Capítulo 8
Mi mamá no esperó respuesta. Me agarró del pelo con más fuerza y empujó mi cara contra sus tetas enormes. Sentí el calor de su piel, el peso de esas tetas 44 aplastándome la mejilla, y el semen de él que todavía me cubría la cara empezó a untarse entre sus pechos.
—Límpiate bien —me ordenó con voz baja y ronca—. Usa la lengua.
No me lo pensé dos veces. Saqué la lengua y empecé a lamer mis propios labios y mejillas, recogiendo los hilos espesos de semen mientras mis labios rozaban sus pezones duros. Cada vez que pasaba la lengua por uno de ellos, soltaba un suspiro corto y apretaba más las piernas alrededor de él.
Él estaba abajo, respirando como un animal, con la verga atrapada entre el coño de mi mamá y su propio vientre. Las bragas moradas ya estaban completamente empapadas y se le pegaban a los labios hinchados.
Mi mamá bajó una mano, se apartó un poco las bragas a un lado y, sin aviso, se dejó caer de golpe sobre esa verga gruesa.
—Joder… —gruñó ella entre dientes, cerrando los ojos un segundo.
Él soltó un grito ahogado y sus manos volaron a las caderas de mi mamá, clavándole los dedos mientras ella lo tragaba entero de una sola vez. Se le veía la cara de puro placer y shock: esa verga que yo apenas podía meter hasta la mitad en mi boca, mi mamá se la había metido hasta el fondo sin esfuerzo.
Empezó a moverse despacio al principio, subiendo y bajando con movimientos circulares, haciendo que sus tetas rebotan pesadamente frente a mi cara. Yo seguía lamiendo, ahora directamente sus pezones, chupándoles fuerte mientras ella gemía cada vez más alto.
—Así… eso es… —susurraba ella—. Lame las tetas de mamá mientras me follo a tu amigo.
Él no aguantaba más. Empezó a empujar desde abajo, follándola con fuerza, haciendo que el sonido húmedo de su coño llenará toda la sala. Cada embestida hacía que las tetas de mi mamá se sacudieran y me golpearon la cara.
De repente, mi mamá me agarró del pelo otra vez y me separó de sus tetas. Me miró a los ojos, con la cara roja y los labios entreabiertos.
—Quítate la ropa —me dijo—. Toda.
Mientras yo me desnudaba rápido, ella se levantó de la verga de él con un sonido mojado y se sentó en el sofá, abriendo las piernas bien anchas. Su coño estaba hinchado, brillante de sus jugos y del semen que ya le había dejado dentro.
—Ven aquí —me ordenó a mí, señalando entre sus piernas—. Lame todo lo que él me dejó.
Me arrodillé entre sus muslos gruesos. El olor era intenso: mezcla de su coño mojado y el semen fresco de él. Saqué la lengua y empecé a lamerla desde abajo, recogiendo todo, metiendo la lengua dentro de ella mientras ella gemía y me apretaba la cabeza contra su coño.
Al mismo tiempo, ella miró a él, que seguía sentado con la verga brillando, tiesa y palpitando.
—Tú… Ven aquí y fóllame la boca mientras mi hija me come el coño.
Él no se lo pensó. Se levantó, se acercó y le metió la verga directamente en la boca a mi mamá. Ella abrió bien grande y se la tragó casi hasta el fondo, gimiendo alrededor de la verga mientras yo le chupaba el clítoris con fuerza.
La escena era una locura: mi mamá sentada en el sofá, con las piernas abiertas, una verga enorme entrando y saliendo de su boca y yo de rodillas comiéndole el coño como una desesperada.
Ella empezó a temblar. Sacó la verga de su boca solo un segundo para gritar:
—Sigue… no pares… me voy a correr…
Y entonces explotó. Su coño se contrajo contra mi lengua y soltó un chorro caliente que me mojó toda la cara. Al mismo tiempo, él no aguantó más y empezó a correrse dentro de la boca de mi mamá. Ella tragó lo que pudo, pero parte del semen le chorreó por la barbilla y cayó sobre sus tetas.
Cuando terminó de correrse, mi mamá me miró con una sonrisa sucia, todavía respirando agitada.
—Ahora… —dijo, limpiándose los labios con el dorso de la mano— …vamos a la habitación. Los tres. Y esta vez no vas a ser solo espectadora.
Se levantó, me tomó de la mano y a él de la verga todavía medio dura, y empezó a caminar hacia su cuarto.
—¿Quieres que te folle primero a ti mientras ella mira… o prefieres que te haga comer mi coño lleno de semen mientras él te abre el culo?