Capítulo 1
- Mi primera vez con la tía de mi mejor amigo I
Actualmente tengo 34 años, esta historia empezó hace 20 años…
Tengo a mi mejor amigo desde pequeño que llamaremos Juan, nuestras familias son muy unidas así que al tener mucha confianza habían ocasiones en la mi amigo dormía en mi casa y en otras yo dormía en la suya (su casa era enorme que cada que me quedaba a dormir en ella, me asignaban un cuarto para dormir), la tía de mi amigo se llama Fiorella tiene 3 años mas que nosotros ella vivía en la casa de mi amigo así que también la conozco desde pequeño, ella era una chica de 1.60, tez blanca, ojos azules, cinturita perfecta, unos senos muy hermosos muy desarrollados y una cadera de infarto, estudiaba en el mismo colegio de nosotros, veía como rechazaba a todos los chicos que se le acercaban hasta que llego Miguel y la conquisto estuvieron saliendo por meses..
Yo estaba en mi despertar sexual, andaba todo el día muy caliente y con la verga parada, esperaba que en casa se vayan a dormir todos para poder ver porno y masturbarme una y otra vez.
Una noche como muchas me quede a dormir en la casa de mi amigo, estábamos viendo una película y me quede dormido en el sofá, mi amigo se fue a dormir a su cuarto, en horas de la madrugada veo que alguien estaba abriendo la puerta de la casa y era Fiorella ella vestía un top muy escotado donde resaltaba sus senos y una fala por encima de la rodilla, la vi solloza así que me pare y fui a abrazarla, me conto que había terminado con Miguel porque el quería tener relaciones y ella aún no se sentía preparada para perder su virginidad, nos fuimos al sofá nos echamos juntos, casi al instante ella se durmió, me quede a su lado un rato pero se movía mucho cuando dormía y no me dejaba dormir, a ella siempre la vi como una hermana mayor, pero esa noche cambio todo, mientras ella se movía cuando dormía en varias ocasiones me rozaba su mano con mi verga que andaba muy parada, así que decidí irme a mi cuarto a dormir, pero antes de eso observe que su falda se había subido toda y llevaba un diminuto calzón rosa, esa escena me puso a mil que moví un poco su calzón para poder ver su vagina, era hermosa, rosadita, estaba depilada, como en las películas porno que solía ver, pensé en quedarme ahí por temor a que se despierte, pero mi calentura fue mayor que empecé acariciarle el clítoris, ella con los ojos cerrados soltó un gemido que me asusto y me fui corriendo a mi cuarto..
Esa noche me fui a duchar y me masturbe recordando aquella escena de la vagina de la tía de mi amigo
Continuara…