Me gusta buscar hombres mamadores, acordar la cita y ponerlos a mamar hasta botar mucho semen en su cara o boca, pero esta vez sería diferente.
Una tía le da la oportunidad a su sobrino de trabajar como interno en el hospital que ella dirige, tras una confrontación donde el carácter rebelde de su sobrino choca con la responsabilidad laboral de ella caen en una charla de compresión mutua y algo más allá del trato entre colegas y parientes.