas bastante coquetas para poder inmovilizar las manos de mi mujercita. También una venda para los ojos hecha mayormente de cuero, y una mordaza que consistía en una pelota sujeta por partes también de cuero. Ambos artículos también para ser usados en ella.

El Colombiano también eligió un enorme vibrador para igualmente ser probado en mi queridita. Aquella cosa era interesante, ya que poseía un gran y grueso falo de color negro de unas dimensiones bastante similares a la cosota que le colgaba a este Colombiano entre sus musculosas piernas. Y ese vibrador además tenía una pequeña protuberancia que se asemejaba mucho a la forma de un conejo incluyendo sus orejas. Resultó que ese conejo era el que en realidad vibraba, y este debía hacer contacto con el clítoris para así darle placer a la mujer. Sorpresivamente el falo negro de ese dispositivo también se movía de una manera muy particular. Ya que este no vibraba, pero sí poseía un extraño mecanismo que le daba vida….(Para los que nunca vieron algo así….Estiren su brazo, y pongan un calcetín en su mano o una marioneta con forma de pene, y ahora hagan movimientos circulares con su muñeca, y verán algo muy similar a como se movía esa cosa)

Y tanto ese conejo, como aquel falo tenían distintas velocidades. Y en la máxima configuración, ese conejo en verdad vibraba durísimo. Mientras que el falo se movía como si estuviera poseído. Honestamente, me preocupé al ver lo potente que era todo ese artefacto y por lo que podría causarle a mi esposa. Curiosamente, ella no parecía intimidada en lo más mínimo, y hasta se la veía bastante animada en probar aquel endemoniado artículo.

A parte de aquello, nos llevamos tres látigos de distintos tamaños los cuales también estaban destinados a ser usados en ella, y con estas poder castigar las ricas pompas que tiene mi linda mujercita en cada oportunidad que ella se portara mal, y les aseguro que al Colombiano no solo le encantaba castigarla con mucha frecuencia haciendo uso de esos látigos, sino que hasta se jactaba de ello.

También compramos varios atuendos de lencería de fantasía de las más finas que habían en esa tienda, las cuales todas eran muy sugerentes y suaves al tacto por la calidad de su material. Y otras no solo eran muy sexys, puesto que algunas hasta tenían un toque inocente. Y al estar eligiéndolas, ese semental Colombiano le dijo a mi queridita que ella no debía ponerse ninguno de esos atuendos tan provocativos con nadie más que con él. Ese semental le hizo jurar a mi bella reinita en esa misma tienda que ella luciría esas sugestivas prendas únicamente para el disfrute de ese macho….(Y por la cara que vi que puso en ese instante la muchacha que nos atendió, fue indudable que ella les escuchó)

Y casi al final también compramos algo sumamente interesante. Yo no le vi nada especial cuando ese semental me mostró aquella cosa, pero esa noche me di cuenta lo equivocado que estaba. Aquel artículo era algo muy similar a un collar para perro, pero en realidad era un collar sexual para mujer.

En lo personal, siempre me ha encantado ver a mi esposa cuando ella se alista y se pone muy hermosa para otro hombre. Mi parte favorita es cuando ella luce una ropa interior muy sexy, para luego ponerse unos lindos tacos altos. Siempre me excito mucho cada vez que la veo así, y principalmente por lo sublime que se ve su hermoso trasero, ya que los tacos ayudan mucho a la postura de las mujeres haciendo que sus posaderas se vean más levantadas y prominentes…. Pero aquella primera noche cuando el amante Colombiano de mi mujer nos introdujo a su fetiche, y la vi justamente así….Luciendo muy sugestiva ropa interior femenina, y unos sexys zapatos con tacones altos….En ese instante ella se veía simplemente magnífica. Pero para mi sorpresa, cuando el Colombiano le añadió ese dichoso collar sexual a aquel look de mi esposa….Honestamente, yo la vi mucho más buena!!!

Que erótica y sugestiva se sentía nuestra primera velada desde esos primeros instantes. Sin embargo, nos aguardaban muchas más sorpresas junto a este imponente semental. E incluso él nos hizo hacer un pacto en el que no podíamos revelar nada de esto a los otros corneadores de mi queridita. Ya que ese macho quería tener total exclusividad en este tipo de fetiches con mi esposa, para que desde esa noche ella se convirtiera en su sensual y sumisa esclava sexual, y de forma similar, él se convertiría a partir de esa noche en su único Amo y Señor.

Definitivamente no puedo negar que el fetiche de este Colombiano era simplemente fascinante. Ya que esa vez, yo atestigüé y viví en carne propia algo increíble…. Algo que se sentía totalmente irreal…. Y francamente, aquello también fue algo para nada sencillo de soportar…. Sin embargo, y aunque resulte difícil de creer, toda esa experiencia terminó volviéndose sorprendentemente adictiva.

Nunca pensé en toda mi vida que un día llegaríamos a pasar por algo semejante. Ya que esa noche yo vi a mi mujer en una situación que ni en mis peores pesadillas me hubiera podido imaginar.

En el pasado, yo fui testigo de cómo muchos otros hombres llegaron a portarse muy rudos con ella en la cama…. Pero no a ese nivel…. Ese viril Colombiano fue realmente malvado con mi esposa. Pero lo más impresionante era la forma en como él la dominaba. Les juro que yo vi a mi amada durante esa velada estar completamente indefensa y a la total merced de ese macho. Ya que la tenía de cuatro en nuestra cama, y la poseía muy salvajemente estando detrás de ella, y la lastimaba y le causaba dolor. Pero lo realmente único era como él la mantenía bien a raya. Y todo eso gracias a aquel condenado collar sexual. Al ver todo aquello, no me quedó ninguna duda que ese dominante semental tenía experiencia de sobra sometiendo a mujeres haciendo uso de collares similares a ese. Puesto que durante toda esa noche, en verdad parecía que mi bella esposa se había vuelto de su propiedad. Ya que sujetando y jalando firmemente la cadena de ese artículo sexual que ella lucía en su grácil cuello, ese macho conseguía hacerle de todo a mi amada. Realmente daba la impresión que ella ya no tenía ni voz, ni voto. Puesto que él le llegó a dar fuertes castigos a sus ricas posaderas cada vez que ella se atrevía a contradecir la voluntad de su Amo.

