La raza es muy cabrona, y es obvio que tengo algo que ver con las tres, pero de la que más se rumora es de "F", ya que la mayoría del salón le ha visto los calzones y al parecer eso le gusta a ella. De "E" también se rumora, sobre todo desde aquel día que abrió las piernas cuando estaban tres compañeros dando clase, luego se notó porque no dejaban de mirarla y ella al parecer lo gozo mucho, pues nunca cerro las piernas y por el contrario las abrió más.
La respuesta fue que su único dedo libre se clavó en mi culo. Te gusta así...te gusta cómo te clavo el culo, muévete zorra, goza goza, me moví en forma inconsciente, donde llevara mi pelvis me introducía algo, adelante mi vagina explotaba en sus manos, atrás y mi ano se llenaba, me soltó y puesto sobre mí me introdujo de un sólo golpe su verga.
Seré cortés y servicial con mi amo. Cuando él decida, compartiré con otros mis habilidades y conocimientos, si él considera que esto le va a causar placer. Seré paciente con las sumisas nuevas que mi amo quiera que ayude a entrenar.
Dijo en voz alta a su hijo, el que llego y como era más alto se puso tras suyo en punta de pies y se estiro para alcanzar la fuente, pero al hacerlo flor se hecho hacia atrás y el muchacho perdió pie y se fue hacia adelante, quedando apegado a su madre, sintiendo a la altura de sus entrepiernas el suave roce de la seda de la bata, lo que lo excito de inmediato.
Yo estaba excitadísimo, y tenía mi propia polla como una piedra de dura. Con el nabo del tío dentro de la boca, me puse a chupetearlo como si fuera un gran caramelo, como un helado, y no tardó mucho en comenzar a correrse en mi lengua. El primer trallazo no me lo esperaba, y mi intención inicial fue retirarme, pero estaba tan excitado que probé la leche y descubrí que no era en absoluto desagradable.
Creí que no lo haría, porque nunca me lo mama después de metérselo, pero estaba irreconocible, lo tomo y lo mamo, como loca, estaba fuera de sí. Lo que siguió no lo podía creer, el más alto le retiro la verga de la boca, y se acomodó detraes de Andrea, ella le dijo; -no, así no. No te preocupes, si te lastimo, me dices. Le toco los labios de la vagina, que se veían empapados, le metió dos dedos, junto a la verga del otro cabrón, y Andrea se movía como loca, le tomo la mano y se la empujaba, para que entrara más.
El azote es el castigo corporal más común. Consiste en golpear una o más veces las nalgas (nalgada), ya sea con la mano (palmada), con un instrumento o con la pelvis, denominado también "azote" o "disciplina" (cuerdas anudadas, látigo, vara, cinturón, fusta -fustigar-, flagelo -flagelación-). El azotado puede ser el mismo que aplica el castigo, que desea infligirse daño a sí mismo por razones sado-masoquistas (sexuales).
Conecté la corriente programando el transformador de tal forma que descargará alternativamente en una o en otra cerda. Una recibía la descarga y sentía el dolor de ésta, se revolvía y eso tironeaba de los pezones y de los labios de la otra y ese movimiento volvía a castigar a la primera y pocos segundos después la descarga se invertía y el juego se repetía en el otro sentido.
Toda duda respecto de sus intenciones habían quedado respondidas cuando la vi a través del espejo introduciendo su mano en el interior de su falda para alcanzar su calzón y masajear frenéticamente su sexo hasta alcanzar el orgasmo, mientras yo la excitaba metiendo mi verga a la muchacha de la casa, dejando a su vista mi palo que entraba y salía de la gruta de la morena.
Ocupó una esquina de mucho tránsito frente a una perfumería famosa. Parecía un buen sitio para mendigar. Un lugar lleno de turistas, de gente de paso, que podrían lanzar miradas fugaces a su rostro, a su cuerpo y a su célula de identidad que enseñaba en su mano derecha, para que la gente no le tomara por un farsante y dejara alguna moneda sobre la caja de zapatos que reposaba a sus pies.
Miré al chico y seguía excitadísimo cada vez más evidentes los movimientos que hacía, y de buenas a primeras el mismo se apartó un poco la chaqueta y vi perfectamente como tenía el "miembro" fuera del pantalón y que se estaba haciendo una paja, y el que yo lo viera aun le excitaba más. Yo me quedé de piedra, y no seguí con mis "juegos" seguro que estaba pálida y petrificada, pero me quedé allí con la vista fija en lo que él hacía y con los ojos como platos.
En este capitulo, después de una dura "educación" el ano de la hermana mayor adquiere las habilidades deseadas por su amo, quién al final tiene una fuerte sorpresa.
A mí me gustaba, verla, escucharla así, me complace ver sometida a mi pareja y lo disfrutaba. Pero el momento era para parar y pare, descansamos unos segundos, le di ánimos y reanude con la tarea, dentro de poco, ya se encontraba totalmente mi pene dentro de su ex-virgen culito, entonces empecé a bombear y ella estaba como el semáforo, cambiaba su cara de verde a rojo en poco tiempo, es decir sentía dolor y placer intercaladamente.
Pareció gustarle, ella se deshacía, parecía que tenía un grifo, nunca había visto una concha tan mojada. Le chupé todo, sus labios la folle con mi lengua, ella curvaba todo su cuerpo sobre la mesa y gemía. Yo jugaba con mi lengua con su bolita y cuando yo hacia la intención de apartarme ella me cogía la cabeza para que no la sacara de su tesoro, sinceramente nunca había visto tanta necesidad de que alguien hiciera lo que yo estaba haciendo.
Realmente estás buena, jodida, creo que vamos a hacer un buen negocio contigo. Lo primero que tienes que tener claro es que no puedes decirle que no a nada de lo que te pida un cliente. Una vez que me digas que sí, que quieres trabajar aquí, tendrás que hacer y dejarte hacer todo lo que quiera quien pague, ¿de acuerdo?
Entré, con la seguridad que no habría nadie, y me fui directo a mi cuarto, que queda junto al de mi hermano, cuando escuche gemidos y susurros, me extraño, ya que primero pensé que se trataba de ladrones, pero luego pude identificar las palabras que cada vez dejaban de ser palabras y se convertían en gritos de placer.
Le levanté las piernas, las apoyé en mis hombros y dirigí mi glande a su ano, que había untado con saliva, la penetré despacio, muy despacio, hasta metérsela entera y luego empecé a bombear cada vez con más fuerza mientras le mordía los pezones, no rechisto, solo pedía :"Follame más, no pares, ábreme el culo, no te corras todavía"
Dejamos el auto en el aeropuerto de Don Torcuato, hablo a alguien, para que retirara el vehículo, me dio el teléfono, para que avisara, le hable a Laura, le di el teléfono de Daniel (mi acompañante), yo igual llevaba el mío, en sus palabras de divertite, sabíamos ambas de que hablábamos.
Los seguimos con cautela para que no notaran nuestra presencia y vimos como Luis la recostó con delicadeza sobre la cama, el volteo con sus nalgas hacia arriba, el culo hermoso de mi mujer en todo su tamaño y esplendor pidiendo que se la metieran. Luis se acercó despacio y le puso la estacota sobre las nalgas, fue recorriendo lentamente sobándola con el glande pasando despacio sobre le culito, ese hoyito virgen que mi mujercita nunca me ha querido prestar.
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