Cómo la conocí
Buen día, estaba en sala de espera de la empresa de salud a la cual estoy afiliado, esperando a que mi mujer saliera de consulta, cuando se me acerca una mujer de aproximadamente 34 años (Yo tenía 65) y me dice:
– Podría colaborarme con unos pesos para el transporte?, me quedé sin nada, pues me tocó comprar una medicina que no cubre la Nueva EPS y no me alcanza para movilizarnos con mi esposo.
– Y dónde está su esposo?
– En otra consulta y como está en silla de ruedas, se dificulta ir en transporte público y toca pedir para el taxi.
– Ahhhhhhh, le entiendo; saqué mi billetera y le di para el taxi, preguntándole que si me podría dar su número de celular.
Intercambiamos y grabamos los números para comunicarnos a futuro, pero no me aguanté y le llamé de inmediato, pues su esposo aún no salía de consulta, preguntándole que si podríamos vernos pronto y salir a pasarla bien.
– Mañana debo venir a retirar los medicamentos para mi esposo y vengo sola, me respondió.
– Y dónde viven?, ¿no viven en Cúcuta?
– No, vivimos en Los Patios (queda en servicio público, a unos 30 minutos de Cúcuta).
– Perfecto, estaré atento a su llamada por la tarde de mañana. Le pregunté si podría llamar cuando quisiera y si no tendría problemas en casa.
– No se preocupe, si puedo le respondo y sino, más luego le devolveré la llamada.
Ese día estuve pensando en este encuentro con la mujer que me había abordado en la EPS y que me llamaron mucho la atención, sus bellas piernas, con unas tetazas, ancha de caderas y unos ojos que miraban con intensidad, imaginándome que sería una posible buena amante; además, una boca un poco grande, pero sus labios carnosos y sensuales, que llevan a imaginarse no solo para besarlos, sino para esperar una buena felación o sexo oral.
Mi duda era si en verdad Caro (su nombre corto) querría, tener una aventura conmigo y llegar a plenitud en lo que al sexo se refiere, o solo era por ser una amistad que le podría ofrecer apoyo económico a sus necesidades.
Al siguiente día quise llamarla a media mañana y me respondió.
– Estaré en Cúcuta por la tarde para vernos y pasar un rato agradable.
Por la tarde, nos vimos y muy lanzado la invité a una residencia a estar en intimidad y así, fue el inicio que por más de 7 a 8 años que llevamos de encuentros mínimo una vez por semana, he disfrutado de las mieles del sexo con mi Carolina.
Lo más importante ya después de irnos conociendo y con la confianza que nos fue dando la relación con los años, llegué a cumplir varias de mis fantasías sexuales que estaban por cumplir o que se hicieran realidad.
Hoy en día, más del 95% de las mujeres se depila la Bizcocha, y a Mí me gusta es que esté bien peluda; Caro, empezó a no depilarse y a complacerme; también le confesé que mi viagra era el olor de las axilas, de 2 o 3 días sin aseárselas; y así, se inició una complacencia de su parte; cada vez que nos veíamos, su bizcocha bien peluda y sus axilas olorosas y con pelitos sin afeitar de días, que en la culminación de mi orgasmo, Ella chupaba una u otra de mis tetillas y Yo olía su perfume embriagador de sus axilas que me llevaba y aún me lleva a unos orgasmos increíbles e indescriptibles.
Un día llegó con la Bizcocha depilada y al pedirle explicaciones, me dijo:
– Tengo un amigo que a veces nos vemos y a Él le gusta es depilada, y Yo a cambio recibo buenos pesos para cubrir algo de mis necesidades.
– Tranquila, menos mal que se ven cada 2 o 3 meses y así solo se depila al verlo; pero, me gustaría que me cuente cuando El viene y salen de culiada.
– Qué quiere que le cuente?
– Qué hacen?, cómo lo hacen o mejor, todo lo del encuentro.
– Bueno, cuando vaya a venir le aviso.
– Pero para Mí es importante que me diga al momento de salir al encuentro y cuando esté entrando al motel o residencia, para imaginármela que está mamándosela y Él se la está culiando; además, toma fotos y me envía; y, si puede hacer video, igual.
Ahora paso a decirle cómo es un encuentro con Caro, qué es lo que más le gusta; lo primero es que Ella toma la iniciativa mamando mi guevo o verga y disfruta; me confesó que le fascina mamar penes o vergas, que, desde sus inicios en la juventud, es lo que más le ha gustado.
Que, para Ella venirse, es demorada, pero que si le hacen una buena mamada de Bizcocha, logra hacerlo; hoy día es el ritual que llevamos a cabo; también es complaciente con el sexo anal, pero me comentó que no lo disfruta; entonces poco la he forzado a que lo hagamos.
