Capítulo 1
La amiga de mi prima
LA INVITADA A DORMIR
Ese viernes Marisa, mi prima, me pidió si podían dormir ella y su amiga en mi departamento. Tendrían una fiesta cerca de allí y no querían regresar a sus casas tan tarde. Les quedaba lejos.
Le dije que sí. Ya se había quedado otras veces, incluso si yo no estaba en la ciudad.
Le ofrecí que durmieran en mi cuarto y yo lo haría en el sillón de la sala. Ella me dijo que no era necesario, pero su respuesta no sería lo que yo haría.
Después del trabajo fui con un grupo de amigos y amigas a tomar un poco y de allí me fui a mi depa. Vi un poco de televisión y me dormí en el sillón.
Más tarde, no sé qué hora era, los ladridos de un perro en uno de los departamentos de al lado me despertaron y tenía problemas para dormirme. Empecé a ver mi teléfono. Revisé facebook y en uno de los grupos habían subido ligas a videos eróticos. Empecé a verlos y no pude evitar tener una erección. Mi boxer hizo la tradicional «carpita» al tener como poste principal mi falo totalmente rígido.
Los videos mostraban a una pareja cambiando de posiciones a placer. Sexo oral, posición de perrito, montada de espaldas y de frente. La chica tenía un cuerpo maravilloso y el galán un pene que difícilmente entraba completo en la boca de ella. Empecé a frotarme cada vez más fuerte.
De pronto, cuando mi mástil estaba totalmente húmedo y crecido, oí como mi prima y su amiga reían tratando de contenerse para no hacer ruido mientras abrían la puerta. De inmediato me acosté de nuevo en el sillón y no alcancé a cubrirme con la cobija. Fingí estar dormido.
Entraron bajando la voz. Su entonación y sus palabras denotaban que estaban pasadas de copas.
-Qué besotes te diste con Enrique.
-Bueno, pero yo nada más me dí besotes, lo tuyo con Sergio era algo más fuerte, ¿se la mamaste?
-Cómo crees, sólo fue un agarroncito.
-Sí, pero el agarroncito se de lo diste en su palito.
-Cállate vamos a despertar a Mariano.
-Pues a como me quedé de ganosa, a Mariano le chupo hasta el ano…
Mientras reían en voz muy baja, algún mensaje entró a mi teléfono, el cual había dejado en la mesa junto al sillón. Al encenderse, las dos vieron lo que estaba en la pantalla, el video de la pareja cogiendo como locos.
-Pues tu primito se ha de haber echado un solito sin invitar, se estuvo masturbando.
-O varios, jaja. Mira, aún se nota que su tronquito estaba bien duro.
MIentras oía todo eso no podía hacer que mi v3rga regresara a su tamaño normal.
-Ay amiguita, pues ahora sí que viendo que la tiene durita, sí se la chupaba.
-Ya no puedo del sueño. Cállate y vámonos al cuarto.
De imaginar a su amiga chupándomelo, la erección se puso más fuerte. Y creo que ella lo notaba.
Antes de irse al cuarto la amiga se quedó viendo el resto del video porno.
-Deja eso y vamos a acostarnos.
-¿Me estás tirando la onda? ¿Quieres que me acueste contigo?
-Cállate payasa, te va a oir Mariano.
-¿Lo invitamos?
-De verdad que estás muy borracha.
Mi prima se fue al cuarto. Después de unos segundos percibí que también su amiga hacía lo mismo. Alcancé a escuchar un poco de ruido en la habitación, pero no podía dejar de pensar en su amiga lamiendo el falo. Restregárselo en la cara, pasarlo por sus senos mientras mis dedos la penetran. Mi imaginación levanto mi v3rga de nuevo a su máximo. Estaba en eso cuando la amiga salió de la habitación hacia el baño. La vi pasar en su tanga y con una blusita de tirantes corta. Sus pezones se marcaban en la blusa. Mientras ella estaba en el baño mi imaginación repasó las posiciones más cachondas del kamasutra. La imaginé en varias posiciones.
Escuché que abría la puerta del baño y me levanté para dirigirme hacia el baño, esa sería mi oportunidad de intentar que cumpliera lo que había dicho en broma a mi prima minutos antes.
Me puse en pie y me acerqué al baño. Cuando ella salió nos encontramos. Me sonrió.
-Hola, tú debes ser Mariano, soy Jazmín, la amiga de Marisa. Me extendió la mano.
-Hola Marisa.
-Gracias por dejarnos quedarnos esta noche.
Todo lo hablábamos en voz muy baja.
Noté la carnosidad de sus labios y no pude evitar bajar la vista para ver la marca de sus pezones en su par de senos pequeños y hermosos.
-No queríamos que te despertaras cuando llegamos, pero ya vi que estabas muy entretenido con tu teléfono. Mientras decía eso volteó fijamente a ver mi pene que seguí marcándose en mi boxer, levantándolo.
-Disculpa, no me di cuenta que lo dejé así.
-No pasa nada, a mi también me gusta ver videos porno. De hecho, terminé de verlo. Muy antojable.
Entendí que mi anhelo se podría hacer realidad en ese mismo momento. Jazmín interrumpió mi pensamiento diciendo:
-¿Me dejas ver otro video en tu teléfono?
La tomé de la mano y la lleve hacia el sillón…
CONTINUARÁ…