Sentí como mi pecho se llenaba de chorros de leche espesa y caliente, hasta mi boca fue alcanzada por ella la que lamí con mi lengua. Entonces sentí que mi culo se llenaba de leche a la misma vez, el chico daba gritos de placer ,mientras se venia dentro de mi culo.
Durante el resto del día, y cuando esos auténticos sementales no nos follaban, teníamos que hacer de esclavas, haciendo la comida, preparando copas y chupándonos una a otra para calentarles y después ser penetradas.
Cuando cruzó por la puerta del aula caminando, tratando de disimular la incomodidad del vibrador, escuchó un murmullo de sorpresa y admiración. Trató de guardar la compostura, pero su voz sonaba agitada, quebrada, sensual.
Pensé en cómo vería aquel lugar al día siguiente y me entró una risa nerviosa, incontenible, que me hacía golpear el fondo de aquel coñito excepcional que no quería dejarme.
Para entonces empecé a sentir una gran cantidad de flujo sexual que salía de su cuerpo, llenando mi cara del producto de su excitación. Bebí con deleite los jugos de su cuerpo mientras percibía el afrodisíaco olor de su vagina.
Cuando se venía para acabar, ella lamió a Claude en su esfínter; al turno de Ives puso las manos en la verga de este para que descargara en ellas, luego bebió la leche del chico y acabó con un gritito.
Mas tarde compartía en charla con ella la experiencia de las sensaciones que la felatio me había dejado, cuando se me ocurrió la idea de la penetración anal y se lo propuse, descubrí que ella nunca lo había practicado al igual que yo, ella acepto de buena manera y adivine un brillo en sus ojos.
Me parecía que me estaba partiendo en dos y comenzó a culiarme suavemente, pero luego acelero los movimientos haciendo que gimiera de gusto. A pesar del dolor también sentía placer y comencé a jadear , lo que hizo que el ruso culiara aun más rápido y decía palabras en que supongo eran en su idioma, mientras me llenaba el culo con su semen caliente.
Como pude me lo metí en la boca y se lo mame por un rato, y luego hizo que me parara y me bajo los pantalones y comenzó a mamarme el culo, haciendo que gimiera mientras él se masturbaba suavemente.
Pero antes le comí un rato más el culo, al igual que él metí un dedo, y luego dos, y luego tres, quedé extrañado de lo bien que lo recibía....el cabrón se retorcía.
Cuando se salió mi polla por la flaccidez post-acabada, de su culo salieron enormes cantidades de semen que mezclada con la abundancia del flujo que brotaba de su vagina, me dejaron los huevos empapados y pringosos. La besé en la nuca y lamí sus orejitas y con un "ya vuelvo" me fui al váter a lavarme.
Nos colocamos de espaldas al hombre que para entonces se había incorporado y con la mano demostrando su flexibilidad se tocaba la punta de los pies, eso si sin dejar de mirar, en este caso el culo de Eva. Levantamos y doblamos la pierna, después para tensar la molla, tiramos la pierna hacia atrás mientras tensábamos la otra.
Le pedí que por favor se arrodilla e se apoye en mi cabeza, dejando su sexo en mi boca... y le chupé la concha hasta que su flujo inundó mi boca, su clítoris había crecido y sobresalía de sus labios... parecía un pene de un niño... ella estaba tan sorprendida como yo; - Nunca se me puso así.
Ella volteó y me dio la pauta para que siga acariciándola por detrás y no faltó más, la acariciaba por las tetas, le agarraba el culo, y le empecé a meter la mano por la chucha, y solo sentía que ella estaba poniéndose a mil y jadeaba y suspiraba.
Cuando acabamos, caímos los dos sobre la cama, yo todavía dentro de ese culo majestuoso, en un susurro me pregunta si quería experimentar lo que ella había sentido, pero lo único que no me dejaría era mamarsela, yo no pregunté porque, solo le dije que si era su deseo estaba bien.
La ropa que me había proporcionado era bastante sugerente: unas finas braguitas de encaje blanco que a duras penas podían contener el volumen de mi polla, unas medias transparentes y un vestido muy corto y que permitía disimular la falta de pecho con algo de relleno.
Después de esto me condujeron hasta la mesada de la cocina haciéndome acostar sobre ella, al que me penetraba por el culo pasa a chuparle la verga, al que yo le hacia una rica mamada a pasó a chuparme la concha y así quedando el tercero que pasó a acariciar, lamer y succionar mis senos.
Yo estaba enamorado, o apendejado, le era totalmente fiel y sólo esperaba el momento de estar juntos para practicar un rico 69.... eran sesiones muy calientes que nos dejaban exhaustos..... sin embargo, él se salía y en ocasiones no lo veía dos o tres días.
Se me iluminó la cara de felicidad, el me agarro como si fuera un trapo, colocó mis piernas a la altura de sus hombros y abrió mi culo, para por fin sentir su verga dentro de mi, puso saliva en mi culo y se preparó para penetrarme.
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