Debo aclarar que, a Caro no le gusta salir con jóvenes, sale es con hombres mayores; con el transcurso de los años y de a poco, me fue confesando su verdadera vida sexual que lleva, por la necesidad del día a día para la alimentación y los gastos de la casa y de sus hijas, hoy Ellas de 18 y 7 años, respectivamente. En verdad es una puta de lujo que cobra poco, no pasa entre $30.000 a $50.000 por salida; me gustó el saber que es una verdadera puta y así le empecé a decir, que, si salía a putiar, me lo dijera. Me contó que, por necesidad, le ha tocado salir a culiar solo por $10.000 y si no, no tiene para el almuerzo.
Me ha contado todas sus aventuras o encuentros con hombres mayores; y son un número considerable, que, le pagan algunos por solo una mamada, otros por la culiada y otros por darle culito o tomatico, que siendo así, es más lo que cobra.
Sus salidas con los amigos; estos están entre los cincuenta y pico de años hasta los mayores de 70 años. Tiene un cliente que la lleva en las noches en motocicleta a las afueras de Los Patios y le hace una mamada que le recibe el semen en su boca, pero que no le gusta tragárselo, sino que luego lo escupe.
Entre sus clientes están taxistas, conductores de busetas, vendedores de frutas o de tinto, jubilados, viudos, conductores piratas, técnicos en refrigeración, celadores, camioneros, un profesor y un odontólogo, entre otros.
De todos estos, al preguntarle por el tamaño de las vergas, me dijo que hay dos (un taxista y un busetero), que la tienen muy grande y que, con Ellos las disfruta mucho y la hacen tener orgasmos en la culiada, cosa que vergas más pequeñas, o con otros, no lo logra; hay algunos con vergas muy pequeñas que les gusta es solo mamarle la Bizcocha y luego si, se lo meten para venirse muy rápido; otros que solo les gusta el culito.
Me dijo que el taxista la tiene enorme y le gusta que a veces le dé culito, pero para ello, le tiene botella de vino y así, mareada por el licor, aguanta y luego disfruta por la Bizcocha. Ha aprendido a complacer a sus clientes, pues lo importante es llevar lo necesario a casa para los gastos.
Así ya con la confianza que nos tenemos en la intimidad, le he pedido que haga videos cuando lo está mamando y se la están culiando; cosa que inició con algunos clientes y me los enviaba, para luego eliminarlos, por temor a que sus hijas los vieran. (Tengo una buena colección).
Tiene un cliente mayor, que solo se complace con los calzones o cucos cuando están de 2 días o más de usados; se los lleva al apartamento, donde solo le acaricia la Bizcocha, dándole dedo y así, El queda satisfecho, tiene el pene pequeño y no se le para seguido; después de unos días, la llama para que le reemplace los calzones.
Tiene otro cliente que le paga bien y que Ella le haga el beso negro, para luego Él también hacerle lo mismo; para después metérselo solo por el culito. Hay un conductor de buseta, que cuando termina turno, la llama y recoge, para llevarla a las afueras y en el vehículo se la culea, después de que Ella le realiza, senda mamada.
Tiene otro cliente que solo pueden verse en las primeras horas de la mañana donde un amigo de Él; le gusta mamarle la Bizcocha y luego le da por el culito si lleva lo de la tarifa completa, para después metérselo y echarle el polvo en la vagina; le gusta que le haga videos para Él verlos ahí, luego de culiar.
Un día le propuse que cuando culiara con ese señor en la mañana, al terminar no se bañara, sino se subiera los calzones e inmediatamente saliera para vernos; ese día Yo estaba nervioso e inquieto esperando para llevarla cerca de una residencia; llegamos y me contó que no se había bañado nada, que me llevaba todo el guardado y de una la desnudé, le coloqué la almohada bajo sus nalgas, Ella levantó bien alto las piernas y ahí fue cuando observé que tenía la Biscochita bien roja y se le veía bastante mojada, aunque semen como tal no se veía porque quizá se había escurrido en los calzones o estaba dentro de la vagina.
Ese día le hice una mamada fenomenal; empecé lamiendo y chupándole el clítoris y como a los 15 o 20 minutos, cuando estaba bien excitada, levantó más la Bizcocha, para que le chupara el orificio de la vagina y le hiciera círculos con mi lengua; fue muy emocionante el saber que estaba disfrutando de una mamada en una parte que antes había estado la verga de otro y que, tenía rastros de semen; Ella lo disfrutó mucho, al punto que tuvo un orgasmo muy intenso, con lamentos y grititos al venirse; pocas veces lo he disfrutado como ese día.
Ella es muy posesiva; he querido contarle que quiero salir con otra o alguna amiga de Ella, pero dice que no; que, soy solo de Ella y no me deja hacerlo; sin embargo, es egoísta, pues Ella si sale a culiar con otros y no quiere que otra me culee.
En una necesidad por plata, le ofrecí $100.000 si salíamos con una amiga y hacíamos un trío, a lo cual, me dijo que lo haría por complacerme y por la plata; pero este será para otro relato.