Unos días de locura I
Primera parte de unos días en los cuales dos hermanos, su prima y un perro dejan correr sus deseos sexuales.
Relatos eróticos sobre culo
Primera parte de unos días en los cuales dos hermanos, su prima y un perro dejan correr sus deseos sexuales.
Al vernos los dos nos agradamos mutuamente, Tamy me sedujo con la vista desde el primer momento, no nos dijimos nada, el me tomó por mi mano y me llevó al baño, hay se agacho frente a mi y sin mas saco mi verga, de inmediato se puso a mamarla, ya estaba yo a punto de estallar, cuando entró otra pareja, si ocuparse de nosotros, de inmediato los dos se desnudaron y bajo la regadera el más gordo penetro al otro
Yo acepté con mucho gusto, estaba deseando follarme aquel depilado y húmedo coño, asi que cogí mi verga y me dispuse a penetrarla con suavidad, pero ella, al notar ya la presencia de mi verga, empujo su cuerpo contra el mio provocando una violenta penetración que le hizo lanzar un estridente gemido de placer.
Desde hacia tiempo queríamos repetir la experiencia de compartir una noche de placer en trío formado por nosotros dos y otro caballero, sin embargo diversas circunstancias no nos lo había permitido e igualmente no habíamos logrado contactar la persona idónea.
Pero eso no podía quedar allí, me senté nuevamente sobre su pene, y aunque costo un poco mas que la primera vez, logre meter todo ese pedazote de carne e mi culo ya dilatado, abierto y bañado en semen.
Mi corazón latía a mil por horas fue cuando me decidí pasar a ese cuarto tuve que saltar la pared para poder lograr mi objetivo sin ser visto una vez allí dentro note que todos los cubículos llevaban este agujero de uno diez por quince centímetros que servia para activar los tanques de agua de cada uno de los inodoros.
En algún momento nos cruzamos con Monica en la cocina y ella acarició suavemente mi mastil al pasar, con lo que casi me corro sobre el pantalón (hubiese sido un verdadero papelón), el hecho que ni Claudia ni Raul se dieran cuenta de la situación alimentaba de sobremanera mi morbo.
¿Me dolerá? El parece que ha notado mis dudas ? Tranquila Rut, una putita como tu ha de saber disfrutar de todo su cuerpo, !y yo te voy a enseñar!- y rápidamente empuja los dos dedos con fuerza haciéndome chillar de placer -¿Por donde quieres que te folle calentorra? -¡Por el culo- oigo alucinada mis palabras, -fóllame por el culo, pero suave, no me hagas daño por favor-.
Se colocó a mi lado y compartió un trago conmigo, me pidió que me pusiera cómodo y no lo pensé dos veces. Me quité toda la ropa a la vez, dejando sólo un slip bajo el cual se podía notar mi tremenda excitación, aun cuando no tengo una verga grande, aunque sí me puedo jactar que es gruesa y cabezona.
Le habían cambiado los artilugios que yo le hice poner en sus pezones para completar el tratamiento de agrandado de los mismos y en su lugar ostentaba dos gruesas y grandes argollas de acero gris de 4 cm de diámetro y uno de espesor que sentaban muy bien sobre las extensas y abultadas areolas y los descomunales pezones que logré en ella.
Entonces uno a uno fueron haciendo una completa revisión manual de mi cuerpo, magreando mis esplendidas tetas a través de la rejilla, pellizcando y penetrando mi culo con manos y dedos y finalmente palpando bruscamente mi sexo húmedo. Incluso alguno me besó en los labios y me mordió los pezones.
Ella deseaba tener un hijo, no un esposo. Necesitaba un hombre, su patrón se ofreció sacrificadamente.
Estuve saboreando el coño de Laura durante 20 minutos en los cuales me dediqué a hacer de todo: le daba besitos, mordiscos y lo que más la excitó fue cuando le introduje mi lengua dentro y un dedo de mi gruesa mano (he de decir que no tengo una mano, tengo un muestrario de pollas por el grosor de mis dedos).
Lucía tenía puesto un cinturón con un consolador de asolador tamaño insertado en el culo de la dulce Blanca mientras su coño albergaba la polla de Julio. Alfredo intentaba meter su polla en el ano de Lucía pero el vaivén de ésta se lo dificultaba, así que la sujetó un rato, haciendo caso omiso a las protestas de Blanca, hasta que consiguió su objetivo.
La colocó de rodillas ante ella y le dijo: Abre la boca y bebe. Y abriéndose los labios vaginales comenzó a mear demostrando un gran dominio para dirigir el chorro del dorado licor a su objetivo. Celia bebía lo que podía y tragaba sin apartar la boca. Otra sorpresa de aquella recién conversa en zorra guarrona.
El alcalde era un buen tipo. No por nada ganaba las elecciones sistemáticamente desde tiempo inmemorial. Un tipo honesto (robaría solo el 3% del erario público). Tendría unos 65 años y su esposa no llegaría a los 50.
Mi vida seguia transcurriendo igual, con constantes humillaciones y vejaciones, siguieron las temporadas de caza y sufrí la violación de todos los hijoputas que me traia Paco, el tiempo pasaba muy deprisa, tanto que cuando quise darme cuenta mi hijo era casi un hombre con quince años, casi no lo conocí cuando lo ví entrar, se parecia mucho a su padre aunque tenia mis ojos, le quise dar un beso pero apartó su cara, no le culpo para el casi era una desconocida.
Empezó el mete saca lento pero metiéndomela hasta donde yo pensaba que no se podía llegar. Realmente el tenía que estar haciéndose daño. El dolor era tremendo, le supliqué que parara, pero Alex le jaleaba y me insultaba. Creo que Jose consiguió meterme toda su polla entera en el culo. Alex se subió a la cama sin dejar de meneársela y justo antes de correrse apuntó a mi cara dejándome perdido.
Se sentó a mi lado y le pegunté hasta donde iba, a lo que me respondió hasta Mendoza y le replique nuestro destino era el mismo o sea que íbamos a pasar un largo rato juntos, porque el viaje es bastante largo y por suerte que iba a tener compañía para que no fuera tan tedioso, ella se sonrió y me dijo que hasta podía ser un poco divertido
Las cosas no me fueron muy bien y encima seguro que después de este mosqueo mi novia no volvería ha hablarme y perderla era lo ultimo que yo quería, porque es una chica maravillosa, solo que no entendía que Lidia iba a poder darme cosas que ella no podía darme.