Huellas de gato

Esa tarde estaba bastante triste y agobiado y hecho polvo por un desamor. Lukas, harto de verme así varios días, me dice:

«Venga Miguel, arréglate y vámonos. Vamos a bajar al cine o a tomar algo, pero vámonos que te dé un poco el aire. No quiero verte así que me jode mucho».

Bueno, vamos, le digo. Me arreglo y salimos. Fuimos a pasear, dimos una vuelta por Parla, fuimos a cenar y al pasar por Illescas dije:

«Venga va, una copita».

Yo no tenía muchas ganas ni de copas ni de nada, pero bueno, allí fuimos. Paramos en un garito y estábamos solos. Le dimos un sorbo a la copa y dices:

«Vámonos de aquí, vamos a otro».

Salimos y fuimos al garito que estaba pegado un poquito más arriba. Al entrar dijimos joder… claro jjjj, están todas las tías aquí, lleno hasta la bandera. Lo atravesamos y nos fuimos hasta el fondo. El polaco me dijo:

«Ya voy, que voy al baño».

Allí solo se acerca una chica muy guapa y me dice:

«Hola qué tal».

La sonrío y le contestó:

«Hola, ¿qué haces por aquí?»

«A tomar una copa o quieres algo más?»

Yo con un poco de cachondeo le digo:

«Vengo acompañado, pero claro, me tiene que dejar un poco de ventaja pues mi amigo es alto y guapo, ojos claros y claro si vamos juntos todas se van a por él».

«¿Qué dices? Anda no seas tonto», me dice. «Tú eres muy guapo también, no creo que sea verdad…» jjjjj.

A la que aparece el polaco, sonríe y dice:

«Hola».

Le pica un ojo y de una me suelta y se le cuelga del brazo. Yo suelto una carcajada y le digo:

«Ves como era verdad».

La chica cortada viendo que la acababa de cagar le dice al polaco:

«Cariño, ¿me invitas una copa?»

A la que serio le dice:

«¿No estabas con mi amigo?»

«Sí», entre dientes dice ella mientras yo le digo en voz fuerte:

«Por mí te puedes marchar ya».

Enfurecida como si la hubiéramos insultado se va como una bala.

«¿Qué pasó?», me dice el polaco…

Le cuento y de una suelta una carcajada. A la que de espaldas a mí me agarran del brazo y me dicen:

«Buenas…»

Yo de broma le digo:

«Disculpa, creo que te has equivocado, el guapo es el…»

«No mi amor», me dices. «Vine por ti. Tu amigo está muy guapo pero a mí me gustaste tú…»

Lukas le dice:

«Tómate una copa que te la has ganado jjjj».

La sonríe mientras la mira de arriba abajo y la toca encima de la nalga diciendo:

«Qué guapo, ¿me puedes mostrar?»

Eran huellas de gato recorriendo su piel. Quiero ver hasta donde llegan jjjj.

Ella le da un manotazo y le dice:

«Mira ojos bonitos, relájate y respeta que vine por tu amigo y si quieres saber hasta donde llegan pregúntale después a tu amigo y que él te dé la respuesta».

Ibas con gafas, vestida muy sexy pero nada vulgar. Estabas leyendo un libro. Yo le dije:

«Tienes pinta de profesora malvada jjjjj».

«No te equivocas», me dijiste. «Aunque no soy profesora sí que soy un poco diabla jjjj».

Me sonreíste. Yo entre jodas y risas te digo mientras me decías si me apetecía follar…

«Na si a mí si me quitan mi lengua uffff no valgo pa na…»

«MALVADO», me dices. «No me lo creo».

Mientras tus gafitas de profe se empezaban a empañar.

«Muchacho me tienes», me dices. «Mira que yo no voy con cualquiera. Yo soy libre, no tengo novio ni nadie que me joda y cuando me voy con alguien es para gozarla de verdad jjjj».

Malvado… pensé yo. De una te tiré y te dije:

«Dale vámonos».

Te desnudaste de una, te lavaste y me dijiste:

«Dale cabrón que hoy estoy virgen a mí apetece montármelo contigo. Me gustaste mucho».

«Calla», te dije. «No mientas si ni yo me quiero ahora de lo dejado que estoy siendo…»

«Calla muchacho», sonriéndome, mordiéndote los labios con cara de uffff. Me tocas, suavemente, me acaricias, me sacas la camisa y hay es cuando yo te digo:

«Quieta, ¿cómo sabrás si te gusto?»

Bajo mi lengua lentamente recorriendo tus tatuajes… joder con la profe.

No tardamos en compenetrarrnos, parecía como si ya se conocieran nuestra piel. Temblabas y me gritaste fuerte:

«PERRO SI NO PARES…»

Mientras tus piernas temblaban.

«Sí que lo sabes comer malvado», me gritas. «Así no pares ufff me corro… me corro de nuevo… ufff de locos», me dices.

Y yo sigo saboreándote y disfrutando escuchándote ya:

«Sííí para… no… no… paress ufff MALVADO JJJJJ que perro… me corro de nuevo qué coño me estás haciendo???»

Y yo que solo quería dejarte tirada en la cama que tus piernas no te respondieran de tanto placer. Sonreías entre corridas y gemidos…

«Malvado uffff», me decías…

Sí te miraba yo mientras me reía jjjjj. Suena un timbre.

«¿No se terminó la hora???»

Tú me dices:

«No jodas así no te vas a marchar».

Me sacaste mi polla mientras te decía:

«A sonado el timbre ya ya…»

«No jodas ven y dámelo todo así no te vas a marchar…»

Deliciosamente me comiste como si quisieras que nunca acabara. Soltaste una carcajada:

«Así sí», dijiste. «Muchacho la tenías cargada jjjjj».

Así fue como nos conocimos la chica de las huellas tatuadas. Gracias por esa noche, fue una auténtica pasada.