La sorpresa de mamá II

Karina, mi tía, seguía mamándome deseosa de que yo finalmente terminara en su boca, mientras Marina (mi mamá) se cogía con un consolador frente a nosotros, esto me tenia a mil y yo ya no era capaz de soportar mas, así que con un gran espasmo me vacié en la boca de mi tía al tiempo que Marina se convulsionaba frenética ante los embates de aquel consolador que ella misma manejaba, mi tía deglutía mi semen gustosa…

Entregada a mi madre

Todo empezó un día que hacia calor, mi madre estaba solo con una playera, que le quedaba muy pegada, y resaltaba su 95 de senos, y un calzoncito blanco liso muy lindo, yo estaba en un pequeño short y un top, desde unos días antes estaba algo inquieta porque me sorprendí a mi misa viendo a mi madre, apreciando su trasero, sus cintura y todo, yo no lo podía creer, en la noche no podía dormir pensando en su cuerpo, y me ponía peor lo cariñosa que es con migo, pero me lo negaba a mi mismo, no podía tener fantasías con mi madre!!!

El vestuario: A mi amiga Sonia siempre la tengo cuando la necesito

Cogí la esponja, le puse un poquito de jabón y se la empecé a deslizar por los pies, por las piernas, las caderas, su culito, su espalda, su cuello, sus pechos, su ombligo hasta que al final llegue a su coño, ella entonces se apoyó en la pared y me quitó la esponja de la mano y yo sin pensármelo le acaricié sus labios con mucha suavidad, deslizando mis dedos por sus labios ayudados por el jabón que había quedado en ellos, mientras ella se acariciaba sus pechos y sus pezones, poniéndome todavía más cachonda.

Al fin lo conseguí con mi cuñada III – Final

Mientras Laura con sus manos se abría los labios vaginales quedando a mi vista un tremendo hoyo que yo lamía y lamía hasta arrancarle otro tremendo orgasmo, fue una acabada de película, durante todo el orgasmo ella no soltó los labios abiertos, siempre manteniendo ese hoyo a la vista, por lo que levanté mi cara y deje esa exposición a la vista de Verónica, la que miraba extasiada la concha de su hermana, que chorreaba de jugos, Verónica me tomó la cabeza y me la llevó a la zorra de Laura para que siguiera chupándola, luego metió su mano tomando mi cara y darme un beso en la boca traspasándole los jugos que yo había sacado.

Fantasías

Ese día yo iba con un mono vaquero abierto muy escotado y debido a mis formas destacaba bastante y los chicos nos miraban, uno de ellos me lanzó un beso yo le miré lascivamente y sin apartar la vista saque el pene de mi novio de su pantalón me agaché y le di un lametón, los chicos se quedaron con los ojos como platos luego me incorporé le devolví el beso y nos fuimos.

Chico para todo

Mientras Adriano gemía y se retorcía, desesperadamente, intentando controlar los espasmos que fulminaban su tirantísimo escroto a punto de estallar, y su pollón ondulaba con sediento desamparo, surcado por borboteantes venas inflamadas al límite, pero sin osar tocarse, aferradas las empapadas palmas a sus propias cachas con infinita ansia, María Santos Benjumea ordenó con helada diversión, contemplándole de modo férvido y carnívoro:

Elsa y Juan II

A partir de ese día no volvieron a dormir separados. A las amigas de Elsa les extrañaba que un chico tan guapo siguiera sin tener novia. Alguna que otra hasta admitía que pudiera ser gay. Elsa, cuando le preguntaban si ya tenía novia, siempre contestaba – Hija, no lo sé, me imagino que no, pero vete tú a saber… de todas formas la universidad no le deja mucho tiempo. Ya llegará el tiempo… – ¿Y tu, Elsa, no piensas rehacer tu vida, con lo joven y guapa que eres? – Pues no. Un día quise a un hombre que me engañó miserablemente… no me interesa nada de eso.

Historias sexuales de Silvia

Cuando cumplí los 18 años mi tío el papá de Ramón y Saúl que ya para entonces contaba con unos 28 años era fuerte y apuesto, me llevo mi regalo y dijo que no había llevado a sus hijos por que se habían ido a una excursión pero que no me preocupara ya que el estaría para jugar conmigo a lo que quisiera, como mis padres habían salido a inscribir a mis hermanos a la primaria, le dije que si quería jugar con él.

Portero di notte

Con las copas aún en la mano sólo sentía como con su boca me succionaba como muy pocas veces me lo habían hecho. Casi le entraba entera, la mojó muy bien, haciéndola llegar hasta su garganta, mientras con las manos me quitaba el cinturón y desabrochaba el pantalón para dejarlo caer al suelo junto al slip. Su amiga no perdía ni un momento de la escena.

