Any VI: Regreso difícil

Un nudo en la boca del estómago parece borrar de mi mente toda referencia a lo que ocurrió anoche. Mi conciencia, tan maltrecha como mi cuerpo, masculla en voz baja que quizás en mis entrañas se esta desarrollando ya, el problema mas grande de mi vida.

Todos los sentimientos y cualidades de los hombres juntos

La generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos: ¿que si un lago cristalino? ¡hay ideal para la belleza!; ¿que si la rendija de un árbol? ¡perfecto para la timidez!; ¿que si el vuelo de una mariposa? ¡ o mejor para la voluptuosidad!; ¿que si una ráfaga de viento? ¡magnífico para la libertad! Así que terminó por ocultarse en un rayito de sol, el egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo… eso sí, sólo para él.

Any IV: Ayudando a Carolina

Sentada de nuevo en el sillón puedo ver como Caro, después de unos veinte minutos de tener a Marcos dentro suyo, en silencio y quietud, va separando su pubis para ir sacando el gigante de dentro suyo. Hay tanto semen y flujos cubriendo el sexo que ya no se ven rastros de la sangre de la desfloración.

Perra guerra

Aprovechando la confusión y la cortina de humo subí rápidamente al vehículo y me introduje en él por la escotilla, dentro se encontraban tres soldados de artillería, me informaron de que la ciudad estaba prácticamente asegurada y que los núcleos de resistencia habían sido asfixiados, la victoria estaba solo a unos pocos minutos de distancia.

El ser

Virginia disfruto de lo lindo viendo como el ser se alimentaba de mis gruesos pezones, bromeando acerca de las caras raras que yo ponía cuando sus tentáculos encontraban la manera de meterse dentro de mis bragas, alcanzando así mis castos orificios indefensos.

Un ramo de rosas rojas

A pesar de que ella hasta ahora no le había dejado pasar más allá de unas caricias por encima de la ropa, la mirada de sus ojos cuando la besaba, el brillo de su mirada y su encantadora sonrisa cuando se encontraban y, sobre todo, sus protestas de cariño, le hacían confiar en ello.

El vídeo

Esa noche lo gozo y no le dijo nada , sabia que la dominaba y no quería perderlo , sus veinte años y la actitud ganadora presentaban un macho en plenitud y ella creía importante seguir esa relación, fue una amiga del turno de la mañana que le dijo que vio a su hermana con el «novio» en su auto, no le extraño que le dijera que entro a la casa de el.

Rewind

Parado en la cornisa tuve dos segundos de una tranquilidad infinita, la que se siente cuando algo definitivamente se resuelve, pero al instante volvió el dolor, esta vez no del cuerpo sino del alma, de sentir realmente que duele la vida.

Optar

Todos estos problemas le impidieron concentrarse en su trabajo y en marzo tampoco llegó a los objetivos de venta. Sus deudas crecían al mismo tiempo que su inseguridad y su desesperación ante cada elección.

Nínive 1984

Con el mando a distancia que la acompaña el usuario puede programar fácilmente su lenguaje, orientación sexual, rasgos de comportamiento, sumisión y ciertas medidas corporales, como tamaño de los pechos, grosor de los labios, presencia o no de tacones, posición de los pómulos, etc.

Secuestro y seducción

Al salir de aquel trance en los espejos, como cuando se entra al laberinto de éstos en una feria y encuentras la salida, me encontré nuevamente contemplando aquella casona por entre aquel tamizado verde de hierbas cuando un amigo me saluda a gritos y me vuelvo a él.