Los tres personajes empiezan a entrelazarse, el encuentro climático esta cerca, Alex no tiene idea de lo cerca que esta de volver a ver a Daniela. Angie esta mutando en algo muy especial.
Alex se presento , Daniela se presento, llega ahora Angie, protagoniza sexo hetero, masturbación, porno digital, transexual manipulación y juegos de placer.
Kadel, un hombre casado de 31 años, se encuentra una noche de borrachera con su mejor amigo Jefferson. Lo que comienza como una inocente petición de ver fotos de su esposa Marlyn, termina en una sesión cargada de morbo y deseo.
Entre tragos de whisky, ambos se excitan mirando el cuerpo espectacular
embestia , intercambiaba de agujero
aveces el culo , a veces la vagina
los besos de ladito , las tetas con los pesones parados , sentir el impacto contra sus nalgas , las piernas gruesas , suaves y temblorosas
empezó a masturbarse , tocaba con sus dedos el cliptoris de forma circular ,mientras metía los dedos de la otra mano en su vulva ahora dilatada , luego sacó los dedos húmedos de su vagina ,
Y así fue como me convertí en una poderosa gerente de empresas, dirigiendo una red internacional de mujeres sumisas que servían a los hombres más ricos y poderosos del mundo. Pero nunca olvidé mis raíces, nunca perdí de vista el hecho de que era, y siempre sería, la propiedad de mis dos amos.
Mi prima me invita a una fiesta donde conozco a Camilo un cosplayer de Ahome a quien le dejé el culo más abierto que el gran cañón , mi primer culo otaku
Este es el cuento número 1 de 12 cuentos eróticos. En él se relata un encuentro entre dos amigos de bandos opuestos en una guerra cruel, llevándolos a cuestionar su relación y su identidad a través de sus cuerpos, en un encuentro erótico lleno de emociones y ricas pasiones.
Realmente eres de lo peor Sofia, no tengo que agradecerte nada, te repito Thiago y yo solo tenemos una amistad, además Paula es su novia, y ellos pueden hacer lo que quieran, y si quieren coger pues que disfruten, pero en su mente si le agradecía a Sofia que hubiese hecho el acto del vaso.
Anita me volvía loco en el instituto. Han pasado diez años y me la he vuelto a encontrar en las redes sociales. Creía que era mi momento, pero ahora creo que en realidad era el suyo.
El era casado... nos conocíamos desde la adolescencia... habían pasado mas de 25 años... El placer de ese encuentro con Antonio hizo reveer su vida... Lo mismo que Ernesto... lo mismo que Fernando... no podía creer que el sexo entre dos hombres fuera esto.
Después de un rato follando en esta posición Tomás cedió su sitio a Alberto que rápidamente la embistió follándola con fuerza mientras Gonzalo debajo, la agarraba por las caderas tratando de acompasar su ritmo con las embestidas de Alberto, que parecía dispuesto a correrse a toda costa por la velocidad con que se movía lo que no le parecía bien a Lucía, al menos de momento.
Carlos, se agachó a nuestras espaldas y nos levantó el vestido hasta la cintura a las dos. Elena no llevaba bragas pero yo sí, aunque eso no fue un impedimento, puesto que mis braguitas rojas fueron quitadas de inmediato con mi ayuda.
Con la misma precipitación introduje mi pene en aquella chorreante cavidad y solo necesite unas breves sacudidas para conseguir alcanzar mi propio clímax y eyaculé profusamente terminando de inundar las entrañas de Elena antes de caer derrumbado sobre ella.
Me dijeron que no tenían ni idea de quién era, que se presentó en la puerta de casa con una invitación y amablemente les indicó (por señas) si podía ir con ellos y como eran gente maja le llevaron, pero después desapareció.
No se notaban demasiado las de coca-cola, pero al servirme el pescado que yo había pedido de segundo, el camarero me arrimó en exceso la bandeja, y dejó un gran rastro de grasa en la pechera.
Salimos del agua y tal cual estábamos nos pusimos a comer ¡Bueno! Mas que comer lo que hacíamos era jugar y el juego era divertido, Irina cogía con una mano mi pito y con la otra colocaba un trozo de salchicha, se agachaba y... ¡Zas! Se la comía, yo la colocaba haciendo equilibrios sobre uno de sus erectos pezones y procuraba tragarme la salchicha chupándoselo al mismo tiempo