En pandemia, presté dinero a Diana (vecina casada, esposo postrado). No podía pagar, así que aceptó saldar la deuda con sexo oral: 50 mil por mamada. Primera vez: se arrodilló, me la chupó profundo, tragó todo y agradeció.
Diana paga segunda cuota en cocina, tragando mientras esposo tose abajo
Diana y Laura pagan deuda con sexo oral.
"Vuelve ahora y trae a tu hermana antes de que su novio venga a recogerla. Tengo más deuda que cobrar. Y esta vez no será solo con la boca."
Contestó diciendo: "Sí, vecino, no se preocupe. Mi hermana se queda esta noche conmigo. En un minuto estaremos en su apartamento,"