Capítulo 2
Hace unas semanas Samantha me había comentado que ella y sus compañeros de trabajo saldrían a un bar, cada cierto tiempo lo hacen, y nunca ha sido un inconveniente para mí, no hasta ahora. Por lo que en absoluto silencio dejaré que Samantha se vaya de copas, sin que sospeche que ya sé que me planta los cuernos.
La vi vestirse por la mañana, decidió ponerse su jeans más ajustado, haciendo que le resalte la cola, un chalequillo negro con escote pronunciada, y un par de sandalias color negro de taco medio. Pero lo que más llamó mi atención fue la tanga blanca de hilo y el brassier de encaje que traslucía sus pezones.
Me tomé el día libre y alquilé un vehículo económico para no llamar la atención, conocía su horario de salida, por lo que estimé acercarme a su trabajo unos treinta minutos antes. Antes de eso compré ropa nueva y muy diferente a mi estilo para no ser identificado. Esperé hasta ver un grupo salir, pude notar a Samantha sonriendo con todos. Veo que contesta su móvil y haciendo una señal de que no la esperen vuelve a ingresar a su lugar de trabajo. Al rato sale en compañía de un hombre, a juzgar por la imagen en redes sociales era Esteban, vestía de pantalón y camisa, y usaba una barba bien cuidada.
Esperaron unos minutos hasta que apareció un vehículo y subieron, los seguí con precaución para no ser identificado, desde atrás del vehículo lograba ver que se abrazaban y besaban, la misma actitud que tiene conmigo cada vez que tenemos citas románticas. El vehículo se estacionó, avance de largo y me detuve unos metros hasta ver dónde ingresaban.
El bar se encontraba algo repleto, aproveché este ambiente para ubicarme donde no pudiera ser visto, pedí mi consumo y observé. Todo el grupo bebía, era sorprendente las copas que llevaba Samantha, por lo general se cuida de no embriagarse. Puedo notar que algunos ya se comienzan a retirar, pago mi consumo y hago lo mismo, solo para esperar afuera y continuar siguiéndolos. Los veo salir, se abrazan y se besan, evidenciando las ganas de intimar, Esteban no tiene reparos en acariciar sus nalgas, Samantha solo sonríe. Se toman de la mano y caminan.
Manteniendo una adecuada distancia, después de un par de cuadras los veo ingresar a una disco, espero unos minutos y hago ingreso con el pago correspondiente, los identifico cerca del bar, me mantengo siempre en el extremo contrario cuidando no ser visto, hasta que los veo dirigirse a los baños.
Samantha se encuentra sola parada frente a la puerta del baño de hombres, Esteban se asoma, la toma de la mano y lleva al interior. Me asomo lentamente por la puerta y los veo besarse e ingresar a una de las cabinas, mi corazón late a mil, sin hacer ruido me acomodo en la cabina continua.
-Esteban nunca había hecho esto.
Dijo ella en tono de risa.
-Shh no hagas ruido.
Le indicó Esteban.
-Siéntate, ya sabes que hacer.
-Aay sí, ya tenia ganas de chupar esa pija.
Se oían leves gemidos de ambos, y en ocasiones, gente entrar y salir.
Aprovechaban los momentos sin gente para hablar.
-Aaah vas a hacer que me corra.
-Eso quiero, sacarte la lechita.
-Vaya, te estás volviendo putita.
-Cualquiera con dos vergas a su disposición lo hace.
-Sigue chupando, y no te detengas. Aaah…sabes que quiero, cuándo llegues a casa besa a tu marido con esa boquita come vergas, enseguida te arrodillarás y se la mamarás hasta tragarte todo.
-Mmmmg ¿por qué me pides esas cosas?
-Me gusta compartirte. Aaah ahí va.
Oía los gemidos de ambos mientras me masturbaba.
-Ya mi amor, eso es, trágate todo ooooh.
Esteban y yo nos corríamos al mismo tiempo, mientras yo disparaba contra la puerta de aquel cubículo, Esteban lo hacía dentro de la boca de mi novia.
Espere unos minutos hasta que Samantha y Esteban salieran de aquel baño, y me marché de la disco. Dejé el vehículo aparcado en un estacionamiento cerca del lugar de renta, y me marché a casa por un servicio de aplicación. Al llegar a casa escondí la ropa usada esa noche y me dí un baño, aproximadamente una hora después llegó mi novia, se notaba algo bebida.
-Ya llegué mi amor.
Dijo sonriendo.
-¿Cómo te fue?
-Bien, estuvo divertido. Pero te extrañé mucho.
Se acercó y me dió un apasionado beso.
