Por fin!
Por fin un jueves conocí a Alfonso, estuvimos chateando, obviamente la conversación fue caliente y yo estaba excitadísimo, hasta que nos dimos cuenta de que vivíamos muy cerca y me ordenó vernos…
Por fin un jueves conocí a Alfonso, estuvimos chateando, obviamente la conversación fue caliente y yo estaba excitadísimo, hasta que nos dimos cuenta de que vivíamos muy cerca y me ordenó vernos…
Ahora les voy a contar lo que me paso hace 5 meses una tía que vive en tabasco me iba a visitar por dos semanas por su puesto cuando llego ella a mi departamento, por mero me caigo por lo preciosa que estaba yo pensé que estaba gorda pues tenia 18 años al ver tremenda mujer un poco mas de lo que había pensado fortuna mía
Llegar a casa... que esté tu marido preparando la cena... - bueno, esto por sí solo ya sería una fantasía-, acercarte por detrás, arrancarle el delantal y hacerlo en la mesa de la cocina. Como en la peli esa de "El cartero siempre llama dos veces..."
El trato con mi prima era muy cercana, en varias ocasiones habíamos salido de fiesta y yo era algo así como su consentidor, porque para ir a las fiestas ella, solo la dejaban ir si yo la acompañaba, salía de su casa vestida muy conservadora, de falda larga y cosas así, pero en el carro se quitaba esa falda y abajo traía una mini
La calle empedrada impedía ver en toda su plenitud el caminar de esa mujer, una vez que alcanzó la vereda, la impresión fue otra, sus senos firmes, una cintura sensual, conformaba junto con esos pantalones ajustados, un deleite a los ojos, al mover sus cabellos lacios negros, dejo a mi vista su rostro
El trato fue que Fabiola se estaría conmigo toda la noche, y yo tenía derecho a todo, sin perder tiempo la llevé a un cuarto que utilizo de bodega en el mercado, entré y de inmediato la comencé a fajar.
Esperaba sentada en la estación de tren, con el libro recién comprado y apenas leído, para poder ser correctamente identificada por su señor, llevaba puesta una falda plisada de tenis, a la altura de las rodillas, un polo azul ajustado, bragas y sostén negros.
Resulta que donde yo vivo es en la zona céntrica y por acá existen muchas plazas comerciales se podría decir que todas las mas importante siendo un chico que le gusta ir de compra y siempre estar en la vanguardia de la moda debía acudir con frecuencia a las tiendas es ahí donde conozco a Angie una esplendida mujer de 38 años
Esta historia está basada en un relato que describe un amigo del autor, es bastante extraña como suceden las cosas, pero final mente, pasa lo que se supone que debe pasar, es bastante entretenido.
Después de almuerzo los niños fueron a la casa de la vecina a bañarse en la piscina de ella por que allá estaban unos sobrinos de esta y allí podían jugar tranquilos, en la casa de mis tíos también hay piscina, pero a los vecinitos no los dejaron venir acá porque estaban de visita.
Luego, mire a mi mujer que estaba aún a cuatro patas, con la cara colorada por el orgasmo y el coño rebosante de mi semen y le dije: Bueno, ahora cual iba a ser mi recompensa?
Dos jovenes mujeres que seducen a un joven, llegando a compartir el sexo en todas las varientes, una historia real en Buenos Aires.
Aquella mañana mi jefe me había anunciado que vendría a verme una clienta a la que el no podía atender por que tenía que hacer gestiones fuera del despacho. No le di mas importancia, ya había ocurrido otras veces; pero esta sería diferente.
Tania se va de concierto con tres amigos. Todo va normal hasta que llega la hora de compartir la tienda por la noche...
Salí del salón y la vi recargada en mi carro, vestía de una manera sublime, falda corta color rojo pegadita al cuerpo, medias negras caladas, zapatos de tacón alto y una blusa negra también pegada, sus pechos casi rompían los botones de la misma
Ella puso algún reparo, porque vió que la cena era algo especial, (algunas noches cuando mi esposa sale temprano de trabajar, prepara algo suculento de comer, adorna la mesa con velas y se pone alguna prenda más elegante y algo de lencería, para romper la monotonía), pero le insistimos tanto que finalmente aceptó.
La lujuria que despierta en mí ver tu cuerpo. Para vos, mujer que lees que estas líneas.
Nuestras dos inefables maduritas y su nueva pero no menos dominante amiga más joven continúan su perverso juego con su presa casi adolescente hasta hacerle llegar a un final que no es más que el principio de renovados y deliciosos tormentos.
Álex cuenta su aventura y los ánimos se caldean. Posteriormente, otra salida de juerga y el final de la historia.