Capítulo 3
- La venganza del cornudo
- La venganza del cornudo II
- La venganza del cornudo III
-¿Cómo has estado Alex? Hace ya un par de semanas que no tenemos contacto.
-Asimilando esta nueva realidad, tus palabras me abrieron los ojos, y me ayudaron a aclarar la mente.
-Dicen que lo que no te mata, te hace más fuerte. Y debe ser mucho mejor si lo disfrutas.
-¿Y que hay de tí?
-Todo a su tiempo Alex, yo tengo una clara percepción de las relaciones, y si siento que algo está mal, creo que hay que hacerlo notar, pero con paciencia. ¿Cómo van los juegos con tu novia?
-Pues tenías razón, cada vez que Esteban le propone compartir imágenes donde yo la cojo, Samantha llega bastante excitada. Su juego ha hecho que tengamos sexo como nunca antes. Debo asumir que es algo positivo a tomar en cuenta.
-¿Y cómo te sientes compartiéndola?
-Pues, desde que me enteré, y cada vez que veo o sé como se la coje, mis erecciones son incontrolables.
-Puedo notarlo, este bulto se deja llevar sin control, cuando se cojen a tu novia.
Dijo Amanda, acariciando la erección de Alex.
-A…Alguien en este bar podría vernos.
-Sabes que en este segundo piso aún no llegan más clientes. Pero si tanto te preocupa, sígueme.
Caminé detrás de la pelirroja que se dirigió a los baños, entró al de damas y me hizo ingresar.
-Los videos que me haz hecho ver, me excitan tanto como a tí.
Dijo apoyándose sobre el lavamanos y levantándose el vestido.
-No te tardes mucho o se darán cuenta.
Entendiendo sus palabras, me arrodillé tras ella, moví su tanga a un lado y comencé a comerle la concha.
-Mmmmgh aah, eso es.
Poco a poco ingresé uno y luego dos de mis dedos, jugando en su interior mientras mi lengua y labios hacían lo propio con su vulva.
-Aaah, vamos Alex mételo antes de que me arrepienta.
Me acomodé de pie tras ella y liberé mi miembro. Jugué con su entrada hasta lubricar por completo y la penetré lentamente.
-Aah aaaah sii.
La tomé de la cintura y comencé a cogerla mientras ella grababa contra el espejo.
-Más fuerte y rápido por favor, acaba pronto.
Le di las embestidas que ella pedía, pasados unos minutos ya sentía venir mi corrida.
-Aah aah aaah sii aah aah.
-Aaah yaa..voy a…acabar.
-Aaah …dámelo todo dentro…lléname.
Sus palabras fueron el estímulo necesario para llenar por completo su coño.
-Aaaah siii, eso es, que caliente se siente.
Me retiré solo hasta que los espasmos acabaron por completo.
-Alex, deja que te coman la verga así como está, me agrada la idea de que alguien saboree mi concha a través de tí.
Llegué a mi hogar sabiendo que Samantha tendría otro encuentro con Esteban. Acordamos que Esteban se comunicaría conmigo en cada ocasión. Solo le envié un mensaje de improviso.
Alex: Haz que mi novia me dé inmediatamente una mamada al llegar
Esteban: Muy bien, tendrás tu mamada, con lo bien que me ha cogido, te lo ganaste
Me envió una imagen de Samantha posando de lado y mirando la cámara, su pantalón se encontraba a medio muslo y la tanga se veía movida sobre una nalga.
Esteban: Hoy tocó contra su escritorio
Fue el último mensaje enviado. Mi erección fué instantánea.
Aparecieron nuevos mensajes en mi móvil.
Samantha: Mi amor ¿puedes abrir? no encuentro mis llaves
Sin contestar me dirigí a la puerta de entrada y atendí su petición.
Samantha se encontraba ahí parada, mirándome y sonriendo.
-Hola mi amor, te extrañé demasiado.
-Yo también Sami…
Se arrodilló y desesperada comenzó a desabotonar mi pantalón, tuve que acomodar a mi novia con cuidado para lograr cerrar la puerta.
-Mmmgh mmmgh.
-Aaaah.
Mi mente divagaba entre la mamada de mi novia y la cojida de esta tarde.
-Eso es mi amor, saborearlo todo.
-Mmmgh sii.
Su lengua y labios recorrían todo el tronco, y succionaba la punta de este cada vez que se encontraban, mientras su mano me masturbaba lubricada por toda su saliva.
Recordé la imagen enviada por Esteban, imaginé cómo debió ser cogida, ya no lo podía soportar. La levanté y la puse contra la puerta.
-Alex espera.
Bajé su pantalón, no había tanga. Pero eso no importaba, omití ese detalle para evitar que se asustara y con un firme empuje la penetré.
-¡Aaaaay amooor!
Comencé a embestirla duro y firme.
-¡Siii! ¡Aaah aah aah aah!
Le di un azote en cada nalga.
-¡Alex! ¡Eso es! ¡Dame otra nalgada!
Alterné mis azotes una y otra vez mientras mi miembro entraba y salía del coño de Samantha.