Sin duda que esa experiencia le resultó a mi mujer muy fuerte, humillante, dolorosa, y hasta agobiante…. Y la verdad que para mí tampoco fue nada fácil…. Ya que mientras observaba como ese viril semental subyugaba a mi dulce amada en nuestra propia cama matrimonial. Yo me encontraba desnudo, totalmente inmóvil, y presenciando casi atónito la barbaridad y media que acontecía a solo un metro de mí.

Por órdenes de ese tipo, yo debía estar al lado de la cama (donde normalmente se encuentra mi velador). También debía mantenerme de pie y firme como soldado, aguardando cualquier orden que él o mi amada pudieran darme….(Ya que a partir de esa primera vez y por el resto de ese tipo de veladas, yo me convertí en el sirviente de ambos)….Y aunque ellos me dieran su permiso para poder moverme, igualmente me encontraba totalmente imposibilitado de siquiera masturbarme. Debido a que ese semental prácticamente me obligó a usar un dispositivo de castidad metálico para hombres….(Otro de los dichosos artículos que el Colombiano me hizo comprar aquel día en esa tienda, y en verdad que fue muy vergonzoso para mí cuando este tipo le pidió a la muchacha que trabajaba ahí que nos trajera los que tenía disponibles, y yo todo apenado fui presionado a elegir uno en frente de todos)….Y a partir de esa misma primera noche, mi hermosa y sensual esposa (también por órdenes de ese semental) era la encargada de ponérmelo, y ella siempre me lo aseguraba con una pequeño candado. Y al pasar las semanas, aquello se volvió rutinario. Puesto que en cada oportunidad yo veía a mi hermosa mujer tapada con su bata de seda color rojo, y actuando muy obediente al enjaular la masculinidad de su marido. Y tras tenérmelo bien asegurado, ella se descubría ahí mismo frente a mí, dejando caer su bata al suelo. Y así yo observaba lo increíblemente sensual y deliciosa que se había alistado para su Señor. Y luego presenciaba como mi amada comenzaba a contonearse muy coqueta, y con una actitud claramente complaciente, yendo directo hacia las garras de su viril y dominante semental. Y siempre de esta manera dábamos inicio a una nueva y tortuosa sesión a manos de este Colombiano.

Hace años que ya no he vuelto a usar esa maldita cosa metálica….Pero aún recuerdo muy bien, cómo era esa extraña y a la vez muy excitante sensación, de sufrir esa constante incomodidad al encontrarme muy excitado, pero teniendo mi masculinidad totalmente enjaulada, pequeña, y con unas ganas locas por expandirse, pero sin tener posibilidad alguna de hacerlo. Pero por el contrario, la masculinidad del Colombiano estaba libre, enorme, dura, majestuosa, y metida hasta el fondo de mi hermosa esposa, y gozando salvajemente de ella. Y tras muchos tortuosos momentos, yo llegaba a atestiguar como ese tipo se comportaba como un verdadero animal al estar rellenando brutalmente a mi bella amada como pavo de navidad con su abundante leche de macho…. Y yo no podía hacer nada ante toda esa locura….(ni siquiera masturbarme)

Y eso no era todo lo que ese tipo nos hacía a mi esposa y a mi durante aquellas sesiones…. En realidad él nos hacía demasiado…. Prácticamente los dos nos habíamos convertido en los juguetes de este tipo…. Para ilustrar aquello, podría contar un poco de las nuevas poses sexuales que nos obligaba a efectuar. En las cuales no solo mi esposa, sino que incluso yo también estaba muy involucrado. Ya sea sujetando las piernas de mi mujer en determinada pose, o excitando el clítoris de mi amada mientras su viril Amo se la iba cogiendo….(Y varias otras cosas muy sucias que igualmente ese tipo me obligó a hacer)

Además también era bastante normal que me ataran de pies y manos a cada uno de los extremos de mi cama, y estando ahí, esos dos me hacían presenciar escenas muy interesantes.

Encontrarme atado, con mi hombría enjaulada, y admirando a mi sensual y preciosa esposa luciendo esos tan sugestivos atuendos para su Amo…. Aquella era una sensación, que aún hoy me cuesta describir…. Ver a la mujer de mis sueños vestida como mucama francesa con un atuendo muy transparente y súper corto. O como colegiala traviesa con una micro falda. O como una sugestiva enfermera del amor capaz de curar todos tus males. O como una policía exorbitantemente sexy que de solo verla te entraban ganas de violar la ley. Y otros de esos atuendos no pueden ser descritos de forma sencilla, pero cuando ella los lucía eran igualmente infartantes…. Aquello siempre era una vista en verdad fascinante…. Observar a esos dos estando de pie sobre nuestra cama, con mi cabeza en medio de los pies de ambos, y ellos cogiendo como conejos calenturientos justo arriba de mi mientras me encontraba completamente inmovilizado. Era en verdad una sensación demasiado extraña, pero a la vez muy atrayente.

Y la cosa se ponía mucho más insólita cuando me usaban a mí de colchón. Ya que a este tipo le gustaba hacer recostar a mi amada encima mío, para luego él abalanzarse encima de ella. Y en ciertas poses como la del misionero, yo llegaba a sentir una presión casi aplastante, y sobre todo cuando ese semental se emocionaba al dárselo muy duro a mi linda mujercita.

Tener los cuerpos desnudos de mi esposa, y de su viril y dominante amante encima mio es algo que aún recuerdo con total claridad. También era bastante interesante cuando acercaban sus genitales muy cerca de mi rostro. A ese macho también le encantaba obligarme a observar muy de cerca como él gozaba penetrando a mi amada y sin el más mínimo pudor, ni clemencia.

Y yo no era el único que solía encontrarse atado en nuestra habitación, ya que también podía observar como mi queridita solía recibir sexo muy rudo al encontrarse inmovilizada con las esposas, venda, y mordaza que adquirimos… Ver a mi adorable mujercita en esas situaciones…. A merced de ese macho, y sin escape alguno…. Soy honesto al mencionar que aquello era extrañamente muy estimulante de presenciar.

