Mi esposa tiene 29 años y yo 36. Siempre hemos tenido la fantasía de un trío. A mí me gustaría ver cómo se la cogen con otro hombre y a ella le gustaría que yo me coja a otra. Ella es muy complaciente y en la intimidad es muy caliente.
El 14 de febrero no sabíamos qué hacer. La llevé a cenar y después la llevé a un club swingers. Ya habíamos ido como dos veces, pero solo a ver cómo era el ambiente del lugar. El día de San Valentín fuimos. Estuvimos un buen rato sentados viendo un show que estaban presentando y viendo las ricas perras que andaban ese día.
Como a la medianoche nos fuimos para el jacuzzi a meternos, pero ya había cuatro parejas totalmente sin ropa disfrutando. Entonces decidimos meternos también. Yo empecé a besar a mi esposa y chuparle las ricas tetas que tiene, y a quitarle toda la ropa para que entrara en confianza.
Las parejas de al lado empezaron a tener sexo y las mujeres a chuparse entre ellas. Cerca de donde estábamos nosotros había como un tipo de muro. Subí a mi esposa y empecé a chuparle esa rica vagina que tiene, y a sacarle ese juguito que tanto me encanta con la boca y los dedos, y a chuparle las tetitas, ya que ese es su punto y con eso ella se excita demasiado.
Entonces estamos pasando un momento tan rico. En eso llega un hombre solo. Lo quedo viendo, lo llamo y le pregunto si se la quiere meter a mi esposa. Me dijo que sí. En ese momento yo se la estoy metiendo. Ella le agarró la picha con la mano y se la empezó a mamar como toda una perra, ya que a ella le encanta mamar picha duro, garganta profunda.
Le saqué la picha a ella y le empecé a chupar las tetas y con los dedos le saqué ese juguito de esa vagina rica mientras ella le mamaba la picha al otro hombre.
La subimos al muro que había en el jacuzzi y él se le pegó a chuparle esa panochita rica. Ella lo agarraba de la cabeza y lo hacía meterse a su vagina mientras yo estaba pegado a sus tetitas y besándola y viendo cómo lo estaba disfrutando, ya que gemía tan rico.
Llegó un momento en que él le metió la picha y la besaba mientras yo seguía pegado a sus tetitas. El mae solo quería estar pegado a la vagina de mi perra. Tocó mi turno de meterle la picha a ella. Duró como le gusta a ella y la besaba, ya que ella estaba muy excitada y yo más al ver cómo se la cogía otro. Le di tan rico que tuvo muchos orgasmos. En ese momento ella se regó muy rico.
Me tocó tenerla ya solo para mí. Se me montó encima hasta que me sacó la leche con esa panochita rica. Como el muchacho se había ido porque ya era mucho que lo dejé disfrutar a mi mujer, lo llamé para que ella le sacara la leche con la mano y lo hizo regarse. Estuvo un rato ahí con nosotros y me dijo que rica vagina tenía mi perrita. Luego se despidió de nosotros, me dio las gracias por dejarlo cogerse a mi esposa.
Nos fuimos para la casa a tener más sexo, donde mi esposa tuvo 4 orgasmos más teniendo uno de los mejores sexos. Nos bañamos y dormimos bien excitados.