-¡Sii! ¡Aaaah! ¡Cógeme así! ¡Me voy a correr!
-¡Hazlo! ¡Te voy a llenar el coño!
-¡Aaaaaay! ¡siiii! ¡aaaaaah! ¡aaaah! ¡aaaaah!
-¡Ya me corroooo!
Después de liberar toda mi descarga, caímos al piso. Samantha se encontraba fuera de si, me abrazo y descansó a mi lado. Fue una cogida espontánea e intensa, y todo por Esteban, ella se ha vuelto poco a poco una pervertida a mis espaldas.
-Alex, eres increíble, te amo.
Sus palabras se oían sinceras, pero ella ocultaba un engaño, y aún mi cabeza se encuentra procesando esa situación, y la manera en que lleva nuestra relación.
-También te amo Sami.
Nos besamos y nos pusimos de pie.
-¿Me acompañas a la ducha?
-Sí
Respondí con una sonrisa.
Samantha caminó al baño, mientras tanto, me tomé unos minutos para tomar el móvil que tenía oculto, y percatarme que Esteban había cortado la video llamada.
Esteban: Vaya cojida la que le diste
Esteban: No me cabe duda que es una mujer insaciable
Esteban: En la oficina recibió mi verga hasta quedar desmayada sobre su escritorio
Alex: Tienes su tanga?
Esteban: Sí
Esteban: Mañana se la devolveré como a ella le gusta
Esteban: Bañada en semen
Alex: Ok
Alex: Tengo cosas que hacer
Alex: Adiós
Esteban: Adiós
Luego de quitarme la ropa e ingresar al baño veo a Samantha bajo la ducha.
-Ayúdame con esto por favor.
Me ubico tras ella y recibo el jabón líquido, lo dejo caer en mis manos y lo aplico sobre el cuerpo de mi novia, deslizando mis manos por sus hombros hasta llegar a sus senos, puedo sentir sus pezones endurecer con cada masaje. Samantha por su lado aplica eljabón en el resto de su cuerpo, su vientre, piernas y nalgas. Acaricié todo su cuerpo bajo el agua, mientras ella apoyaba su nuca en mi hombro, comencé a dedearla suavemente masajeando sus labios y su clítoris, hasta que se giró y comenzó a aplicar el jabón en mi cuerpo. Sus manos se deslizaron por mi torso, bajando lentamente hasta mi pelvis, envolviendo con sus dedos mi miembro erecto, lo acariciaba desde la base hasta la punta masajeando mis bolas al mismo tiempo. Sin soltar mi pene me ubicó bajo la ducha, haciendo espuma con todo el jabón disperso en mi verga.
-Sami…vas a…hacer…que me corra.
-Quiero toda tu corrida mi amor.
Dijo aumentando más la velocidad de esa paja.
-Aaaah.
-Eso es, disfrútalo.
-Aaaaah aaaaah aaaaah.
-Me voy a tomar toda esa lechita.
-Voy a acabaaaar aaaaah aaah aaaah aah.
Antes de la primera descarga Samantha se arrodilló y acomodó la punta de mi pija en su boca. Recibió cada descarga de lleno en su interior, y la tragaba sin dejar salir una sola gota.
Luego de recuperar energías, terminamos de darnos el baño, y nos relajamos por el resto de la noche.
El llegado el fin de semana me dispuse a ser más minucioso con las actividades de Samantha, por lo que instalé de forma discreta una aplicación de control parental, para estar al tanto de lo que ocurría en su celular, desde ese día pude ver absolutamente todos los mensajes que mi novia se enviaba con Esteban.
Esteban: Ya lo pensaste?
Esteban: Le mostré a un par de amigos algunas de tus imágenes
Esteban: Y les encantaría conocerte
Samantha: Ayy Esteban
Samantha: No lo sé
Samantha: Nunca he estado con más de un hombre
Esteban: Y que te parece coger con uno de mis amigos?
Esteban: Así vas tanteando terreno para un trío
Samantha: Mmm
Esteban: Te enviaré imágenes para que lo pienses
Esteban: Si decides hacerlo no te arrepentirás
Esteban: Créeme
Samantha: Veamos si es verdad
Samantha: Espero las imágenes
A las pocas horas Esteban envió fotos y videos de dos de sus amigos. Ambos se veían atléticos.
Esteban: Aquí te están dedicando una paja
Aparecieron dos videos, donde cada uno se estaba masturbando, mirando una imagen donde Samantha recibía la leche de Esteban sobre sus pechos.
Samantha: Me encanta ver pijas descargándose!
Esteban: Decidiste?
Samantha: Lo voy a pensar
Samantha: No me presiones o no lo haré
Esteban: Está bien
Esteban: Espero tu respuesta
Toda esta conversación estaba ocurriendo casi en vivo, mientras todos nos encontrábamos en nuestros trabajos.
Alex: Hola mi amor
Alex: Cómo va el trabajo?
Samantha: Hoola mi amor!