Sin embargo, algo aún más fuerte ocurría en ciertas ocasiones al encontrarme atado, ya que él le ordenaba a mi esposa que me soltara mis manos y que se acurrucara encima mio. En esos instantes, al tener tan cerca de mi persona al amor de mi vida, y ambos mirándonos a los ojos. Y de repente, ver como ese semental comenzaba a poseerla por el otro extremo. Y mientras ese macho se la cogía, nos ordenaba a mi mujer y a mi que nos pusiéramos cariñosos entre nosotros…. Intercambiar cariños y caricias con tu pareja, para luego recibir la orden de ese semental para que nos abrazáramos con fuerza, y que nos dijéramos lo mucho que nos amábamos, y que nos besáramos con locura en la boca…. Y así lo hacíamos…. Varias veces vi de muy cerca el bello rostro de mi adorable reinita estando recostada encima de mí. Ambos manteniendo contacto visual, y yo sintiendo su respiración acelerada, y sintiendo también su obvia excitación. Que ese hombre nos obligara a vivir aquello a mi esposa y a mi, era una absoluta locura. Y en especial cuando nos daba la orden de besarnos con pasión…. Y nosotros obedientes lo hacíamos…. Y aún recuerdo esos besos…. Se sentían tan ardientes y tan deliciosos….Y aunque la excitación de mi esposa viniera mayormente del coito tan duro que le estaba dando su Amo y Señor en su otro extremo…. Aún así…. Yo sentía que de cierta manera ella y yo nos compenetrábamos de una forma en verdad maravillosa como marido y mujer durante esos increíbles y a la vez desquiciados momentos.

Otros recuerdos también muy salvajes y descabellados dentro de esas sesiones, se daban cuando él nos hacía jugar juegos de rol sexuales. En las que se planteaba una historia simple de fondo, y cada quien tenía un rol y debía actuar acorde. Una de mis favoritas ocurría cuando efectuábamos una fantasía de violación. Llevar a cabo algo así puede sonar muy fuerte…. Y ciertamente lo era…. Pero para sorpresa de mi esposa y mía, también lo encontramos increíblemente emocionante de realizar.

Otra de las experiencias únicas que fui forzado a vivir durante esas noches, era cuando me usaban de mueble. Haberme convertido en el colchón de las actividades de alcoba de mi mujer, y uno de sus más dominantes amantes, al parecer no era suficiente humillación. Ya que a este Colombiano le gustaba sentarse en uno de mis sofás, y me hacia ponerme de cuatro para usarme de banquillo para apoyar sus patas negras. Y al tenerme así, ordenaba a mi sensual esposa que se sentara sobre su regazo como una delicada princesa. Y yo solo necesitaba girar levemente mi cabeza para ver a ese imponente negrazo seduciendo lenta pero muy eróticamente a esa joven y muy deseable mujer casada en las propias narices de su humillado esposo.

Otra de las experiencias únicas que vivimos con este semental, y que una noche mi hermosa reinita fue forzada a experimentar, sucedió cuando a este macho se le antojó explorar a profundidad la delicia de culo que ella posee.

Yo presencie en bastantes ocasiones como los amantes de mi mujer se mostraban muy interesados (hasta el grado de obsesión) por acercar a mi bella esposa a la experiencia del sexo anal. Una de las más interesantes de esas ocasiones, la cual fue incluso muy graciosa (al menos para mí), sucedió una noche con su novio brasileño que mi mujer tenía en esa época. Los tres nos encontrábamos en el interior de un motel, mi esposa y ese odioso tipo lo estaban haciendo sobre un sofá, y mi queridita estaba encima de él cabalgándolo.

Ella se contoneaba suave, deliciosa, y muy femeninamente. Y luego ese macho la rodeó con sus brazos, y la hizo recostar sobre su pecho, la sujeto con una de sus manos por la nuca, y comenzó a devorarle la boca, a la vez que él empezó a mover su pelvis clavándole su enorme miembro con calma, pero con total profundidad dentro de ella.

Poco después, él apretó uno de los senos de mi amada y seguidamente se lo acercó a su boca para poder saborearlo. Y mientras ese macho se entretenía sujetándole, lamiéndole, y chupándole ese bello seno. Él condujo su otra mano directo al culo de ese suculento bombón, y la sujeto justo por el medio de sus pompas. Lo que hizo que los dedos de ese tipo terminaran apoyados sobre el ano de esta fina dama casada…. Al poco tiempo me di cuenta que eso no fue casualidad, puesto que aquel cretino empezó a estimular el ano de mi amada, llegando a formar círculos con sus dedos que lo rozaban.

Yo veía a mi mujer estar muy excitada en esos momentos, y pienso que esa fue la razón por la cual ella no hizo nada mientras ese lujurioso brasileño se divertía de lo lindo haciéndole eso a mi amada…. Y al poco tiempo ese tipo intentó introducir su dedo medio en ese inexplorado punto de mi bella esposa. Y ahí fue cuando ella lo detuvo agarrando ese pecaminoso dedo y llevó esa mano hacia otra parte.

Aquella no fue la primera vez que vi algo similar, muchos otros sujetos al tener coito con ella llegaron a intentar estimular ese mismo punto prohibido de mi reina. E incluso hubo osados que emplearon ambas manos para procurar producirle el máximo placer posible, al usar los dedos de una mano para estimular su clítoris, y al mismo tiempo los dedos de la otra para estimular su ano. Sin embargo, a pesar de todos esos esfuerzos, ninguno de estos hombres logró llegar más allá de eso. Y aquella noche dentro de ese motel, su novio estaba realizando un nuevo intento por acercarla a esa experiencia. Y él no se rendía, ya que al continuar el acto sexual que tenía con mi amada, él varias veces volvió a acercar sus manos y en especial sus dedos a esa zona inexplorada del cuerpo de mi mujer. Y en cada oportunidad, ese macho se lo estimulaba, rozándolo con mucho deseo y formando círculos con sus dedos. Y ella solo retiraba esos insidiosos dedos cuando él intentaba meterselos.

Honestamente, yo estaba muy entretenido por todo aquel teatro que esos dos estaban protagonizando…. Y aunque a mí, él no me cayera bien, si disfruté mucho al ver como ese tipo acosaba a mi bella mujer intentando meterle sus dedos en su ano. Y también me divirtió y me excitó mucho al ver como ella se defendía de su acosador.

