Capítulo 3

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Belén, aún tímida, asintió con la cabeza, sin decir nada.

Alma, notando la tensión, decidió relajarlas un poco. «¿Quieren algo de comer o beber?» preguntó, levantándose.

«Sí, por favor,» respondió Sofi. «Lo que tengas está bien.»

Alma se dirigió a la cocina y regresó con un bol de palomitas y tres vasos de refresco. «Aquí tienen,» dijo, colocando todo en la mesa de centro.

Las chicas comieron palomitas, intentando actuar con normalidad, pero la tensión sexual en el aire era palpable. Alma, notando su incomodidad, se acercó más a Sofi y comenzó a acariciar su cabello suavemente.

«Relájense, chicas,» susurró, con una voz cálida y reconfortante. «Estamos entre amigas.»

Sofi, sintiendo el contacto, se relajó un poco y se recostó en el sofá. Belén, viendo a su prima, hizo lo mismo, recostándose en el otro lado de Alma.

Alma, satisfecha de haberlas relajado, continuó acariciando su cabello, disfrutando de la cercanía. La película continuó en la pantalla, pero ninguna de las tres estaba realmente prestando atención. Estaban perdidas en sus propios pensamientos y deseos, esperando a ver qué pasaría a continuación.

yo me voy a pegar una ducha chicas no les molesta, no no anda tranquila alma, te esperamos aqui, alma se fue a duchar xq ya estaba muy caliente, la verdad fue a tocarse a la ducha , en eso sofi le dice a su prima veni veni te animas a ir a espiar a alma, alma a proposito dejo un poco abierta la puerta , la ducha tenia una puerta transparente, las chicas se asomoaron y vieron a alma como se pajeaba metiendose los dedos en su concha y tocandose sus pechos, las chicas estaban locas con lo que estaban mirando , sacaron su telefono y empezaron a sacrle foto y filmar, en un momento alma se dio cuenta pero se hizo la que no vio nada y siguio tocandose aun mas para volver loca a las chicas.

Sofi y Belén, con los ojos abiertos como platos, observaban fascinadas. La escena era demasiado tentadora para resistirse, así que sacaron sus teléfonos y comenzaron a sacar fotos y grabar videos, capturando cada detalle de Alma en su momento más íntimo.

Alma, consciente de la presencia de las chicas, abrió ligeramente los ojos y las vio, pero decidió hacer como si no hubiera notado nada. En cambio, intensificó sus movimientos, tocándose con más pasión y deseo, sabiendo que las chicas estaban observando.

Las chicas, excitadas y emocionadas, continuaron grabando, sus respiraciones aceleradas y sus corazones latiendo con fuerza. Alma, disfrutando de la atención, continuó su acto, gimiendo suavemente mientras se acercaba al clímax.

«Mira, Belén, está a punto de…,» susurró Sofi, con una voz llena de anticipación.

Belén asintió, sin poder apartar la mirada. Alma, con un gemido final, alcanzó el orgasmo, su cuerpo temblando de placer bajo el agua caliente. Las chicas, impresionadas y excitadas, guardaron sus teléfonos, sabiendo que habían capturado un momento inolvidable.

Alma, aún jadeando, abrió los ojos y miró a las chicas con una sonrisa satisfecha. «¿Les gustó el espectáculo, chicas?» preguntó, con una voz suave y seductora.

Sofi y Belén, sonrojadas y sin palabras, asintieron, incapaces de ocultar su excitación.

Al salir de la ducha, Alma se envolvió en una toalla, pero la dejó caer estratégicamente al despedirse, quedándose completamente desnuda frente a las chicas. Sofi y Belén, con las mejillas ardiendo de vergüenza y excitación, intentaron desviar la mirada, pero era imposible no fijarse en el cuerpo perfecto de Alma.

«Nos tenemos que ir, Alma. Otro día venimos,» dijo Sofi, con una voz temblorosa, intentando sonar firme.

«Dale, dale, chicas. Espero que la hayan pasado bien,» respondió Alma, con una sonrisa pícara, disfrutando de su poder sobre ellas.

Al despedirse, Alma se acercó a cada una de las chicas y les dio un abrazo, frotando sus pechos desnudos contra ellas. Sofi y Belén, incapaces de resistirse, se dejaron envolver por el abrazo, sintiendo la calidez y la firmeza de los pechos de Alma contra sus cuerpos.

«Otro día seguimos, nenas,» susurró Alma, dándole un beso en la boca a cada una, un beso profundo y lleno de promesas.

Las chicas, con el corazón acelerado y el deseo corriendo por sus venas, se despidieron y salieron de la casa, dejando a Alma con una sonrisa satisfecha en el rostro. Caminaron de regreso a su casa, sus mentes llenas de imágenes y sensaciones, incapaz de pensar en otra cosa que no fuera Alma y su encuentro.

«Belén, ¿estás bien?» preguntó Sofi, con una mezcla de preocupación y excitación.

«Sí, solo… no puedo creer lo que pasó,» respondió Belén, con las mejillas aún sonrojadas. «Alma es… increíble.»

«Lo sé,» dijo Sofi, sonriendo. «Y creo que esto es solo el comienzo.»

