Nanci, a mi servicio I
Nanci llegó a prestar su servicio social a mi escuela. Fue puesta a mi supervisión y servicio pero lo que aprendió fue mucho más interesante de lo que se podría pensar.
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Relatos eróticos sobre servicio
Nanci llegó a prestar su servicio social a mi escuela. Fue puesta a mi supervisión y servicio pero lo que aprendió fue mucho más interesante de lo que se podría pensar.
Me empalmé y descapullé totalmente. Las besé en la puntera y lamí sus suelas. Sus calcetines sucios y sudados fueron lamidos con respeto. Olí y lamí los sobacos de la camiseta empapándome con su aroma. Dejé el slip para el final lo lamí, besé y olisqueé. No pude aguantarme y allí mismo me masturbé, mientras me miraba en el espejo deseando que K hiciera lo mismo más tarde. Me limpié y salí a ver a mi adorable trabajador.
La otra chica completaba el servicio de la casa ayudándome en todas las tareas y en el servicio especial a mi ama, sobre todo de noche pues dormían juntas y follaban ante mi vista, mientras que yo estaba condenado a la castidad absoluta y lucía un cinturón de castidad que mi ama me había puesto.
Esta puerta estaba entreabierta y pude observar lo que allí ocurría: Allí estaba Sonia y un hombre que yo no conocía, ella estaba sentada en la taza del wáter y él de pie frente a ella con su enorme rabo fuera del pantalón.