La erección en mi pantalón se hizo inevitable, sobre todo cuando ella comenzó a acariciar mi entrepierna. Recuerdo las palabras de Esteban en el baño, Samantha llegó dispuesta a cumplir con todo, pero yo decidí llevarlo un poco más allá. Puse mis manos en sus hombros y la empujé haciendo que se arrodillara, saqué mi pija y la tomé del cabello.
-Adelante mi amor, hazme una buena mamada.
Saqué mi celular y comencé a grabar.
A Samantha le brillaban los ojos y no dejaba de sonreír. Engulló mi pija y comenzó a comérsela poco a poco, guiaba su ritmo jalándole el cabello, y acompañado de mi movimiento de pelvis, penetré su boca con más intensidad.
-Aaagh aagh aaagh aagh.
-Así mi amor, con ganas.
-Aaagh aaagh aagh.
Recordándo todo lo ocurrido me volví más intenso.
-¿Te gusta comer verga?
-Aaagh aagh sgiiigh aagh.
-Vas a comértela toda.
Hice que me lamiera toda la verga hasta las bolas.
-Aaah eso es, así.
-Mmmgh mmgh mmgh
-De pie, te voy a coger.
Iba a desabotonar su jeans, pero se hizo a un lado para hacerlo ella sola.
-Déjamelo a mí.
Me dió la espalda, y se bajó el jeans, pude notar que no llevaba puesta su tanga de hilo, seguramente se la quedó Esteban.
Nuevamente me invadió una mezcla de sentimientos entre celos y excitación. Hice que Samantha se apoyara contra la pared, y mi verga atravesó su coño de una sola estocada.
-¡Aaaaaah!
La tomé de las caderas y comencé a bombearla sin descanso.
-¡Aaaaleex! Aaaah Aaaah aaah.
El sonido de sus nalgas rebotando contra mi pelvis, se hacia presente acompañando nuestros gemidos.
-Aah aah ¿Así está bien? ¿Quieres que te coja así?
-¡Aaaah! ¡siii! ¡asiii!
Las embestidas se hacían cada vez más intensas, y mi móvil registraba cada movimiento.
-Aleeex me coorroooo aaaaah aaah siii.
-Su coño presionaba mi pija con absoluta firmeza, estimulando mi corrida.
-Yo también aaaah ahí va.
La guié para que se arrodillara y recibiera toda mi descarga en su boca.
-Trágate todo mi amor, eso es.
-Mmmgh mmgh.
Después de tragarse toda mi leche se tomó un respiro y la ayudé a levantarse.
-Eres increíble mi amor, me estás empezando a sorprender.
-Tu también Samantha, no tienes idea cuanto me sorprendes.
Me besó y nos dirigimos a nuestro dormitorio.
-Puedes enviarme el video, quiero ver como me cojes.
-Te lo envío enseguida.
Le envié la grabación, sabiendo perfectamente para que la quiere.
A los minutos ya estábamos acostados, Samantha después de la ardua noche y los tragos se durmió profundamente, y vi mi oportunidad para tomar su celular y ver que sorpresa me esperaba.
Esteban: Te ves increíble
Samantha: Gracias
Esteban: ¿Nos vamos juntos esta tarde?
Samantha: Sí
Estebqn: Perfecto
Horas más tarde.
Esteban: Cuando termine todo esto, vayamos a divertirnos a otro lugar
Samantha: Me parece bien hacer eso.
Estwban: Espero que tengamos una oportunidad para quitarnos el estrés
Samantha: Jijiji.
Horas más tarde
Esteban: Jamás creí hacerlo dos veces en el mismo baño
Samantha: Es que estaba demasiado excitada
Samantha: Bailar con dos hombres a la vez, y ambos me tocaran me calentó bastante
Esteban: Nos invitó a su departamento, pero te negaste
Samantha: Fué tentador, pero se iba a hacer demasiado tarde, además el premio te lo llevaste tú
Samantha: Me cogiste y te llevaste mi tanga
Esteban: Sii
Esteban: Tiene un olor exquisito
Esteban: Ya sabes lo que haré
Samantha: ¡Esteban!
Samantha: Vas a terminar seco
Samantha: No olvides que debes dejar lechita para mí
Samantha: Ya estoy llegando a casa
Esteban: Ya sabes que hacer. Adiós
Samantha: Sii, adiós
Hace pocos minutos.
Samantha: Espero que te guste.
Esteban: Wow te trata como putita
Samantha: Sii
Samantha: Ha estado muy intenso
Samantha: Voy a dormir
Samantha: Adiós
Esteban: Adiós
Grabé los chats con mi móvil, y revisando en imágenes y videos me encontré con la cogida que le dieron a Samantha en la disco. Ella se encontraba sobre el wc dándole la espalda a Esteban, sin pantalón ni tanga, el pene le entraba y salía, se oían los gemidos de Esteban, que comenzó a correrse sobre las nalgas de mi novia, también lo grabé, y dejando todo en su lugar me dispuse a dormir.