Y en cierto instante de aquel tórrido e insistente hostigamiento, el cuerpo de mi amada comenzó a estremecerse. Y ella en ese instante rodeo con ambos brazos el cuello del Brasileño y lo beso en la boca. Y como yo lo esperaba, ese brasileño no desaprovechó aquella oportunidad. Y logró meterle la punta de su dedo medio mientras ella se estremecía al vivir aquel fuerte orgasmo. Y casi al final de ese exquisito y hermoso éxtasis femenino, aquel condenado ya había logrado meterle hasta la mitad de su dedo medio adentro de ese sublime culo…. Y en verdad disfruté mucho lo que sucedió después de aquello, incluso me carcajeé…. Ya que apenas mi queridita dejó de temblar de placer, ella de inmediato sujetó a ese tipo por uno de sus enormes huevecillos, y sin un ápice de misericordia se lo apretó con rabia…. Aquello obligó a ese degenerado brasileño a arrepentirse por sus viles actos. Puesto que él sacó de inmediato su dedo y ya no volvió a acosarla de esa manera por el resto de la velada.

….Y retornando a aquella noche en donde nos encontrábamos encerrados y sin escapatoria alguna en nuestro hogar, y a manos de nuestro carcelero Colombiano. Y este con ganas de quitarle la virginidad al delicioso culo de mi reina. Y ella oponiéndose rotundamente a cumplir los deseos de su dominante semental. Pero durante aquellas sesiones, nosotros realmente estábamos a la completa merced de ese hombre. Y sobre todo aquella noche, ese macho fue muy tenaz con ella. Este dominante semental no estaba dispuesto a aceptar un «no» como respuesta por parte de su hermosa esclava.

Y aunque a él le tomó bastante tiempo, al final logró hacerla recapacitar. Y así esta hermosa dama aceptó voluntariamente a la fuerza, a satisfacer todos los deseos de su malévolo Amo y Señor.

Mi bella esposa tuvo dos noches con ese macho en donde intentaron consumar las exigencias de este semental. Pero incluso usando un gel lubricante que adquirimos de otro sex shop, no fue posible cumplir aquel objetivo. El miembro de este semental era sencillamente demasiado grueso para tan estrecho e inexplorado orificio…. Sin embargo, este negrazo no se dio por vencido, por lo que decidió darle un poco más de tiempo a este asunto. Y así realizó un tercer intento en una nueva oportunidad, pero empleando una estrategia por completo diferente.

A la semana siguiente él se comunicó conmigo por whatsaap, y me contó que él conocía un método muy efectivo para introducir a las mujeres a este tipo de experiencia. Y yo ayudé a este semental con los preparativos, y así fue como este dominante Colombiano tuvo una verdadera cita romántica con mi amada esposa.

Era sábado por la noche, y ya nos encontrábamos listos. Mi esposa como siempre estaba preciosa para su encuentro, y yo ya llevaba puesta mi jaula por debajo de mi ropa. Por órdenes de su corneador, ella enjauló mi hombría e incluso le tomó una foto y se la mandó a su Amo y Señor como prueba de su lealtad y obediencia. Después de aquello, llevé a mi esposa al lugar donde él nos indicó, el cual resultó ser un antro bastante alejado del centro de la ciudad. Ese lugar era bastante oscuro, con música a un volumen un tanto alto, tres pistas de baile de tamaño mediano, y varias mesas alrededor de estas, en las cuales habían personas tomando alcohol como si solo fuera agua.

Buscamos una mesa disponible, nos pusimos cómodos y ordenamos unas bebidas. Sin embargo, ese macho se puso mucho más cómodo con mi mujer, ya que por la forma en cómo él la sujetaba por la cintura, y por cómo la tocaba, y por cómo la trataba en general, daba la impresión de que él era el propietario de ese despampanante y sensual bombón. La cual estaba luciendo un muy sugestivo vestido con un tremendo escote en la espalda y otro también muy revelador en la parte frontal. Yo en verdad pienso, que por la ropa tan provocativa que tenía puesta mi mujer y por la manera en cómo ese tipo se portaba con ella. Es muy probable que cualquiera que nos haya visto esa noche haya pensado que esa mujer tan bella era en realidad una dama de compañía, y que ese imponente morenazo era su proxeneta, el cual solo quería pasar momentos placenteros con una de sus mejores, si no es que con la mejor joya de su colección.

Debo admitir que esa velada que pasamos junto a ese hombre fue de todo menos aburrida. Literalmente estuve la noche entera de chaperón y mirón mientras mi hermosa esposa se divertía junto a su viril y dominante semental. Ya que él tenía presente lo mucho que a mi mujer le encanta bailar. Y yo los estuve viendo por bastante tiempo, ellos realmente se lo pasaron muy bien, bailando provocativamente, tomando varios tragos, y riendo como si fueran los mejores amigos.

Era demasiado evidente que esos dos tenían mucha química. Y yo no fui el único mirón durante esa noche, porque pude notar que habían bastantes ojos también puestos en ambos, y sobre todo en esa belleza. No me queda duda que si ella no hubiera estado acompañada por ese alto, musculoso, e intimidante hombre de raza negra. Muchos otros sujetos le habrían invitado bebidas y también se habrían insinuado a mi bellísima esposa.

Me parece que estuvimos en ese antro por más de dos horas, y mi mujer salió de ahí muy alcoholizada. Y aunque el Colombiano tomó bastante, en realidad se encontraba bien. Yo solo tomé un par de cervezas por lo que no tuve problemas para conducir.

Y de esta manera fuimos rumbo a uno de los moteles que solíamos frecuentar. En realidad ese motel era nuestro favorito. Nos encantaban sus ambientes, eran elegantes, y tan eróticos, e hicimos tantos recuerdos en el interior de esas paredes, que tan solo de pensar en ello me pongo nostálgico. Mi esposa y yo vivimos en nuestra amada Bolivia hasta los últimos meses del 2025, y ahora radicamos en un país de la zona del Caribe. Aún así, siempre conservaremos muchos recuerdos de nuestra patria, y también de ese dichoso motel.

