Recordándote en mi sueños
Ella siempre le recuerda en sus sueños.
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Ella siempre le recuerda en sus sueños.
La ocasión no tardó mucho en presentarse, siendo así que en una noche que me encontré casualmente con Oscar me contó que se encontraba solo, pues su esposa Mary había viajado fuera de la ciudad por un problema laboral y que aprovecharía a visitar a su hermana que vivía en el interior del país ya que estaba muy cerca del lugar.
Me hizo que abriera las piernas poniendo las suyas en medio de las mías, y luego de colocar su polla en la entrada a mi ano, se tumbó sobre mi espalda metiendo sus brazos por debajo de los míos. Pegó su boca a mi nuca y luego de mordisquearme, me dijo, levanta un poco el culito mi damita. Nada más levantar un poco el culo, dio un movimiento a su cadera, metiéndome más de media polla. Dio otro movimiento a su pelvis, terminando por meterme toda la polla dentro.
Desnudo ante el espejo, contemplé mi cuerpo, al que no dedicaba muchas horas de gimnasia, pero que se gracias a la depilación y el moreno del verano mantenía un aspecto de lo más apetecible. Mi pene saltó de su prisión como un resorte.
Pues bueno, como digo, siempre estábamos juntos, pero una época, no se por que, empezamos a dejar de vernos, antes nos veíamos todos los fines de semana, pero pasado un tiempo nos veíamos una vez al mes si acaso, pero hace 2 meses empezamos a vernos todos los días de nuevo porque sus padres compraron un piso en el edificio de al lado. La razón era que ahora le venia un hermanito y la otra casa era muy pequeña.
Entre las muchas experiencias calientes que he tenido es la siguiente: En una ocasión salí a cenar mi marido y mi jefe, Yo llevaba un vestido como acostumbro muy mini y revelador, la verdad es que a mis 35 años tengo un cuerpo fenomenal del que me enorgullezco.
Su vagina estaba apretada, lo que me dio mas satisfacción yo comencé a penetrar su vagina hasta que mi pene llegara a lo mas profundo, y la comencé a besar (no hay mejor satisfacción que besar a una mujer mientras gime) sentía sus gemidos mientras la besaba.
Yo ya empezaba a estar cachondo, poco a poco la polla se me iba empalmando con aquellos mordiscos que me daba en el cuello, y las caricias que me hacían sus manos. Llevé mi mano a su polla, notando que ya la tenía dura y tiesa. Empecé a acariciarla por encima del pantalón, hasta que le empecé a desabrochar el cinturón, y irle desabrochando luego el pantalón, hasta que pude sacarle la polla de fuera.
Poco a poco me la fueron metiendo por el culo sintiendo un dolor inaguantable asta que se cansaron todos, yo no era capaz ni de andar pero tenia ganas de marchar lo malo que tenia toda la ropa arrugada y sucia llena de corridas de los niños pero me dio igual la gente me miraba rara pero eran mas las ganas de llegar a casa que lo que dijeran por el camino.
Así que lo tiré sobre la cama y empecé a desnudarlo, él se dejaba hacer un tanto sorprendido lo dejé totalmente desnudo y entonces me lancé a mamar su verga de manera lasciva... con lujuria, como una puta profesional... empecé a lamer sus huevos, a lamerlos suavemente para después chuparlos despacio... los metía a mi boca alternadamente, jugándolos con mi boca, con mi lengua... lo tenía loco en pocos minutos...
Desabroché mi camisa con parsimonia y la coloqué encima de un taquillón. Debajo llevaba una camiseta color ocre, a modo de top, pequeñísima, apenas me tapaba el sujetador dejando al aire todo mi ombligo. Seguí con mi tarea, no sin antes comprobar que su respiración había aumentado de volumen y no paraba de fumar un cigarrillo tras otro.
Pero como el Chuy siempre muy atento y amistoso conmigo, pues no había habido interés entre nosotros, hasta que un día las dos de mis amigas que andaba picando este hombre le dijeron que ese tipo de pitos habían sido hechos como para mí. Porque a mí me gustan mas gordas que largas, y especialmente cabezonas.
Me despedí de los niños y me fui hacia la puerta ella me siguió y me abordo ya casi afuera diciéndome que era secreto yo le dije que no habría problema que me encantaba ahh y que le había dejado su postre en el baño encima del deposito de la taza ella sonrió y me dio un beso en la mejilla diciéndome gracias.
Empezó a tocarme las piernas y al mismo tiempo empezó a lamerme el ombligo y finalmente bajo a mi rajita, su lengua jugó bastante rato conmigo, empezó muy despacio a meter el dedo, se dio cuenta que era virgen por eso siguió chupándome, yo sentía que algo me pasaba, algo que nunca había sentido así fue cuando mi clítoris exploto en el primer orgasmos.
Saqué algunas fotos más, después subí a la cama y me ubiqué frente a su boca. Me atrapó la pija con los labios como si fuera una aspiradora y comenzó a mamar con una fuerza y deleite como nunca antes lo había hecho conmigo y eso que era algo frecuente que practicábamos.
Se sentía apretadito por la posición, pero estaba delicioso, al poco empecé a gemir fuerte y dejo de importarme si alguien nos veía... Así que decidí disfrutarlo.... Siguió moviéndose dentro de mi un buen rato... tanto que yo acabe un par de veces más y el disfrutó inmensamente...
Sin embargo, como mi apetito sexual ha sido siempre considerable, de alguna forma tenía que aliviarme, y para eso recurría a la tradicional paja, puñeta o como quieran llamarla. Lo cierto es que desde que tenía 10 años, tenía que hacerlo 2 ó 3 veces casi a diario y cuando pasé de los 15, incluso lo tenía que hacer hasta 7 u 8 veces.
Fueron momentos de desinhibición, de placer conjunto, hasta que no pude aguantar más. Mi compañera presintiendo el momento, colocó su mano para que mi semen, no se alejase ni se desperdiciase. Lo que consiguió es que las manos de ambas, quedasen embadurnadas del precioso líquido.
Yo sigo besándole el cuello, el pecho, voy bajando hasta el estomago, le paso la lengua. Me arrodillo delante de él y le desabrocho el pantalón. Tomo su verga dura en mis manos. Que grande, nunca había visto una así... Pienso en lo que voy a gozar cuando me la meta.
El regresó este fin de semana, después de cuatro meses de ausencia, a verme solamente, entonces nos encontramos, salimos a bailar y nos pasamos toda la noche besándonos mientras mi enamorado seguramente en ese momento estaba durmiendo en su casa, esa noche de besos no pasamos.