Samantha: Todo normal por acá, casi aburrida
Alex: Eso es lamentable
Alex: Espero que nos veamos pronto
Alex: Conmigo te puedes entretener
Samantha: Sii
Samantha: Me fascina esa idea
Aparece un mensaje enviado por mi novia a Esteban.
Samantha: Ya lo decidí!
Esteban: Fantástico!
Esteban: A cuál prefieres?
Samantha: Quiero coger con tus dos amigos, mientras tu observas
Esteban: Es enserio?
Samantha: Sí
Samantha: Hay algún problema?
Esteban: Ninguno
Esteban: Solo que me sorprende lo putita que te has vuelto
Esteban: Te han gustado las cogidas que te he dado?
Samantha: Uuy todas las cogidas que he recibido me han gustado
Samantha: Ya te lo dije
Samantha: Me gusta probar pijas nuevas
Samantha: Y si saben coger mucho mejor
Esteban: Te aseguro que este par de pijas te van a coger como nunca
Esteban: Y estaré ahí para verlo
Samantha: Veámonos donde siempre
Samantha: Todo esto me dejó muy excitada
Esteban: En 10 min donde siempre
Todo esto me ayudaría a seguir paso a paso los movimientos de Samantha, por ahora lo importante era continuar.
Esperé a que llegara el día en que Samantha anunciara salir más tarde de su trabajo, evidentemente era para cojer con Esteban, según sus conversaciones aún no había fecha para sus amigos, y ahí es donde yo ayudaría a concretar dicho encuentro.
-Ya tenemos todo. Solo debemos decidir donde instalaremos las cámaras.
Comentó Amanda.
-La sala de estar, el baño, y el dormitorio son prioridad, si es posible, la cocina.
-Entonces hagámoslo. Por lo que veo, tenemos tiempo.
Tardamos una hora aproximadamente en dejar cámaras espía dentro de mi hogar, teníamos a favor el haber dejado nuestros trabajos antes de tiempo.
-Bien, corroboremos que todo funcione bien.
La pelirroja me besó sin previo aviso.
– Revisa las cámaras desde tu móvil.
Activé la aplicación y logré vernos en la pantalla.
– Está funcionando, revisaré el resto.
Mientras lo hacía Amanda se puso de rodillas, desabotonó mi pantalón y lo bajó hasta los muslos junto a mi ropa interior. Sin manos, solo utilizó su boca y labios para estimular mi erección.
-¿Cómo nos vemos?
-Perfecto y el audio es maravilloso.
Ella continuó con la felación hasta endurecer por completo mi verga.
-Me encanta que crezcan en mi boca.
Dijo con una sonrisa coqueta y continuó chupando, quitándome por completo los pantalones y la ropa interior.
-Vas a experimentar algo nuevo Alex, será nuestro secreto.
Hizo que me sentara en el sillon y comenzó a mamarme la verga con intensidad, mientras me masturbaba y me masajeaba las bolas. Su lengua y labios recorrían todo el tronco siendo suavizados por la abundante saliva que la pelirroja dispersaba por todo el miembro.
-Aaaah aaaah.
-¿Cómo se siente?
-Se…siente…genial aaaaah.
-Aaagh aagh aagh aaaagh.
Amanda comenzó recibir la verga hasta el fondo de su garganta.
-Aaagh aagh mmmgh
Solo se detuvo para comenzar a lamer mis bolas y hacerme una intensa paja bien lubricada.
-Aaaah aaaaah que bien lo haces aaaah.
Su lengua no paraba de acariciar mis bolas hasta recorrer mi perineo. Un placentero escalofrío recorrió mi cuerpo y a continuación, su lengua hurgaba mi culo.
-¡¿Qué hacees?!
-Déjate llevar. Te va a encantar.
Enfocó la paja en la cabeza de mi verga. Mi cuerpo producía espasmos por todo el cuerpo, mientras su lengua me penetraba cada vez más profundo.
-Aah aaah aaah
Me miró a los ojos con una lujuriosa sonrisa, esta era la señal de algo nuevo, lleno de curiosidad solo me dejé llevar. Sentí uno de sus dedos atravesar con delicadeza mi ano, cada vez más profundo, hasta que una sensación de placer interno me fue invadiendo poco a poco.
-Aaaah aaah Amandaa.
-No hables, solo disfruta.
Su dedo en mi culo, haciéndome una paja de campeonato y una intensa chupada de verga. Mi cuerpo ya no soportó demasiado estímulo, iba a llegar al clímax. Sentí mi verga tensarse más otra veces, como si literalmente fuera a explotar.
-¡Me corrooooo!
-Siii dámela toda en la boquita.
-¡Aaaaah! ¡aaah! ¡aaah! ¡aaah! ¡aaaah!
Perdí la cuenta de las descargas de semen que mi cuerpo manifestó, no recuerdo siquiera en mi adolescencia haber eyaculado de esa manera. Amanda no pudo con todo y dejó caer mi leche por la comisura de sus labios, bañando mi pija. Mi cuerpo cayó rendido en el sillón, mientras la pelirroja terminaba de tragar y de limpiarse.
-Te comportaste bien Alex. Ahora continuemos con el plan, debo marcharme.