¿Les confieso algo curioso de ese establecimiento? Nosotros fuimos clientes tan recurrentes de ese lugar, que incluso ya nos conocían….(Al menos uno de los empleados nos reconocía con facilidad)…. Nunca supimos su nombre, ni él los nuestros. Pero él siempre nos abría la puerta principal de ese establecimiento y nos saludaba con mucho respeto cada vez que nos aparecíamos por ahí. Y sin duda él sí sabía cómo era el asunto que tenía y aún tengo con mi esposa. Ya que siempre nos veía estando acompañados por una tercera persona, e incluso lo más usual era que mi mujer estuviera en el asiento trasero haciéndole compañía a esa persona.

Y debo reconocer que con el transcurso de los meses y años nos hicimos más cínicos y desvergonzados. Puesto que no se cuantas veces sucedió, pero estoy seguro que ese empleado llegó a ver en más de una ocasión a mi esposa semi desnuda y morreándose en el asiento trasero de mi vehículo con alguno de sus amantes….(Y a veces con más de uno)

También tengo presente que los corneadores de mi queridita al estar con ella a solas en una de sus citas, también solían llevarla a ese mismo motel, por lo que ese empleado, sin duda debió ver en numerosas ocasiones a mi hermosa esposa ingresando a sus ambientes acompañada por distintos hombres. Y esa noche con el Colombiano, aquella situación volvió a repetirse.

Sin embargo, a nosotros aún nos faltaba bastante para llegar a donde ese lugar. Pero desde el mismo momento que salimos de aquel antro, pude ver durante todo el trayecto como ese macho se consagró a seducir incansablemente al dulce amor de mi vida. Por mi espejo retrovisor vi todo lo que su Amo y Señor le hizo a mi mujer. Ya que ese macho tuvo todo el tiempo a esa belleza sentada como princesa sobre su regazo, y ahí él la acarició y besó por todas las partes de su delicioso cuerpo que ese sugerente vestido no cubría.

Mi mujer tenía los ojos cerrados en esos instantes en el que ese tipo le daba suaves besos rozando el contorno de sus labios. Y con una mano, él le sujetaba y a la vez le acariciaba su cintura y su espalda. Mientras que la otra mano de este macho tenía completo acceso a las bellas y largas piernas de ese sensual bombón. El Colombiano empezó acariciando sus rodillas, luego siguió con sus muslos, después subió aún más su mano hasta estar por debajo de ese vestido. Y aunque yo no podía ver lo que sucedía allí debajo, se notaba que la mano de ese condenado estaba haciendo bastante en ese lugar.

Poco después, ese semental se puso más cómodo quitándose su camisa (seguramente para tener más contacto de piel con esa adorable criatura). Y seguidamente sus carnosos labios y sus grandes manazas negras continuaron recorriendo el cuerpo de esa delicada dama. Ese macho no dejaba de besarle los hombros, el cuello, el rostro, y la comisura de los sensuales labios de mi amada, mientras que las manazas de ese tipo tampoco dejaban de recorrer, apretar, y manosear su figura entera.

Su Amo y Señor en verdad la seducía con mucha paciencia. Ya que desde el comienzo de ese jugueteo, él no la beso ni una sola vez en los labios, pero si la besaba muy cerca de estos. Parecía que él quería que ella fuera la que lo besara, puesto que ese macho no dejaba de besarle el cuerpo, tocarla, acariciarla, estrujarla, y provocarla.

Y ciertamente, después de un rato, mi hermosa amada ya no pudo resistirse más…. Y se rindió ante las insistentes insinuaciones de su viril y dominante Amo y Señor, y ella terminó besándolo en la boca.

Durante el resto del recorrido…. Esos dos entrelazaron sus labios en sensuales y prolongados besos. Mientras él, no dejaba de tocarla y manosearla. Sin mencionar aquellos tórridos momentos, en donde aquel semental también le llegó a chupar con mucha intensidad y deseo cada uno de los lindos senos de esa preciosa mujer casada.

Tras algo más de 20 minutos de incansable seducción llegamos a la puerta principal del motel. Y como era de esperarse, vi nuevamente a nuestro viejo conocido que siempre nos recibía. Ese tipo me saludó y habló conmigo mencionando las habitaciones que estaban disponibles, y yo elegí una de ellas en los mismos instantes en que mi esposa y su dominante amante hacían de las suyas justo a mis espaldas. Y estoy seguro que ese empleado le dio un vistazo a lo que estaba sucediendo allí atrás. Y yo le agradecí a ese sujeto por su amabilidad y por su discreción. Y solo conduje hasta llegar al parqueo de ese elegante y erótico ambiente que elegí.

Llegando allí apagué el motor de mi vehículo. Y en ese momento el Colombiano por fin detuvo la intensa seducción que le estuvo dando a mi mujer. Y mientras ella recuperaba su aliento respirando agitada. Vi que ese macho metió una de sus manos por debajo del vestido de mi reina. Su manaza negra recorrió las caderas de mi queridita, y lograron levantarle este vestido dejando visible la fina y sensual tanga que mi amada se puso para la ocasión. E inmediatamente pude ver como él sujetó con fuerza esa sensual ropa interior de mi esposa y bruscamente se la jaló logrando hacerla llegar hasta la parte media de sus muslos, y ahí ese macho estrujó esa sexy prenda y la volvió a jalar hasta llevarla a los tobillos de mi mujercita. Y posteriormente ese tipo se la robó. El Colombiano se puso en su propio cuello esa fina y sexy pieza de lencería prácticamente como una corbata, y jamás se la devolvió. Ese macho se quedó con esa sugestiva ropa interior de mi amada como recuerdo de ella y también como recuerdo de aquella vez.

Y después de todo eso, ese semental abrió la puerta de mi vehículo y salió con mi mujer. Él la sujetó de un brazo y la condujo rápidamente al interior de ese erótico ambiente…. (Prácticamente la estaba jalando)…. Yo los seguí por detrás, y cuando ingresé, vi a esos dos de pie y una vez se estaban devorando sus bocas…. Ese negrazo al poco tiempo se quitó el resto de su ropa, y mi esposa le ayudó. Y cuando él estuvo solo con su bóxer, ella misma fue quien se lo bajó, y de inmediato mi queridita sujetó con fuerza a su imponente corneador negro al tomarlo por su impresionante masculinidad. Y mi bella amada comenzó a jalarle y masturbarle el enorme falo a su amante. Y ella en verdad que hacía aquello con mucha fuerza y deseo….De ello no me queda duda, ya que ella volvió a morrearse con este Colombiano y sin dejar de excitarle su hombría de forma muy ávida.

