Doble vida
Rip le apretaba los dos pezones, uno con cada mano, los estiraba hacia delante con los dedos pulgar e índice y alternaba con un manoseo obsceno de las tetas, mientras se miraban.
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Rip le apretaba los dos pezones, uno con cada mano, los estiraba hacia delante con los dedos pulgar e índice y alternaba con un manoseo obsceno de las tetas, mientras se miraban.
Cuando mi mujer me dejó no pude afrontar solo el pago del alquiler, así que le propuse a mi hermana Lourdes que se viniera a vivir conmigo.
Yo estaba medio recostado en la pared. Álex alargó su mano y empezó a acariciarme el abdomen. Yo me excité aún más al notar el tacto de su mano acariciando mi camiseta de algodón.
Hace algún tiempo, mi novio y yo estábamos muy presionados en la universidad, él estaba terminando la carrera y yo estudiando y trabajando, por la tanto casi no teníamos tiempo de vernos, como ambos asistimos a la misma universidad, solo nos veíamos en los recesos.
Cuando llegaron las fiestas de mi pueblo, unos amigos por cierto muy envidiosos, me dijeron que me dirigiera a los cochecitos de atracciones.
Durante mucho tiempo me dedique al judo y al football americano, realmente no tenia tan mala figura, pero era en extremo tímido, unos cambios de fortuna obligo a mi familia a cambiar el giro comercial y como intento desesperado abrimos un pequeño gimnasio donde mi madre hermanas y yo trabajábamos
Un rutinario viaje se convierte en un reencuentro con mi pasado no tan lejano.
El negocio anda bien. La mayoría de los clientes son mujeres. Los tipos, casi siempre, vienen con otras intenciones y sólo atiendo a los que me gustan.
Los primos vacacionaban, fue ese año que una comunidad entre ellos fue tomando forma a la sombra de años de existencia.
Un adolescente se ve inmiscuido en la desenfrenada vida sexual de su familia, descubre a su tia con su padre, chantajea a la tia para que tenga relaciones con el y al final descubre que su propia madre tiene mucha cuerda al respecto.
Después paramos en una pornoshop, yo no las conocía y no podía evitar poner los ojos sobre aquellas fotografías y sobre todo en los dildos que exhibían, me enseñaron una sería de pechos artificiales (de silicón) y escogimos uno con el pezón bien definido y bien formados, se sentían muy reales, eran como de 350gr cada uno.
Sexo a los 43 con el cabello suelto, con mis rulos desafiantes y abundantes y finalmente el rojo de mis labios en un tono furioso.
En la época que menciono, se me presentó la primera oportunidad en la vida de viajar a otro país y no era lejos de mi ciudad, vivía yo en Monterrey, México y el viaje era por dos semanas a San Antonio, Texas, USA.
Yo acepte y lo tome de la mano y lo conduje hasta las escaleras y subimos por ella hasta que llegamos a la habitación de mis padres ya en ella me pidió que me sentara en la cama de ellos y el se puso detrás de mi y me abrazo
Con mi esposa dormíamos en camas separadas. Isabel, mi vecina, tenía su esposo postrado. Ambos hacía tiempo no teníamos sexo. Un día decidimos ayudarnos mutuamente...
Una relación que no busque, pero cuando se presento no la rechace, esta relación es con mi hermanita, que hoy se a convertido en mi mujer, en mi amante, en mi puta, vamos en todo...
En este relato, cuento la vez que tuve sexo por primera vez con otro hombre. Yo siempre había tenido sexo con mujeres y nunca había tenido en mente tenerlo con hombres.
Nunca antes me había interesado escribir sobre sexo, pero lo que me ocurrió fue tan raro y excitante, que sentí la necesidad de contarlo, y me hubiera dado mucha vergüenza hablarlo con una amiga.
Tenía su departamento muy bien puesto en un piso veinte y era un placer extra contemplar la ciudad mientras te echabas un polvo o te hacía una impresionante mamada.
Yo era un joven universitario que para pagarse los estudios tenía que trabajar los fines de semana, pero por fin había llegado el verano y con ello las vacaciones, unas vacaciones relativas ya que tenía que estudiar para las asignaturas que me habían quedado y a la vez trabajar sirviendo copas.