La curiosidad mató al gato se suele decir, en este caso fue distinto.
Me llamo Mónica y actualmente tengo 33 años pero esto sucedió cuando era joven y tenía 18 años.
Vivía con mis padres en una casa rural, mi hermano mayor estaba en la ciudad estudiando mientras solo en casa quedaba yo y mis padres como ya dije.
La casa no es grande pero la finca si es enorme, aparte de terrenos de siempre hay árboles frutales y animales como gallinas gatos perros y algún cochino de vez en cuando.
En cuanto al sexo siendo muy ignorante he aprendido por imitación y curiosidad.
Al dormir junto a mi hermano muchas veces lo escuchaba tocandose y respirando fuerte, por alguna compañera de clase supe lo de masturbarme y mi virginidad la perdí en las fiestas del pueblo debajo de un árbol. Nada del otro mundo.
Yo pensaba que sería como cuando vi a mis padres, ella de cuatro patas y dando gemidos.
Mi soledad y curiosidad me llevó a tener morbo cuando veia al perro montar a la hembra, el como ella no quería y mordía pero cuando era penetrada sé quedaba quieta y sacaba la lengua.
El sonido de las gatas en celo se parecía a mi madre alguna noche cuando escuchaba ruido de cama.
Dentro de la casa solo teníamos un pastor alemán joven, siempre estaba a mi lado y cuando empezó su celo se enganchaba a mi pierna y la follaba.
Me dejaba rastros de su semen en mis pies.
Un dia estando a solas en casa como casi todas las tarde puse a Bob boca arriba y le hice cosquillas. Al rato salió esa cosa roja y grande con una pequeña cabeza.
Por curiosa lo empecé a masturbar como veía a mi hermano, el se quedó quieto y al rato se corrió todo.
Me estaba gustando ese juego pues fui a la habitación exitada y me masturbe pensando en la cosa de Bob.
Al cabo de unos días hice lo mismo pero esta vez lo limpié y se la chupe un rato hasta que se volvió a correr.
Yo quería experimentar más y otra tarde me baje el pantalón de deporte y las bragas y me unte en mi vagina miel,la cual encantaba a Bob.
Empezó a lamer y no paraba, lo hacía rápido y con una lengua enorme. Se acabó la miel y siguió chupando tal vez mis jugos de lo mojada que estaba.
Me frote yo el clitoris y tuve un orgasmo distinto a lo conocido.
Así estuve muchas tarde con el juego de la miel.
Un fin de vino mi hermano y su novia y se quedaron en mi habitación en una cama pequeña.
En su última noche los oí teniendo sexo, mi hermano encima y ella debajo con las piernas abiertas, eso y algo más me dejó muy caliente.
En la tarde del lunes me quite la ropa de abajo y llamé a Bob, lo acaricié y me puse de cuatro patas en el suelo.
El de manera instintiva me monto pero no me cogía bien y me arañaba con sus patas delanteras.
Yo estaba exitada así que me puse el pantalón bajo de deporte y me vuelvo a poner a cuatro con solo el culo desnudo.
Me volvió a montar, esta vez no me arañaba por el pantalón, cogí su polla con mi mano y la coloqué a mi entrada.
Y vaya si entró, lo notaba muy rápido y me dolía algo pero pasado el rato ya fallamos de manera increíble .
Notaba aquello inmenso que me taladraba y me puse con una mano a tocarme un pezon por debajo de la camiseta .
Bob no paraba y yo sentía que estaba a punto
Me saqué la mano del pecho y frote mi clitoris, lo hacía al ritmo de sus embestidas,hasta que noté su corrida y mi orgasmo bajo gritos grandes vino después.
Un poco tiempo estuve haciéndolo con Bob hasta que mi padre lo sacó a la finca.