Capítulo 2
- Primera vez un bar swinger
- Primera vez un bar swinger II: Candy party
Continuando con el relato anterior Unos minuto después las bailarinas entraron con una mesa de masajes e invitaron a una de las chicas que estaba celebrando los cumpleaños, era una flaca de cabello largo, simpática con buena actitud que comenzó a bailar con el moreno quien poco a poco le fue quitando la ropa hasta quedar en una tanga negra, tenía una tetas bonitas, pequeñas, provocativas, el moreno la acariciaba de pies a la cabeza y lo mismo hacia ella con él, al cabo de un buen manoseo y besos, el moreno le quito la tanga y quedo completamente desnuda al deleite de todos, ver esto era lo que siempre en mi mente imagine cuando conocía sobre este estilo de vida, comencé a sentir una mezcla de emociones entre nerviosísimo, euforia y excitación al verla desnuda tanto que sentía como mi verga se quería salir de mi pantalón, el moreno subió a la flaca al borde de la camilla le abrió las piernas y comenzó a acariciarle su vagina, ella lo abrazo fuertemente para que él le rozara su verga que aunque estaba con la tanga puesta se veía que tenía un buen paquete, el moreno se movía de arriba a abajo rozando toda su verga en su vagina, le acariciaba las tetas mientras la besaba, después la flaca se acomodó completamente en la camilla y las 2 bailarinas comenzaron a untarla de crema chantilly y la llenaron de dulces por todo su cuerpo y cuando terminaron invitaron a todos los que quisieran a que vinieran a comerse los dulces ,muchas personas se levantaron y comenzaron a chuparle todo su cuerpo unos se concentraron en sus tetas otros en su vagina y cada vez que terminaban le daban un beso intenso en la boca a la flaca, no voy a negar era muy excitante ver todo lo que estaba sucediendo, como disfrutaba la flaca al sentir todas esas bocas recorrer su cuerpo, estaba bastante excitado ya no aguantaba más mi verga estaba super parada, mire a mi esposa y ella estaba deleitándose con lo que veía se le notaba en su cara el morbo que le ocasionaba el espectáculo como si quisiera ir y saborear a la flaca, “es de mencionar que mi esposa siente atracción por las mujeres”, cuando terminaron de chuparle todo a la flaca las 2 bailarinas se desnudaron era excitante verlas así mi cara de morbo no la podía disimular, ver sus vaginas bien depiladas, sus buenas tetas, ver cómo se hacían sexo oral y se masturbaban ya estaba a mil quería sacarme la verga para que mi esposa me la chupara pero me contuve todavía estábamos muy novatos en esto.
Acabado el show lésbico el dj abre la noche de sexo dando vía libre a todo lo que quisieras hacer así que comenzó a sonar un reguetón y salí bailar con mi esposa le hice quitar su gabardina para verla en su puti vestido provocativo que se le pudiera ver todo esa era la intención siempre me ha gustado exhibir a mi esposa y yo sé que a ella también le gusta hacerlo, que la miren con morbo, así que comencé a bailar sensualmente recorría todo su cuerpo con mis manos por momentos le acariciaba sus tetas y se las sacaba del vestido dejando que todos la pudieran ver, después bajaba y le besaba su vagina y a medida que subía con mis manos le levantaba el vestido con la intención de que le vieran su nalgas nos besábamos muy apasionados yo me había quedado sin camisa después del baile con la bailarina así que mi esposa acariciaba mi cuerpo en estos casos ella siempre ha ido más arriesgada que yo así que sin pensarlo metió su mano en mi pantalón saco mi verga y comenzó a chupármela mientras yo seguía bailando, estaba tan caliente que no me importaba quien estuviera viéndome, después de un rato cambiamos así que comencé a quitarle la tanga esa transparente que le había comprado para que la luciera esa noche, mi esposa no se negó mientras subía con mis manos le subí el vestido para dejarla exhibida volví a bajar y comencé a chuparle su vagina ya estaba toda húmeda por todo lo que había visto y sentido en el transcurso de la noche, le hacía un oral super rico, morboso de esos que no dan tregua de nada, mientras le chupaba la vagina acariciaba sus tetas que seguían a la vista de todos y le abría sus nalgas dejando su culo a la vista de los que estaban detrás nuestro, después de un buen rato d chupadera de parte y parte nos fuimos para el segundo piso donde habían algunas habitaciones, entramos a una que tenía una barra del pool dance y nos acomodamos en un rincón había solo una pareja en bata sentada tomándose algo así que agarre a mi esposa y la senté frente a mi le abrí las piernas para que vieran su grandiosa vagina y comencé a chupársela delicioso, le chupaba toda su vagina, saboreaba sus jugos le besaba entre los muslos mientras le seguía acariciando sus tetas, algunas parejas ya se estaban a acomodando alrededor nuestro yo solo me concentraba en dejar que todos me vieran chupársela y vieran a mi esposa abierta de piernas retorceré de placer, después mi esposa se levantó me bajo el pantalón me sentó en el sillón y comenzó a chuparme la verga, es una experta a mi juicio dando mamadas se metía todo en la boca, jugaba con su lengua sobre toda mi verga yo estaba súper excitado tanto asi que no me di cuenta en qué momento éramos el centro de atención, ya habían más de 8 parejas mirándonos algunas cerca de nosotros las cuales comenzaban a excitarse y a masturbarse, eso me excitaba demasiado ver como otras parejas se excitaban al vernos queriendo involucrarse, por mi cabeza pasaron mucho de esos deseos pero ya tenía unos acuerdos establecidos con mi esposa de cómo vivir esta experiencia y uno de ellos era no involucrar a otra persona a nuestra noche asi que no podía faltarlos. Al frente mío veo a una chica arrodillada chupándole la verga a su pareja era una mujer muy simpática de cuerpo delgado de cabello corto llevaba un vibrador dentro de su vagina eso me calienta a un más y mi esposa no perdía detalle de lo que pasaba a su alrededor después de un momento veo que la chica de al frente se levanta se pone de espaldas a su pareja y comienza a cabalgar en su verga mientras tenía el vibrador dentro de su vagina era un momento único ver todo lo que estaba pasando a mi alrededor y nosotros como si fuéramos unos expertos en el mundo swinger, mi esposa se levantó se acercó a mi oído y me dijo vámonos a otro lugar ya le dimos mucho ojo a todos acá.