Fantasias sexuales
Soy un hombre heterosexual colombiano de 24 años, pero en mi cabeza la idea de vestirme de mujer, siempre me ha excitado demasiado.
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Soy un hombre heterosexual colombiano de 24 años, pero en mi cabeza la idea de vestirme de mujer, siempre me ha excitado demasiado.
Creía que mi compañera era caliente, la realidad superó con creces la ficción.
Soy un hombre maduro felizmente cornudo.
Historia de la vida real, donde pude lograr uno de mis grandes deseos, oler, lamer, chupar y llenar de semen las chanclas, baletas y pies de Darsy.
Historia real donde pude disfrutar del rico olor y sabor que tenían las baletas de Marianita y verla caminar en mi semen tantas veces sin que lo supiera.
Es la última parte de un relato donde la hija de mi jefa me hace chantaje y se aprovecha de mi.
Al despertar el capitán, no supo reconocer la habitación donde se encontraba. Estaba desnudo y se sentía aturdido. Segunda parte del relato.
Un muchacho descubre a su padre masturbandose.
Todo lo necesario para darle a tu novia un muy feliz cumpleaños.
Un joven vive diez días de plenitud sexual con su joven tía. Una experiencia que jamás olvidará.
Un amor que nunca se cristaliza, pero que tiene en una mañana de sumisión su clímax erótico. El gran amor de mi vida.
Dos años de viaje continuo y nada de sexo. No es mi tipo ni busqué nunca directamente la manera de seducirlo. La situación se dio en plena carretera, solos, de noche y sin auxilio vial.
Un día en la alberca. Su esposo prefiere ir al clásico de fútbol que con su esposa, la cual es manoseada por los salvavidas.
Un joven observa a su gorda vecina y entabla relaciones con ella.
Como convencí a mi hermana dos años menor que yo me agarrara y jugara con mi pene de nuevo.
Nadie se podia imaginar como me pasaría ese día en mi casa.
Una mujer le pide a su amiga madura un favor muy especial.
Se trata de una experiencia que tuve cuando dictaba una clase con una de mis alumnas.
Mi novio me da una pequeña sorpresa una noche en la que todo es distinto a como yo lo conocía.
La infancia de mi hermanita menor que yo y la mía fue fantástica. Siempre unidos en todo, en juegos, en ser los más consentidos por ser los más chicos y jugamos a todo, incluyendo mi pene, desde esos años aun muy chico, ella hacía se me pusiera erecto y sentia mucho placer con ella.