Medias de nylon y un par de sandalias de tacón fueron suficientes para expandir mis gustos.
Mi gusto por la ropa femenina me llevó a contactar a Alondra, una hermosa trans que llevó mi adicción al siguiente nivel.
Tiempo después de no tener encuentros con hombres, me saqué la lotería con uno.
Una noche especial que fue el inicio del fin...
Tras empezar el morbo con mi primo Alberto, no había marcha atrás...
La historia de cómo perder una apuesta encendió mi gusto por las vergas.