El sábado por la mañana, con la excusa de trabajar horas extras, me dirigí a entregar el vehículo rentado, y a continuación, a confirmar el domicilio de Esteban, así es, internet puede ser un arma de doble filo, me estacioné cerca del lugar, y después de varios minutos, lo veo salir de la mano junto a su novia, la misma de las redes sociales. Si el edificio era efectivamente el que identifiqué, el número de departamento también lo sería. Con la tranquilidad de haber cumplido uno de mis objetivos, me marché a mi hogar.
Los días transcurrieron con cierta normalidad, hasta que llegó un nuevo día de after office organizado por los compañeros de trabajo de Samantha, esta vez, decidí salir con mis amistades.
-Adiós Amanda, ha sido un gusto conocerte.
-También el mío Alex, nos vemos pronto.
Llegué a casa antes que Samantha, así que la esperé, llegó alrededor de las tres de la madrugada, con su falda de cuero ajustada, zapatos taco medio, una blusa blanca que traslucía sus…senos.
Desde el sillón quedé hipnotizado, mirando como se veían casi por completo los pechos de Samantha.
-Ay Amor, no vas a creer lo que pasó. En la mañana salí tan apresurada que olvidé ponerme el brassier. Pero no te preocupes me cuidaron muy bien.
Ya imaginaba quién y de qué manera.
-Ni te imaginas como me miraban.
Se acomodó sobre mis piernas.
-Jamás me había sentido tan deseada.
Comenzó a estimular mi entrepierna con marcados movimientos de cadera. Aproveché de levantar su falda ajustada y así acariciar sus nalgas. Nos besamos por unos minutos, hasta que Samantha maniobra con sus manos mi pantalón para sacar mi pene, mover la tela de su tanga, y baja lentamente haciéndo entrar toda mi erección.
-Aah aaaaah.
Su movimientos hacen que mi verga se asome y se pierda en su coño, mientras yo beso sus senos y la sujeto del culo para guiar el ritmo.
-Aah aah aah aah aah.
-Eso es, muévete así.
-¿Te gusta cómo me muevo?
-Me encanta.
-Alex, quiero mamar esa verga.
-Es toda tuya.
Samantha se arrodilló entre mis piernas y comenzó a lamer la punta de mi verga.
-Espera, quiero grabar este momento.
Preparé mi móvil pero no precisamente para grabar, marqué al número de Esteban para hacer una video llamada, con micrófono y mi cámara bloqueado, solo enfocaba a mi novia mientras felaba. Veo que Esteban contesta, lo noto dudoso, y a los segundos, sorprendido con lo que veía.
-Besa la cámara mi amor.
Le dije.
Esteban recibió el beso mientras veía hipnotizado, como mi novia recorría todo mi tronco, con su lengua y labios.
-Aaah eso es, no olvides las bolas.
Samantha asintió y se dirigió a besar y recorrer con su lengua mis bolas, mientras me masturbaba.
-Suficiente mi amor. Súbete al sillón. Te voy a dar la cogida que mereces.
Se apoyó contra el respaldo del sillón y puso el culo en pompa, poco a poco mi verga fue ingresando en su interior, hasta tenerla toda dentro, una de mis manos se aferró a su falda y la jalé hacía mí, marcando cada embestida lo más duro posible.
-¡Aaaah mierda!
Su trasero sonaba mientras rebotaba en mi pelvis.
-Aay aaay aay aay ¡siii!
-¡¿Te gusta así mi amor!?
-¡Siii!
-¡¿Quién te coge duro?!
-¡Tuuu aaah!
-¡Eso es!
La embestí durante varios minutos hasta ofrecerle mi corrida.
-¡Me voy a correr!
-¡Hazlo que ya no doy más! ¡Me he corrido demasiado!
-¡¿Donde la quieres?!
-¡Toda adentro mi amor! ¡Adentrooo!
-¡Aaaaah ahí vaaaa aaah aaah aaaah aaaaaah!
Le llené el coño de leche, y mientras Samantha caía rendida, enfoqué la cámara para ver como le escurría el semen. Esteban se jalaba la pija sin piedad, su cara degenerada y distorsionada, demostraban el disfrute de lo visto, hasta que su corrida se manifestó.
Lo último que hice fue enviarle unos mensajes.
-Si dices algo a alguien sobre esto, incluida Samantha, no volverás a ver algo así, cada vez que puedas verás cómo se la coge su novio, sé bien que haces lo mismo.