Capítulo 3
- Mi fantasia con mamá I
- Mi fantasía con mamá II: Si mi madre se me insinuara
- Mi fantasía con mamá III: Mi madre, mi puta, mi amante…
- La noche que dormi con mi mamá a mis 20 años
Mi fantasía con mamá III: Mi madre, mi puta, mi amante…
Pasaban los días, mamá guardó nuestro secreto, pero tampoco me dirigía la palabra, al menos con mi padre y mis hermanos ella guardaba las apariencias y ante ellos todo era normal.
Yo tampoco le comentaba nada a ella, a la hora de cenar me refugiaba en el celular, mientras que mamá de repente me lanzaba unas miradas muy serias pero entrecortadas, supongo que para que los demás no sintieran o no notaran la tensión y el distanciamiento que existía entre mi madre y yo.
Mamá dejó de usar shorts tan cortos en casa y empezó a usar pans, pasaron varios días y en uno de sus días de descanso yo me encontraba en mi cuarto, papá en su trabajo y escuche que mis hermanos iban a salir…
Cuando ellos se fueron espere casi media hora, salí de mi cuarto y note que mi mamá se encontraba barriendo la casa, le comenté a mamá cuando termines yo trapeo pero ella no contesto nada, regrese a mi cuarto y los minutos se me hicieron eternos hasta que deje de escuchar ruidos
afuera y salí por curiosidad…
En ese momento mi madre se encontraba guisando la comida en la cocina, ella traía puesto un pans azul afelpado y una blusa holgada color rosa tapada.
De forma sigilosa simule que pasaría por detrás de ella rumbo al patío y sin decir nada al pasar por detrás de ella no pude contenerme al contemplar las curvas en su trasero, la tome de sus caderas y con mi pene bajo mi pans excitado me pegue a sus nalgas dándole un arrimon pronunciado…
Mi madre intento separarse, se movió hacia adelante, se pego a la estufa y me dijo…Qué te pasa?, quítate…
Pero yo no le hice caso, le comencé a dar arrimones a mamá por detrás entre sus nalgas sobre su pans tomándola de la cintura, me acerque a su cuello y le dije al oído ahorita te voy ayudar a trapear, venía a preparar el agua para el trapeador, pero al tratar de pasar al patío y verte no me pude contener…
Al terminar de pronunciar mis palabras, le metí mis manos bajo su blusa he intenté manosear sus senos y noté que mamá traía brassier y al momento mi madre se sacudió, se aparto de mi y se fue al baño…
Yo me quede parado en la cocina, con mi corazón acelerado, tome un poco de agua y me dirigí a mi cuarto, cuando de pronto escuche que se abrió la regadera del baño… (En ese momento sentí que mi madre se me sirvió en bandeja de plata sin ni siquiera notarlo). Se me presentaba una buena oportunidad…
Esperé impacientemente a que mamá terminara de bañarse he improvise mi siguiente jugada….
Me la iba a coger de algún modo aprovechando que estábamos solos, pensé en desvestirme y meterme a la regadera junto con ella… Pero pasó por mi mente una idea que me excito aún mucho más solo de pensarlo…
Por cierto, la puerta del cuarto de mis padres no tiene perilla, no sirve, literalmente se abre solo con empujarla…
Estuve en mi cuarto con la puerta entre abierta esperando impacientemente que mi madre saliera del baño, unos 10 minutos después mi madre salió del baño envuelta en su toalla color beige dirigiéndose a su cuarto…
Entonces, comencé a desvestirme en mi habitación rápidamente, quedando completamente desnudo…
En ese momento me encamine hacia el cuarto de mamá, caminando sigilosamente, espere unos segundos y abrí la puerta de su cuarto, mamá aún se encontraba envuelta en su toalla de baño y sentada sobre su cama matrimonial…
Ella volteó a verme y me preguntó sorprendida: Qué quieres?, Porqué no traes ropa? ¡salté por favor de mi cuarto, me voy a cambiar! ¿que no ibas a trapear?