Las chicas continuaron caminando, sus cuerpos aún vibrando de deseo, soñando con lo que podría pasar en su próximo encuentro con Alma. Sabían que no podrían olvidar este día, y que estaban ansiosas por más.

pasaron unos dias y las chicas quedaron con ganas de mas, una tarde estaban sofi y la prima, y habia otra amiga de las chicas meli, de 18 años, pero con unas tetas sabrosas , grandes a su edad, le contaron de alma, meli que a su edad era mas atrevida y mas puta, queria conocerla tambien, pero las chicas no sabia como lo iba a tomar alma.

llevar a otra chica a su casa, sofi se anima y la llama, hola almita como estas, que hacias, nada cielo , estaba viendo la tele, aburrida, estas con tu prima? le pregunta alma, sisi estoy con mi prima y un amiga mas meli, x eso no te hable , somos 3 ,no se si queres que vayamos igual, la verdad que le hablamos a meli de vos y te quiere conocer, ajajajajaj alma queda pensando ahh sofi le hablaste a todas de mi ajajjaa, te voy a matar, tambien tiene 18 le pregunta son una risa picara ajaja, la verdad tiene 20 pero parece de 18 ajajaja, otra mentira de sofi, alma no le dijo nada, y las invito a las 3 a su casa .

alma se fue a preparar ,q ue me pongo dijo y escogio un vestido todo ajustado y escote para que se le vean bien esas tetas enormes, para volver loca a las chicas y a la amiga nueva meli, al rato llegan las chicas, hola hola alma te presentamos a melina, meli no tan timida, mas atrevida, le da un abrazo y beso a alma, y con sus manos bajan hasta el culo tocanddolo, alma quedo soprendida x el atrevimiento de meli, ahhh tu amiga no es nada timida, y las hcicas decian, nono meli es es un peligro jajajaja,y las 3 fueron al sofa donde estaba alma.

Alma, emocionada por la visita de las chicas, se dirigió a su habitación para prepararse. «¿Qué me pongo?» se preguntó, sonriendo ante la perspectiva de volver a ver a Sofi y Belén, y ahora también a la misteriosa Meli. Decidió poner un vestido ajustado y escotado que realzaba sus enormes pechos, asegurándose de que cada curva y detalle de su figura quedara perfectamente visible.

Al rato, tocaron la puerta. Alma, con una sonrisa pícara, abrió y se encontró con Sofi, Belén y Meli. «Hola, hola, Alma. Te presentamos a Melina,» dijo Sofi, con una sonrisa traviesa.

«Hola, Alma,» respondió Meli, sin timidez alguna. Se acercó a Alma y le dio un abrazo, pero sus manos no se quedaron en la cintura. Bajaron lentamente hasta su culo, apretándolo con firmeza. Alma, sorprendida por el atrevimiento de Meli, sonrió, disfrutando de la osadía de la joven.

«Ahhh, tu amiga no es nada tímida,» comentó Alma, riendo.

«No, no. Meli es un peligro, ja, ja, ja,» añadieron Sofi y Belén, uniéndose a la risa.

Las tres chicas se dirigieron al sofá, donde Alma ya estaba cómodamente sentada. Meli, sin perder tiempo, se sentó al lado de Alma, sus piernas rozando las de la mujer mayor. Sofi y Belén se sentaron frente a ellas, con una mezcla de excitación y nerviosismo en sus rostros.

«Entonces, Meli, ¿qué te parece mi casa?» preguntó Alma, con una voz suave y seductora.

«Me encanta,» respondió Meli, con una sonrisa pícara. «Y tú también eres muy… atractiva.»

Alma sonrió, complacida. «Gracias, Meli. Tú también eres muy guapa. Y esas tetas… son impresionantes para tu edad.»

Meli rió, disfrutando del cumplido. «Gracias, Alma. Me esfuerzo por mantenerme en forma.»

Sofi y Belén, observando la interacción, se sentían cada vez más excitadas. Alma, notando su incomodidad, decidió relajarlas un poco. «¿Quieren algo de beber, chicas?» preguntó, levantándose.

«Sí, por favor,» respondió Sofi, con una voz temblorosa.

Alma se dirigió a la cocina y regresó con una bandeja de vasos y una botella de vino. «Aquí tienen,» dijo, sirviendo el vino en los vasos. «Brindemos por la amistad y las nuevas aventuras.»

Las chicas levantaron sus vasos y brindaron, sus ojos brillando de anticipación. Alma, notando la tensión en el aire, decidió tomar el control de la situación. Se acercó a Meli y le susurró al oído: «¿Te gustaría ver algo interesante, Meli?»

Meli, con una sonrisa traviesa, asintió. «Sí, me encantaría.»

Alma se levantó y se dirigió a un estante, donde sacó un álbum de fotos. «Aquí tengo algunas fotos mías de cuando era joven,» dijo, sentándose de nuevo al lado de Meli y abriendo el álbum.

Las chicas se acercaron, curiosas, y comenzaron a pasar las páginas. Las fotos mostraban a una joven Alma, con un cuerpo escultural y una sonrisa seductora. Meli, especialmente, parecía fascinada, sus ojos fijos en las imágenes.

«Eres hermosa, Alma,» susurró Meli, con una voz llena de deseo.

Alma sonrió, complacida. «Gracias, Meli. Y tú también lo serás cuando crezcas.»

Meli, sin dudar, se acercó a Alma y comenzó a besar su cuello, sus manos explorando el cuerpo de la mujer mayor. Alma, disfrutando de la atención, cerró los ojos y se dejó llevar por las sensaciones.

Sofi y Belén, excitadas por la escena, se miraron entre sí, compartiendo una sonrisa cómplice. «¿Podemos unirnos?» preguntó Sofi, con una voz temblorosa.

«Por supuesto,» respondió Alma, con una sonrisa pícara. «Vengan, chicas. Hagan espacio.»

Sofi y Belén se acercaron, uniendo sus cuerpos a los de Alma y Meli. Las cuatro se fundieron en un abrazo, sus manos explorando cada rincón, sus labios buscando los de las demás en un baile de deseo y pasión.

Continuara…

El encanto de Alma

El encanto de Alma II