El profesor

Por intermedio de Clara (20), hemos escuchado algunos hechos, de nuestros hombres, Clara es amiga de Amorina, no pertenece al grupo base, pero una tarde que nos contó que había escrito su historia (lo cual verificamos) entro en confianza, nos extrañó la consideración de su amante (el profesor), si bien no nos dijo el nombre, casi todas lo pudimos localizar, un hombre maduro de 50 años aproximadamente, gordo, pelado, profesor desde hace muchos años en un colegio privado, en el relato ella lo endiosa verdaderamente.

A Carla (23), que le gusta avanzar, probar, siempre dispuesta para todo tipo de acción sexual, mostraba en su cara que algo iba a tratar de hacer, ese profesor era algo que por ahora le interesaba.

El profesor está gordo, eso para una mujer, es algo que repele, pero Carla, entusiasmada por el relato y comentarios de Clara, encontró la manera de llegar a él, en una conferencia que dio en un club social de la zona, sobre la economía de la zona y su inserción dentro del mundo y la nación. Se acercó a él, se presentó como profesional y le dio a entender que quería una charla con más tiempo, tal como le había dicho Clara, el profesor fue al frente, la entrevista la hizo en su estudio, pero a la tarde quedaron en encontrarse, cierto.

El profesor era gordo, pero no tanto como le pareció a mi primera vista, muy suelto encaro al motel, donde parece tiene cuenta puesto que entro, nunca lo vio pagar y en la habitación a los segundos que estábamos “apareció “un botella de champagne rosado, brindaron por conocerse y la verdad que no me extraña que se halla desinhibido totalmente puesto que todas sabemos que de quedada no tiene nada , más que era una situación buscada por ella, el alcohol potencia a ese tipo de actitudes, la cara de Carla contando lo sucedido, nos imponía deseos de haber ido nosotras , en verdad ,se le notaba no creo amor, pero si pasión , ganas de contar, ganas de revivir, emitía goce sexual en el relato.

La boca del profe, tenía un sabor especialmente fresca , su lengua jugaba e incitaba, se desnudaron, la indujo a ir hacia a las duchas donde comprendió en parte que el sexo, se potencia física y químicamente, la calentura empezó a surgir, algo fuera de lo común le ocurría, se sentía dominada, pero con ganas, de hacer de llevar al clímax, ese encuentro, el profe, siguió el ritmo de sus actos, poco a poco se amoldo a ellos, gozo cada caricia, cada presión de sus dedos, cada beso, masaje en su cuerpo, se secaron, mutuamente, sus flujos la hacían sentir preparada, el pene de él , estaba erecto, todo estaba en orden, se sentó en la cama y lamiendo su pene, chupándolo como pidiendo ya su leche, se sintió a su disposición total, suavemente la acostó y la penetro en forma clásica pero el goce de ser penetrada y empezar un bombeo de entre y saca al límite de salir y penetrar nuevamente, la hizo acabar rápidamente, una , dos, …., la hicieron entrar en éxtasis, cada palabra, era acompañada de una caricia sobre su vagina, como recordando el placer que tenía, su leche se derramó dentro suyo, pero su pene seguía erecto, estaba enloquecida con él, comprendió cómo y porqué Clara lo tenía de amante, el gordo, no apoya el cuerpo sobre ella, se mantenía con su brazos y entraba y salía acompasadamente, perfectamente su punta quedaba e instintivamente , cerraba su vagina para que no se escape, tan sencillo, tan hermoso, se puso abajo y lo cabalgo, le pido que se meneara de un lado a otro resbalando su pene a los costados de la vagina, con sus nudillos apretaba y presionaba el clítoris, otra vez entro en estado de acabar en continuo, no había pasado una hora y media , por un lado quería continuar, pero el profesor , la indujo a descansar a gozar de los minutos en silencio después del goce, se despegaron, le pregunto por Clara, muy caballero me pregunto ¿Te gustaría que le comentara a todo el mundo, lo bien que haces el amor? ¿Es necesario? la clásica pregunta para que no siga interrogándolo surgió de sus labios ¿Por qué me lo preguntas?

Sus ojos, sus expresiones, hacían recordar a Clara, no podíamos dejar de creerle, ya eran dos que coincidían, la gordura no es límite para poder hacer gozar, los inteligentes que aplican el cerebro también para el sexo, son eficientes. No lo interrogó para nada sobre su saber pero demostró cómo hacer gozar, los años pasan pero esa manera, todavía a mí no me toco, si es posible, creo todas lo vamos a querer para nosotras.

Carla por su sonrisa, parece que no ha contado todo, como si quisiera minimizar el hecho, pero no solo yo, me di cuenta de esa actitud, puesto que Laura y Amorina se lo dijeron directamente, Carla sonriendo nuevamente, nos comentó que lo mamo de una manera que se la hacía agua la boca, casi repitiendo las mismas cosas de Clara, como si el profesor manipulara todo, para que se volcara sobre su falo, la lamiera, lo chupara, entendiendo que es único , nos consta que Carla no tiene nada de recatada y más es un espíritu independiente , por eso nos extrañó sobremanera, cuando dijo que se sentía dominada, celosa de que alguna mujer le hiciera, lo que según parecía para él , era su clase de sexo que terminaba siempre dejando a la pareja con ganas, tal cual lo dijera Clara ahora lo decía Carla.

Este profesor sabe, enseña y lo deseas exprimir siempre.

Ante la escasez de machotes jóvenes, este machote ya viejo nos preocupa si aguantará que lo gocemos todas ya empezó con una y las otras cuatro tenemos ganas.

¿Qué te ha parecido el relato?