Ya sabes lo que quiero mamá y porque vine así. Le respondí a mi madre…
Mi madre me observo sintiéndose perdida, se levanto de su cama matrimonial, y se encontraba solamente envuelta en su toalla, tenía mojado el cabello y un poco de gotas de agua del baño que se encontraban esparcidas aún en su humedecida piel y en diferentes partes de su cuerpo…
En ese momento entre a su cuarto, apague la luz de su habitación y en silencio dominado por mis instintos, por mis impulsos y mis deseos carnales camine hacia mi mamá…
Las ventanas de la habitación de mis padres dan a la calle, la ventaja es que su cuarto tiene cortinas café oscuro lo que evita la visibilidad por completo desde afuera hacia el interior de su habitación…
Yo por mi parte entre a su habitación matrimonial completamente desnudo ante ella, cerré la puerta de su cuarto, he instintivamente camine hacía ella con mi pene ya muy excitado con líquido preseminal fluyendo del mismo.
Mi madre con su piel mojada por la humedad de la ducha que había tomado, envuelta aún en su toalla de baño, intentó levantarse de su cama y en eso me acerque a ella, la empuje sobre la cama matrimonial, cayendo mi madre acostada boca arriba sobre el colchón y me monte encima de ella completamente desnudo y ella aún envuelta en su toalla, me acosté sobre ella en su toalla envuelta y su cuerpo aún mojado.
Muchas veces había fantaseado haciendo exactamente esta acción de emboscar a mi madre recien bañada en su cuarto envuelta en su toalla de baño…
Sus piernas estaban heladas y aún húmedas por el baño que había tomado mi madre, al igual que la piel de sus brazos, se sentía un poco fría y se veía temblorosa, sus manos, su cabello, su cara aún estaba fresca por la humedad del agua en su piel y solamente nos dividía su toalla y estaba montado sobre mi madre justo sobre el colchón de su cama, uno tamaño matrimonial, me avalance sobre ella que intentó resistirse pero mi madre se encontraba vulnerada tapada solo con su toalla de baño…
Las cartas de cierta forma estaban a mi favor…
Forcejeando un poco con ella abrí sus piernas, mi madre estaba sobre su cama en su toalla aún envuelta, he instintivamente me agaché como misionero posicionándome por encima de ella y semiabriendo su toalla de la parte de abajo acerqué más mi cuerpo a su entrepierna y mi pene humedecido por la excitación empezó a rozar su vagina mojada por el agua que le escurría y un poco fría de su reciente baño.
Mientras mamá retenía con sus manos mis hombros he intentaba golpearme, desaté la parte superior de su toalla, dejando al descubierto sus senos aún humedecidos y con gotas de agua…
Sometí a mi madre de frente abriendo sus piernas y pegándome por completo muy excitado a ella, mientras que mi pene bien erecto intentaba colarse en su entrepierna buscando con lujuria y desesperación su vagina que ya extrañaba…
Mamá por su parte parecía saber lo que le esperaba o lo que yo le haría o al menos eso era lo que ella creía, aunque aún intentaba hacerse la difícil conmigo tratando de sacar su cuerpo.
Sin embargo, esta vez sentí que mi madre no oponía tanta resistencia como la vez anterior, empecé a sentir que le gustaba nuestro jueguito erótico aunque ella jamás lo admitiría…
Empecé a penetrar la húmeda vagina de mi madre con mucha firmeza y con mi pene bien excitado sentía como se iban abriendo las paredes internas de la vagina de mi madre lubricadas por nuestros fluidos.
Embesti a mi madre sobre su colchón matrimonial en repetidas ocasiones, mientras su cama se sacudía ante mis embestidas, sus senos liberados de las ataduras de su toalla se sacudían de arriba hacia abajo rebotando en repetidas ocasiones ante mis embestidas.
Mi madre aún se encontraba envuelta en su toalla, lentamente sentía como parte de su humedad desde las gotas de agua esparcidas por su piel hasta sus fluidos internos se fusionaban con mi cuerpo…
Mi madre era toda una hembra en la cama, aunque no lo parecía a simple vista y eso me excitaba aún más, ya no era solo mi mamá, ahora era también mi mamasota, mi milf, mi chiquitita preciosa, mi cosita rica, mi hembra, mi amante, mi puta y vaya que que mujeron me estaba comiendo. Me podía venir en ella cuantas veces quisiera sin temor a dejarla embarazada…
Mi madre estaba bien sabrosa y aunque ella no era lujuriosa, ni extrovertida, forzadamente quizás yo estaba sacando de ella su lado más oscuro, perverso, salvaje, erótico y sensual y eso hacía que me gustara cada vez más ese jueguito erótico forzado y quizás enfermo…
Al embestir sexualmente a mi mamá una y otra vez pensaba en todo esto…
Pensaba en esa complicidad intima que había creado entre ella y yo y que había nacido de esa relación incestuosa entre los 2 y que de cierta forma yo había ido forzando hasta llegar a este punto con ella, pero que tanto me gustaba.
