Los mejores relatos eróticos
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Últimos relatos eróticos:
Mi tía Clara: La adolescencia y el casamiento
Ni palabra de la boca de su primo, entusiasmado le acaricio el culo, a lo cual le contesto que guardara todo exceso para el momento requerido, que bastante flojo había estado, antes de irse le enseño algo de lo mucho aprendido con su padrino, tomaba conciencia de que era una puta y de las buenas.
La gallinita ciega
Para los que juegan a dominar y ser dominados.
Tren nocturno
De pronto dio una embestida y el glande se coló en mis entrañas, produciéndome un dolor insoportable, con lo que intenté zafarme de esa penetración pero me tenía muy cogida y lo único que conseguí es que se metiera un poco más, por lo que intenté quedarme quieta y esperar que cediera el dolor.
Mi tía y yo
Esta experiencia ocurrió estando solo con mi tía. Yo buscaba a mis primos pero habían salido a una fiesta y ella estaba sola, viendo una película, ella me pidió que me quedara ya que se sentía sola y me recosté junto a ella en su cama.
Con mi amigo Raúl VI: Los tres en el pago - Final
Completa el relato con la narración de lo sucedido despues de la costa atlantica y concluye con nuestra separación.
Un noviazgo de peligro
Siempre buscabamos el peligro para coger rápida y ricamente.
Vi a mi tío desnudo por primera vez y quede impresionado
Es el caso que yo vivía con mis padres con cualquier muchacho de catorce años y la verdad no sabía que me gustaran las personas de mi mismo sexo ya que también me atraían las amiguitas que tenía en la secundaria donde estudiaba.
Sex shop
Anne y Fernando son jefa y empleado respectivamente, ambos se destestan, pero tienen demasiado en común.
Gracias mamá
Todo comenzó hace unos 6 meses, yo tengo 19 años soy un chico normal, pero que no había tenido mucha suerte con las chicas, soy moreno, alto un tío normal, en mi familia somos mis padres mi hermano pequeño y yo, mi madre se llama María tiene 42 años y es un monumento, rubia, 1,65, unos pechos grandes y que todavía se sostienen solos y un culo increíble.
En la ferranchina IV: Descubriendo nuevos placeres en la ferranchina
Se pegó a mí y mientras me apretaba los cachetes del culo, llevaba mi mano por la que me tenía sujetado, a su paquete haciendo que se lo palpara, mira cómo me tienes, mmm, me susurraba
En la ferranchina III: Sorpresa inesperada al acudir a la ferranchina
Iban dar las 8 de la noche, cuando salía de casa rumbo a la ferranchina en busca del transformador, y no solo del transformador, sabía que el viejo ferranchinero, me iba a volver a follar, y la verdad es que yo también tenía ganas de volver a ser follado por la verga de aquel viejo, me estaba haciendo adicto a aquella polla que tanto me hacía disfrutar.
Medellín es una nota II
Me quite la toalla y la coloque a un lado quedándome en pelota. Le pedí el favor al mesero me trajera otra cerveza y cuando regreso lo invite si le provocaba algo. El dijo que les tenían prohibido compartir con los clientes.
La primera vez que penetré el culo de mi mujer
A habíamos tenido sexo a roletes, en la mesa, en la cocina, en la ducha, en el living mientras mi cuñada dormía (o sé hacia la dormida, nunca se lo he preguntado, calculo que alguna masturbación se habrá hecho mientras nos sentía), en el auto, etc.
Graciela y yo comenzamos nuestro amor una tarde de sábado
Recuerdo que unas vacaciones de mis padres se fueron a Buenos Aires por una semana y quedamos solos , yo aproveche para realizar una fiesta en mi casa con mis amigos y algunas chicas para bailar y le pedí a mi hermana que se fuera a dormir a la casa de alguna amiga o de mi abuela.
En la ferranchina II: Vuelvo a la ferranchina, siendo follado de nuevo
Podía escuchar sus pasos acercarse cada vez más a donde yo me encontraba. Estaba cada vez más nervioso y excitado, no dejaba de recordar aquella verga dándome por el culo, teniéndome a 4 patas sobre el viejo camastro. El pelo se me erizaba y la piel se me ponía en carne de gallina, notando como cada vez él se acercaba más a mí.
En la ferranchina I: Adicto a la polla del viejo de la ferranchina
Él al ver que yo no reaccionaba y no me movía del sitio, volvió a llevar mi mano a su entrepierna diciéndome, tócala, no seas tonto, mira lo que te pierdes, yo sé que te gusta, me decía haciendo que mi mano volviera a palpar aquel bulto que al viejo le colgaba. Ya verás cómo te va a gustar más que la de tu amigo
Volviendo al día siguiente de cruising a las dunas
Al día siguiente volví a ir de cruising a las dunas de Razo Baldaillo, que hay En mi pueblo, Carballo, ayuntamiento de La Coruña. Al llegar no sabía si tendría la suerte del día anterior, pero al llegar ya pude apreciar que había peña, por lo que, sin perder tiempo, me despoje del bañador igual q
Sofía y los peones
Un experiencia contada por una mujer muy caliente desatentida por su marido.
Lucero y Toby
Relato de zoofilia. Una mujer se inicia en los placeres zoofilicos con el perro que su hermana le dejó encargado.