Mary descubrió el placer. 🤩🔥🌧️💧

Esto que les voy a contar pasó como en el 2014. Éramos una pareja joven, aún de unos 22 años cada uno. Nuestra vida sexual apenas empezaba, por así decirlo, ya que no teníamos tanta experiencia.

Esa semana nos habían invitado a una fiesta de cumpleaños de la hija de la jefa de Mary. Justo ese día, cuando nos estábamos cambiando y nos disponíamos a irnos, Mary se dio cuenta de que no tenía brasier limpio y los que se habían lavado no estaban secos 😣. Inmediatamente me lo hizo saber y le dije:
—Si gustas, no vamos y nos quedamos en casa, o vamos y compramos unos.

Pero ya era algo tarde e íbamos retrasados, pues una compañera de ella nos llevaría en su auto hasta la fiesta. No tenía opción, así que me dijo que se iría sin brasier si a mí no me molestaba. Accedí, puesto que no le vi nada de malo. Salimos y llegamos al auto donde ya nos esperaban. Platicamos un poco en el camino y llegamos.

A la fiesta, comimos y todo bien hasta que se llegó la noche y comenzó a hacer un poco de frío. Lo inevitable pasó. No sé si por las prisas olvidamos ese detalle, pero el frío hizo que sus pezones se notaran un poco sobre la blusa que llevaba, tanto que el novio de su amiga lo notó y le ofreció el suéter que traía. Ella lo rechazó y le dijo que no se preocupara. Tal vez lo hizo para evitar la molestia de su amiga, entonces prefirió seguir así.

Se paró y fue al baño, y yo la acompañé. Le dije que mejor nos fuéramos si se sentía incómoda y me contestó que no. Entró al baño y la esperé. Cuando salió, me dijo que tenía que confesarme que le había excitado que el novio de su amiga le viera los pezones y, por ende, le ofreciera el suéter para taparse. Había sentido escalofríos y una excitación tremenda. Al baño había entrado a tocarse porque se había puesto algo caliente.

Yo no supe cómo reaccionar, pues era algo nuevo para ambos y más para mí, ya que ella lo había asimilado rápidamente. Sinceramente, no sé si ella ya tenía la idea o lo descubrió por accidente, pero había descubierto que eso le daba placer. Así que me decidí y le dije:
—Pues anda, vamos a que te vean las tetas.

Me la llevé de regreso y continuamos en lo que estábamos. Muchos no evitaban ponerle la mirada. No tenía senos tan prominentes, pero sí medianos y en su lugar, así que robó miradas ese día. Absolutamente nadie le reclamó, ni siquiera su jefa, tal vez porque estaba muy ocupada con la fiesta.

Nos retiramos a casa e hicimos el amor como nunca, de lo excitados que estábamos. Al llegar a casa ni siquiera nos acabamos de desnudar por completo…

¿Continuará?

Claro que continuará, porque ese día Mary descubrió el placer de mostrarse y verse deseada por otros hombres…

Ojalá les guste todo lo que les cuento y les contaré. Son experiencias vividas a lo largo de estos años…