Este es mi primer relato aquí, así que espero que les guste. Si quieren ver más, pueden mandar WhatsApp al 713 8750101.

Esto me pasó hace unos días en mi trabajo. A veces tengo que ir a visitar familias que necesitan ayuda del gobierno para reparar sus casas. Esta visita no la tenía prevista y me fui vestida con un vestido muy pegado, pensando que iba a estar en la oficina todo el día.

Fui a visitar a una familia. Cuando llegué a la casa, la señora iba saliendo con un niño para llevarlo a la escuela, supongo. Cuando me vio, me dijo que su marido estaba dormido y, al mismo tiempo, le gritó. Luego me dijo: «Pásele, seño, ahorita regreso». Me metí y, de pronto, se abre la puerta de la recámara y sale el marido solo en calzoncillos, con la verga bien parada y bien dura.

Cuando me ve, solo se disculpó y me ofreció una silla. Dijo que se iba a vestir. Cuando regresó, solo se había puesto un short y todavía traía la verga bien dura. Cuando me presenté, se acerca a mí para darme la mano y su verga apuntándome a la cara. Después se sentó enfrente de mí y yo crucé mis piernotas. Mi vestido se subió más y, de repente, veo que por la manga del short se le veía la verga. Me puse bien caliente ♨️.

Le pregunté si había alguien más en la casa y me dijo que sí, que estaba un hijo de 18 años. Le dije: «Hummm, qué lástima». Él preguntó por qué y le respondí: «Porque me gustaría ayudarte con ese problema». Dice: «Yo creo que ese culote tan rico que tienes puede con mi verga y la de mi hijo». Abrí mis piernotas y le dije: «Claro que síiiiiii».

El señor me abrió más las piernotas y me empezó a mamar la panocha toda mojada. Me hizo venir muy ricooooo. Luego me dice: «Ahora sí, puta, devuélveme el favor y trágate toda mi verga». El señor se sentó en la silla y yo me puse a mamarle la vergota tan sabrosa.

Cuando estaba mamándole la vergota, me acordé de la esposa y le dije: «Ya va a venir tu esposa». Dijo: «Tú sigue mamándome la verga y no te preocupes de mi vieja. Ella también es bien putona y hoy pensábamos cogérsela entre mi hijo y yo». Luego grita: «¡Jaimeeee!». Sale un muchacho con la verga bien parada, nos ve y dice: «¿Quién es esta puta, apa? Yo pensé que hoy le tocaba verga a mi mamá».

El señor responde: «Vente, mijo, hoy estrenamos a otra puta». El hijo se quitó los calzoncillos, acercó su verga y se la empecé a mamar también. Cuando de pronto, el hijo se empieza a orinar en mi boca. Empiezo a toser y me sigue orinando en la cara mientras tengo agarrada la vergota del papá.

Cuando termina de orinar, les pregunto: «¿Tienen lavadora y secadora?». Dicen que sí, que allá está. Me encueré toda, caminé para lavar mi ropa moviendo mis nalgotas y, cuando regresé, me senté en la vergota del papá de frente a él para que me mordiera mis chiches.

Volteo y le digo al hijo: «Aquí está mi culote para lo que quieras hacer con él». Empecé a brincar ensartándome en la vergota y el hijo mamándome el culote. Hasta que le dije: «¡Yaaaaa, méteme la verga bien dura por mi culoteeeeee!». Y que me mete su vergota de un solo empujón. Tan pronto sentí su vergota entrar en mi culote, me vine muy ricooooo.

En eso se abre la puerta y entra la esposa. Dijo: «Lo sabíaaaa, sabía que se la iban a coger. Se le notaba lo puta. Desde que la vi, supe que habían mandado a una puta». Dice el esposo: «Ya cállate, tú también eres bien puta. Encuérate para que esta puta te mame las tetas».

La esposa se encueró y se me acercó. Le empecé a mamar las tetas mientras el marido le metía la mano en su panocha. Tenía la panocha bien peluda. Después cambiamos: ella se montó en la vergota de su marido y su hijo se la cogía por el culo, y a mí me chupaba las chiches.

Después de un rato, dijo la esposa: «Viejo, quiero mamarle el culote a esta puta. Me encantan sus nalgotas». Dice el marido: «Vamos a la cama». Caminamos. Yo iba enfrente y la esposa atrás de mí, agarrándome las nalgotas.

Cuando estábamos en el cuarto, el marido dice: «Mijo, acuéstate para que esta puta te monte». Cuando me monté, el esposo le dice a la esposa: «Vieja, ahí tienes ese culote, hazle lo que quieras mientras esta puta me mama la verga».

Cuando estaba ensartada en la vergota de su hijo, la mamá me abrió las nalgotas y me empezó a mamar el hoyo de mi culote bien rico 😋. Luego sentí como la mamá me metía toda su mano por mi culote. ¡Qué ricooooo 😋😋! Grité. Sentía como, por dentro de mi culote, la mamá le tocaba la verga a su hijo que me estaba cogiendo por mi panochota. ¡Y me vine bien ricooooo otra vez!

Al mismo tiempo, me metía toda la verga del papá hasta el fondo de mi garganta y me daba todos los mecos. Me siguieron cogiendo hasta que se cansaron y mi ropa se secó. Después volví a ir, pero ya no por mi trabajo, sino como puta.