Mi mejor amiga hizo una fiesta en su casa, teníamos en particular, un grupo de amigos que estaban buenísimos, yo fantaseaba con dos de ellos, pero durante meses, parecía que no había interés.

Sobraban los tragos coquetos en la fiesta, y el ambiente se empezó a poner caliente. La casa era grande, con varias recámaras, y varias parejitas se empezaron a escabullir.

Se habían acabado los cigarros, y dos de mis amigos y uno que no conocía me dijeron vamos a la tienda, iba otra chava con nosotros, la chava se subió con el que no conocía, y yo con mis amigos, en eso uno de mis amigos me empieza a besar y sentí una mano jugar con mi panochita, yo gustosa accedí, y estaba ya súper excitada, en eso me toca mis pezones y veo que la mano no era de mi amigo el que me besaba, sino del otro. Yo ya estaba mojadisima y cachonda, era mi primera vez siendo manoseada por dos, que ricooo, mi noche de suerte.

Regresamos a la casa, y solo se escuchaban gemidos que salían de las habitaciones, por suerte encontramos una disponible, mientras uno me besaba, el otro le daba un espectacular trato a mi ano dilatandolo, la pareja que iba con nosotros estaba cogiendo enfrente de nosotros, eso me excito aún más…

Ricardo me subió a la cama, me quito la tanga, y me dio una nalgada tan fuerte, que me dejó ardiendo mis nalgas, mientras Arturo ponía su miembro en mi boca, ambos me bombeaban y yo solo sentía como escurría mi liquido por mis piernas. Ricardo con el pene grande y erecto, me empezo a culear y me dolia, pero era tan excitante que no quería que parara…

Arturo se recostó mientras me succionaba los pezones, me decia que iba a ser la mejor cogida de mi vida, se recostó, me subí en él y empecé a cabalgar en él, cuando estaba a punto de correrme, Ricardo me jalo del cabello y me dijo, todavía no acabamos, escupió sobre mi ano que ya estaba dilatado y empezó a meterme su verga… que ricooo, yo temblaba de miedo, de excitación…era una sensación entre ardor en el culo, el orgasmo, pero no quería que pararan.

Mientras ellos me penetraban, yo veia como la chica estaba recibiendo su trato privilegiado también, era como estar viviendo mi propia pelicula porno.

Me corrí no se cuantas veces, termine empapada, mis piernas temblaban,, termine agotada pero satisfecha, porque esa noche, fue la primer doble penetración de muchas, que volvimos a repetir.