Siento que aquí debo ofrecer una disculpa. Ya que me hubiera gustado poder contar de una mejor manera lo que sucedió aquella vez adentro de esa habitación. Francamente cada uno vivió esa noche de manera muy distinta, por lo que yo puedo hablar de lo que yo sentí y experimenté en esos momentos. Además mi esposa no se acuerda de mucho por lo alicorada que se encontraba, aunque ella sí recuerda que se divirtió bastante esa noche junto a su Amo y Señor.

Y volviendo a esos momentos en los que estábamos dentro esa habitación junto a ese semental. Era bien sabido para qué estábamos ahí, y de seguro que este macho iba a comenzar en cualquier instante. Y así fue, ya que él condujo a esa bella reina a la cama, la cual aún lucía su muy desacomodado vestido. Y ahí él me llamó y me pidió que le ayudara….(Siendo precisos me lo ordenó)

El Colombiano primero se recostó al lado izquierdo de la cama acomodando dos almohadas por la cabecera, de manera que sus piernas quedaron apoyadas sobre la parte inferior de la cama, pero su espalda y en especial su cabeza al estar sobre las almohadas quedaron más elevadas. Y estando así, este macho le ordenó a mi amada que se diera la vuelta para estar de espaldas a él, y me ordenó que sujetara a mi esposa por la cintura y que con calma la hiciera sentar sobre su enorme falo.

Recuerdo que ese semental estaba agarrando fuertemente su dura y gruesa hombría con su mano derecha, la cual se veía como una lanza apuntando deseoso a mi amada. Y su otra mano estaba sujetando el hermoso durazno trasero de mi reina, y con esta ayudó a conducir a esa delicada dama para que ella se sentara justo como él quería.

Desde donde yo me encontraba no podía ver mucho. Tenía a mi dulce esposa frente a mí y solo estaba siguiendo las instrucciones que nos daba este tipo.

– «…Hazla sentar….Hazla sentar….» – Me decía ese macho

– «….Con calma….bájala más….¡Así!….vamos bien….»

En cierto instante sentí como el ritmo de la respiración de mi esposa cambió, ya que empezó a respirar por la boca, y ella empezó a soltar suaves gemidos con cada exhalación.

– «….Vamos bien….Vamos bien……bájala más…….¡Eso!…más…más abajo…..»

Yo solo seguía sus instrucciones…. Cuando de pronto y de forma inesperada, mi amada tocó fondo terminando por completo sentada sobre la pelvis de este macho.

– «….Uuuyyyyy….» – El Colombiano soltó aquello casi como un gemido. Y a pesar de eso, yo estaba totalmente incrédulo. «¿En serio?» juro que esa frase pasó por mi mente en esos instantes, seguida de la frase «¿Ya está?»

Las anteriores dos ocasiones fue imposible lograr que ese tipo pudiera introducir su enorme miembro por la delicia de culo que posee mi amada…. ¿Y en este tercer intento ya lo habíamos logrado tan rápida y fácilmente?

– «….Uyyy cariño…..Tu culito aprieta….»

Incluso después de que el Colombiano dijo aquello no lo podía creer…. Honestamente llegué a pensar que esos dos me estaban tomando el pelo…. ¿Realmente mi preciosa esposa tenía todo el enorme miembro de este negrazo dentro de su estrecho agujerito?…. Yo seguía estando frente a ella, y de ahí solo podía ver las caras de esos dos. Ya que el rostro de ese tipo, daba la impresión que estaba experimentando la gloria. Y en mi mujer también vi una cara de placer y complicidad, como si ella mantuviera un secreto con ese viril morenazo, el cual ambos deliberadamente me estaban ocultando…. (Durante aquellos momentos, en verdad sentí que esos dos solo me estaban intentando desconcertar)

Poco después, el Colombiano me dio más órdenes. Puesto que me dijo que me quitara toda la ropa y que me parara firme como soldado con la mirada al frente, y a un lado de la cama aguardando más instrucciones. A este semental le encantaba ponerme en esa pose de soldado, y siempre me sentía como su fuera su mayordomo, o como si fuera un escolta militar resguardando a su comandante, el cual era todo un degenerado ya que se acostaba con la esposa del mismo hombre encargado de protegerlo. Y desde mi ya acostumbrada postura tan rígida, no mirándolos a ellos, sino dirigiendo mi mirada al frente. No podía verlos muy bien, ya que solo podía espiarlos de reojo.

Mi bella amada seguía luciendo su sugestivo pero muy desacomodado vestido, ya que sus lindos senos estaban a la vista…. Y ella aún estaba sentada sobre la pelvis de su Amo y Señor. Y él, la estaba sujetando por sus caderas y suavemente le estaba haciendo formar círculos. Incluso ella le estaba ayudando ya que se contoneaba suavemente y justo como ese macho lo deseaba.

Poco después ese tipo la sujetó con su brazo izquierdo por alrededor de su cintura, y la levantó, y se la llevó al centro de la cama…. En esos instantes ambos estaban dándome sus espaldas. Mi mujer estaba echada de costado por el lado derecho de la cama, y ese macho estaba justo detrás de ella, y desde mi posición designada solo pude ver como él empezó a mover suavemente su pelvis.

– «… ¿Como lo sientes dulzura?…» – Le preguntó ese semental a aquella belleza.

– «….Se siente bien….» – Le respondió esa adorable criatura.

En esos momentos yo ya no sabía qué pensar….¿Realmente ese Colombiano se lo estaba dando a mi esposa por su tan deseado agujerito?…. Bastantes veces fui testigo de cómo sus lujuriosos amantes intentaron profanar la virginidad de su apetecible culito, pero ella nunca se los permitió. Y aunque ahora yo no pudiera corroborar visualmente este hecho, la evidencia parecía apuntar a que ese tipo lo había logrado, y de una forma tan sencilla que no lo podía creer.

Y de repente, el Colombiano empezó a subir el ritmo de los movimientos de su pelvis, y también se empezó a escuchar dentro de aquella habitación los gemidos cada vez más intensos de esa hermosa mujer.

