Esos días estaba tan caliente que me masturbaba diario a veces varias veces al día, con el afán de que ella escuchara mis gemidos hacía de todo para llamar su atención, quería quitarme la calentura! ¡Simplemente la deseaba!
Siendo el masoquismo una de mis más fuertes perversiones, encontré en las pinzas de madera para tender la ropa de mi padre, un delicioso instrumento de tormento. Una hija servicial es lo que diría la gente, al saber que lavé la ropa de mi padre, siendo más bien una puta colgada del tendedero.
Historia NSFW, Relato Erótico de una chica joven, inocente a la vista del mundo pero escondía una obsesión que una noche, una traición convertiría su pequeño morbo en una pesadilla.
Ryan, hombre solitario, descubre su primer amor, Rouse. Desde jóvenes hasta la madurez, viven deseo ardiente, secretos y traiciones. Sexo explícito, pasión desbordada y juegos prohibidos marcan su camino hacia un desenfreno irresistible.
Llevé a mi esposa a casa de mi mejor amigo Juan para una noche de juegos sexuales y placer intenso, recordando y superando una experiencia pasada donde la engañamos con dos hombres negros. La atamos, la vendamos y exploramos sus límites, llevándola a un viaje de sumisión y éxtasis.
Una escapada a una cabaña en el bosque se convierte en el escenario perfecto para cumplir una fantasía prohibida. Mi esposa, vendada y sumisa, es dominada sin piedad por dos hombres frente a mí, mientras grabo cada instante. Doble penetración, control absoluto, placer sin filtros… y cero sentimiento
Rápidamente los besos se volcaron a una sesión de sexo en la que nuestros clítoris se tallaban uno con otro, Andrea rozaba su panocha contra la mía haciendo un delicioso ruido, resultado de la mojadez de nuestras vulvas...
Sin tener la más mínima idea de cómo ni cuando ha llegado hasta allí, se encuentra en una situación que, al menos en sus pensamientos más profundos, no anticipaba en absoluto. Es como si el destino la hubiera llevado a un lugar que nunca había imaginado