Mi cuñada caliente I

No quedamos mi cuñado Rafael, Alejandra y yo. acomodamos las camillas de todos como apartando el desmadre y nos acomodamos en nuestros respectivos lugares. yo estaba esperando el momento en que mi cuñada se quitara el short (pequeño por cierto) que traía y el top.. me cubría perfectamente las gafas de sol..no pasaron ni cinco minutos que empezó a quitarse la ropa, debajo de ella apareció un bikini de mil, si se le veía precioso, pues su delgadez la hace verse muy pero muy bien,, un abdomen perfecto y marcado.. se me estaba parando la verga de tan solo verla, asi que decidí irme a la playa…

Fiesta con los clientes de mi marido

Pero por fortuna para mi y la de mi propio marido, alcance a llegar al automóvil, donde solamente tuve que cuidarme de que el valet del estacionamiento no viera demasiado arriba por mis piernas al abordar el vehículo y pudieran así haber sido en vano todos mis apuros para procurar no enfrentarme ante la ignominiosa situación de que alguien pudiera haberse dado cuenta de todo aquel vertedero de semen que traía entre las piernas.

Mi primera vez II

Tu respirabas fuerte y gemías en vos baja. Todo eso me excitaba. Decidí entonces estar encima de ti, pero metiendo un muslo entre tus dos piernas. Se sentía caliente tu cuca y los líquidos me empapaban la pierna.. Tu movías las caderas y frotabas tu clítoris contra mi muslo. Era super- super excitante…

Noche de fiesta

En un lateral había una entrada que supuse eran los servicios, me colé por ella y al entrar vi un espectáculo digno de la mejor película porno, un tío a cuatro patas era follado por un gorila enorme, mientras le chupaba la polla a otros dos gorilas que se estaban morreando entre ellos. Me puse ante uno de los urinarios y sacando la polla, me quité el preservativo que tiré a una papelera que había al efecto en casi todos los urinarios.

Elsa y Juan I

Cuando empezó a masturbarse era siempre ella el objeto de su pensamiento. La amaba, la deseaba y curiosamente no se sentía culpable. Era un sentimiento tan puro y tan sincero que no podía ser pecaminoso. Cuando llegaba a casa la cubría de besos, acercándose progresivamente a la comisura de sus labios, hasta que ella prudentemente se separaba.

Mi vida sexual III: La madre de Susy

Tuve que aguantar mis gemidos para que no sospechara nada, rato después me dijo que montara ya su caballo, tuvo que levantar su vergota pues esta reposaba en su pierna, la fue metiendo poco a poco hasta que me lleno todita sin poder evitarlo cerré mis ojos el disfrute era delicioso, me pregunto si me gustaba, le tuve que mentir nuevamente, siento que entro algo tan rico que me dan ganas de gritar, me dijo que no reprimiera mis gritos, que me haría sentir tan delicioso que no iba a poder evitarlo, empezó a moverse, el condenado viejo me tenia sujeta de cadera y me jalaba hacia abajo la penetración era mas de lo normal

Mónica y el director X – Una ardua negociación

Hasta llegar al área cercana de sus rosados pezones donde no se detuvieron si no que llegaron hasta el punto donde volvían a desparecer bajo el encaje., para volver lentamente sobre su camino bordeando la áspera tela de las costuras., rozándola nuevamente con las yemas de sus dedos para ocasionar que de inevitable manera, los pequeños capullos comenzaran a surgir al contraerse la piel de circundante de sus pezones.

Ammira

No pude hacer otra cosa que gemir por la excitación de poderla observar desnuda en todo su esplendor, la mire caminar meneando su cadera, sobando su hermoso falo semi erecto acercándose a mí poco a poco, parecía como una ninfa salida de la mitología mientras yo permanecía hincada en el sillón con la falda arremolinada en mi cintura, sobándome la entrepierna y mi rostro enrojecido por la lujuria.

Desvirgué a mi prima

Después de que bajamos del autobús nos dirigimos a la fuente de sodas ahí me senté cerca de ella y le empecé a platicar como me folle a mi primera chava de cómo es un beso y cosas así mi plan funcionó a la perfección ya que ella se había excitado y además hasta la hora de entrada se le olvido. ya que note que estaba excitada le empecé acariciar las piernas ella se resistió discretamente pero en mi segundo intento se dejo mi mano subía por sus piernas y de un solo movimiento llego a su conchita la cual ya estaba derramando jugos a lo cabrón

Que aburrido es estudiar

Pero Sonia permanecía con los ojos cerrados y frotando su raja, apretando los dientes mientras el caluroso roce de la ropa interior la encendía más y más hasta llegar irremediablemente a un delicioso orgasmo, que apagó entre pequeños gemidos. Según recuperaba la respiración contenida, jadeando silenciosamente, abría los ojos, sin apenas darse cuenta de que aquel miembro de goma le miraba directamente a la cara situado en el valle que formaban sus tetas.