Recuerdo que en esos instantes me sentía increíblemente celoso y excitado, sin mencionar la enorme molestia que me estaba produciendo mi muy incómoda jaula metálica. Yo también en muchas ocasiones le insistí a mi dulce amada que me dejara dárselo por ahí, pero conmigo tampoco se dejaba. Y al escuchar esos excitantes e increíbles gemidos de esa hermosa reina, los cuales ya estaban logrando estremecer la habitación entera. Con todo esto, yo ya tenía una increíble envidia, puesto que estaba empezando a creer que ese negrazo realmente lo había logrado.

Y poco después los vi besarse nuevamente, puesto que ese macho estaba recostado detrás de mi amada, y la sujetaba con su manaza negra por su grácil cuello, y la morreaba con lujuria…. (Aún mirándolos de reojo y ellos estando de espaldas a mí, igual logré presenciar todo aquello)

Seguidamente ese macho volvió a sujetarla por la cintura y la acomodó en otra pose. Ahora él estaba totalmente recostado en el centro de la cama y ella estaba sobre este macho en la pose de la vaquerita invertida, teniendo sus bellas piernas abiertas y sus sexys zapatos de tacón alto estando apoyados al lado de cada músculo muslo de este Colombiano.

De reojo yo solo podía verlos a ambos de perfil. Y antes de comenzar, él le ordenó que se quitara el vestido, ella obedeció. Y ahora aquella adorable criatura estaba por completo desnuda, solo conservando sus sexys zapatos. Y entonces él empezó…. Puesto que sujetó a esa sensual belleza por sus caderas y comenzó un muy sugestivo ritmo de vaivén, haciendo que ella llevara sus lindas caderas de atrás hacia adelante…. Y durante ese increíble y apetecible acto, las hermosas, suaves, y redonditas posaderas de mi mujer estaban haciendo todo el tiempo contacto con la piel de este semental…. (Prácticamente parecía que ella se las estaba restregando a ese suertudote)…. Y aún presenciando aquel sublime acto de reojo…. Se me antojaba aquella delicia como no tienen idea!!!

Y yo todavía no lograba ver nada que corroborara que ellos realmente se habrían puesto de acuerdo y solo me estuvieran tomando el pelo. Porque en la posición en la que lo hacían, no lograba ver el enorme miembro de este semental…. Y francamente, todo aquello que yo estaba sintiendo en esos momentos, estaba llegando a ser demasiado para mí.

Estar realizando guardia de pie y enjaulado, y existiendo la posibilidad de que el enorme y grueso falo de ese negrazo estuviese profundo dentro de la delicia de culo de mi hermosa esposa. Imaginarme aquello, me estaba volviendo loco de celos, tanto que mi situación se estaba volviendo desesperante. E incluso me estaba comenzando a afectar, puesto que recuerdo que todo mi cuerpo ya estaba temblando…. Quizá aquello me estaba sucediendo por lo tan excitado y súper celoso que me encontraba, combinado por la tremenda impotencia y humillación que estaba experimentando.

Yo en verdad la pase fatal en todos esos momentos…. Pero por el contrario, los gemidos y jadeos que soltaba ese Colombiano durante ese exquisito e inolvidable vaivén, y también por los tan sugestivos gemidos de la belleza que estaba sentada sobre ese macho, daban la impresión que ese suertudo se encontraba en una situación por completo diferente a la mía… Ya que realmente parecía que este semental estaba experimentando el verdadero cielo en la tierra…. Mientras que para mi era todo lo opuesto…. Sin embargo, unos pocos minutos más tarde, mi situación fue de mal en peor.

– «….Me voy a venir!!!……Me voy a veniiirrrrr!!!!……..Me voy a venir preciosa!!!……….Me voy a veniiirrrrr en tu rico culo……..AAAHHHHH…CARIÑO!!!!…………YA NO AGUANTO MÁS!!!!…………Me voy a veniiirrrr en tu culazo!!!!…..Ayyyy…AAAYYYYYYYY………OOOOHHHHH!!!!……Cooonndenada!!!!….»

En esos instantes yo ya sentía que me iba a desmayar…. Escuchar los alaridos que comenzó a soltar ese semental fue el colmo. Sin embargo, al poco tiempo todo por fin se calmó…. Y un par de minutos después de todo aquello, el Colombiano rompió el silencio de la habitación diciendo:

– «….Oye cornudito…….Que delicia de culo tiene tu preciosa esposa………Que rico me lo apretaba….»

(Diablos)…. En mi rígida postura yo ya no sabía qué creer, ni qué hacer…. Luego de aquello volvió a reinar el silencio en la habitación. Y después de algo más de 10 minutos de desesperación interna…. Este semental finalmente me permitió volver a moverme ya que me dio una nueva orden.

Me dijo que le trajera el pequeño bolso de mi esposa, ya que adentro estaba su collar sexual. Puesto que ese macho mencionó que ya tenía ganas de tener el segundo asalto con la delicia de culo de esa sensual belleza. Pero quería tenerla luciendo el artículo sexual que a él tanto le fascinaba.

Y yo obediente fui a por ese bolso. Ese macho sacó de ahí ese dichoso collar y se lo puso a mi mujer. Mi queridita estuvo descansando recostada sobre el pecho del Colombiano después de que él se vino, y ahora ella volvió a sentarse una vez más sobre su macho, para que este semental pudiera ponerle aquel condenado artículo.

Y con mi esposa sentada sobre la pelvis de este tipo yo aún no podía corroborar nada. Pero de repente él me dejó helado.

– «….¿Quieres ver lo que le hice a tu esposa?….»

Escuchar aquello me dejó tonto. Sin exagerar sentí un escalofrío que me recorrió la espalda. Y luego él me dijo:»….Trae tu celular, quiero que nos tomes fotos, y envíaselas a los otros amantes de tu mujer….» Y como zombi hice lo que me ordenó. Fui por mi celular, y luego este macho hizo que mi amada se recostara nuevamente sobre él, con sus bellas piernas abiertas y flexionadas…. Y ahí fue que lo vi…. Y aún así no lo podía creer…. El enorme y grueso miembro del Colombiano bien metido hasta el fondo del prohibido orificio de la mujer de mis sueños (y de mis pesadillas)…. Realmente qué increíble sorpresa y vista fue aquella…. Y como él lo ordenó, tomé un par de fotos estando ellos en esa posé. Luego ese macho volvió a sujetar a mi esposa por su cintura y él se levantó llevando a mi amada consigo. Y con su masculinidad aún metida dentro de ella, la puso de cuatro sobre la cama, y me ordenó tomar algunas fotos más teniéndola así. El Colombiano empezó a sacar lentamente su voluminoso miembro de ese hermoso culo, y me hizo tomar unas cuantas fotos también de aquello.