Estaba descubriendo o más bien moldeando a mi antojo una versión de mujer de mi madre que yo desconocía por completo, pero que me estaba gustando mucho descubrir o crear…
Peró aún me faltaban un par de cosas más por probar con ella… Ella aún no me chupaba el pene y yo tampoco había lamido su vagina y de algún modo lo iba a intentar esta vez…
Mientras le hacía el amor a mi madre me coloque en la posición del misionero por encima de ella, y aumente el ritmo de mis embestidas preparando un poco el terreno, la cama al ser de madera se sacudía y rechinaba junto con nosotros al ritmo de mis movimientos al cogerla…
Parecía que mamá empezaba a disfrutar del encuentro, temía que se fuera a negar a mi siguiente movimiento…
Estaba a punto de venirme adentro de ella pero no le avise y saque mi pene repentinamente y terminé salpicándola por completo, el semen se esparció por todo su cuerpo salpicando su estómago, sus tetas, su cuello y su cara y parte de la cama…
¿Porqué hiciste eso? preguntó mi mamá confundida…
Sin decirle nada me agaché entre sus piernas aún abiertas y temblorosas y con mi lengua comencé a lamer su vagina,
recorriendola de arriba a abajo, lamí sus labios menores de arriba hacia abajo, lengüeteando varias veces su clítoris mientras sostenía y retenía abiertas sus piernas con mis manos y mi cabeza en el medio…
Mamá empezó a retorcerse y a contornear todo su cuerpo… Qué haces haya abajo? Me pregunto en voz baja…
Simplemente no dije nada y de arriba abajo con mi lengua lamí la entrada de su vagina, pasando mi lengua una y otra vez por todas sus ubicaciones, lamiendo sus labios mayores y sus labios menores, lengueteaba su vagina y terminaba en su clítoris…
Mi madre se sacudía de un lado a otro contrayendo sus piernas sin control alguno y se aguantaba las ganas de gritar y solo lanzaba pequeños gemidos por temor a ser escuchada supongo por algún vecino…
Mientras que con mi lengua y mis labios lamía, chupaba y besaba todas las paredes de su vagina por dentro y por fuera de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba…
Asi me mantuve por un buen rato lamiendo de arriba hacia abajo la vagina de mi madre, hasta que mi mamá me dijo que parara y esta vez si me detuve en el momento…
Mi madre estaba extasiada, algo sudada y temblorosa…
Ahora te toca a tí chuparme el pene le comente a mi madre…
¡No quiero! Me contestó ella…
Poniendo sus manos en su boca…
Cómo de que no mamá…
Pensé: Ahora eres mi amante, mi puta y vas a chupar mi verga como si fuera la paleta más rica que has probado en toda tú vida, si es que ya has chupado a papá…
Me levante decidido hacia mamá, tome su cabeza del cabello y acerque decidido su boca a mi verga, mi madre no quería abrir su boca ya que mi pene se encontraba empapado de los fluidos preseminales, vaginales, de mi semen… Pero aún así se lo empecé a tallar en sus labios impregnándola de los fluidos viscosos que rodeaban mi glande lo cual me produjo un cosquilleo indescriptible hasta que por fin la boca de mamá se abrió lentamente no sin antes tomar mi pene con sus manos como una experta, y comenzó a chupar con cuidando como cuidando de que no se lo metiera hasta el fondo…
No les miento… Fue la mejor mamada que una mujer me ha hecho en toda mi vida… Logre que mi madre mamara un buen rato mi verga y me corrí en su boca, pero en cuanto me corri abrió su boca, saco mi pene y escupió mi semen… No lo trago…
Nadamal para ser la primera vez que me lo mamá… Que exitante fue eso…
Suficiente me dijo ella… Puede llegar alguien…
Por el momento yo me sentía satisfecho y le dije…
Te amo mamacita, gracias por esto, me acerque a ella y le di una nalgada, espero que lo volvamos a hacer muy pronto le dije…
Tome mi ropa, me vestí y salí de su cuarto…