Finalmente su miembro quedó por completo afuera de ella, y este terminó con un color blanquecino debido a que estaba totalmente embadurnado en su propio semen. Y el agujerito de mi esposa rápidamente se volvió pequeño tras la salida de ese enorme chorizo. Y a pesar de haber sido testigo de todo aquello (e incluso tras haberle tomado varias fotos), me costaba creer lo que realmente había ocurrido dentro de esa habitación.

Ya era un hecho…. Este mendigo Colombiano realmente le acababa de dar sexo anal a mi esposa…. La primera experiencia de mi amada…. Y estaba seguro que ninguno de nuestros viejos y más estimados amigos jamás me hubieran creído aunque se los jurara que su querida amiga (esa bella dama que siempre luce tan tierna, fina, y recatada) tuvo sexo anal dentro de un motel con un grandote e imponente negrazo proveniente de Colombia…. Y aún así sucedió…. Ese tipo le quitó la virginidad a esa delicia de culo que sé que le roba el sueño a más de uno…. (Puesto que tengo presente de que hay bastantes sujetos que stalkean a mi esposa, y en especial por sus redes sociales)

Ciertamente aquella noche terminó siendo demasiado intensa…. Principalmente porque este semental le dio dos asaltos más a mi amada por ese tan ansiado culazo. E incluso, por el resto de la velada ese macho me hizo participar bastante de cada pose. Y una de las más fuertes sucedió cuando él me ordenó besar, lamer y chupar el sexo de mi bella reina, mientras él la tenía bien ensartada por su tan estrecho orificio.

Este macho la tenía de costado sobre la cama con ese rico culito en el borde de esta. Y él estaba parado en el suelo pero cerca de la cama, y seguía luciendo la sexy tanga de mi esposa en su cuello. Este Colombiano tenía una bella vista de ese hermoso durazno que tiene mi mujer, y le propició unas ricas nalgadas. También acarició esa hermosa cola con mucho amor y deseo. Y no pasó demasiado cuando arremetió en contra de esta. Ese semental dobló sus rodillas para acercar su erección a ese apetecible agujero. Y lo penetró gustoso en esa posición estando a horcajadas. Y ahí el Colombiano comenzó a dárselo por culo a mi esposa en la pose del Tornillo.

Luego me ordenó que me acercara a ellos, y le hizo abrir sus piernas a mi reina, y él me hizo recostar, y terminé en medio de las bellas piernas de mi amada. Ahí estuve de costado igual que ella pero en una posición similar a un 69. Y mientras ese semental gozaba del culazo de su hermosa esclava, él ordenó a su sirviente que devorara esa bella vagina para excitar aún más a su sumisa.

Hubo algunas cosas que me obligó a hacer este semental de las que me arrepiento…. (Y aquella fue una de ellas)…. Aunque admito que sí fue muy excitante, y me gusto mucho meterle la lengua a la feminidad de mi reinita. Pero mi nariz llegó a estar todo ese tiempo muy cerca de ese enorme falo negro que constantemente entraba y salia de ese culazo. Y mi nariz bastantes veces llegó a hacer contacto contra esa dura erección. Y no solo eso, donde yo me encontraba el olor del semen de este Colombiano era tan fuerte, que a ratos llegué a sentir náuseas…. Y como yo no soy bisexual, tener los excitados genitales de los amantes de mi esposa tan cerca de mi rostro, no está entre los más preciados recuerdos que me gustaría llevarme al otro mundo.

Pero a pesar de todo el suplicio que experimenté aquella vez, esa noche dentro ese motel, definitivamente sí está entre las 10 más locas y excitantes experiencias que he podido vivir en todo mi matrimonio.

Y sinceramente, mi esposa y yo quedamos muy sorprendidos por cómo resultó todo al final. Pocas veces he visto a mi mujer tan alcoholizada como aquella vez, pero definitivamente todo ese alcohol hizo milagros. No solo la desinhibió por completo, sino que además relajó todo su cuerpo, e incluso es posible que la haya anestesiado hasta cierto punto. Y todo aquello ayudó a que la penetración resultara sorprendentemente sencilla. Y lo mejor, es que ella incluso lo disfrutó.

Y un beneficio adicional fue que al día siguiente, mi amada no experimentó ninguna molestia. No le dolía, y tampoco le ardía. Aquello realmente nos dejó sin palabras, y sobre todo al tener en cuenta lo bien dotado que era ese Colombiano, y por lo duro que él se lo dio la noche anterior.

Otro efecto secundario que ocasionó aquella experiencia, fue que este macho se ganó el odio unánime por parte de sus camaradas corneadores. Aunque pienso que todo ese drama, no eran más que celos. Porque aquel hombre logró lo que ninguno de los otros pudo.

Sin embargo, aquel resentimiento no duró mucho. Ya que en realidad la hazaña de este semental al final resultó muy beneficiosa para todos (incluso hasta para mí). Mi linda y adorable esposita, ya no tenía ninguna excusa para no permitirles a sus demás corneadores que también se lo hicieran por ahí. Y en las siguientes semanas todos ellos por fin pudieron gozar de ese tan deseado culazo.

Y tras todas esas noches de intenso sexo anal, ella en verdad logró ganar gusto por vivir esta clase de experiencia a manos de sus lujuriosos amantes. Y al pasar los meses, ese gusto solo se asentó. Porque incluso fui testigo de varias noches en las que mi amada era la mismísima que les llegaba a ofrecer su delicioso culazo…. Si el semental era atractivo, y además este se lo había dado muy bien, ella con un tono sensual le ofrecía a este macho su apetecible culito, como recompensa para el segundo asalto…. (Y les aseguro que nunca hubo un solo semental que rechazara tan generosa proposición)

A&M

Mi mujer y yo

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