El profesor de Ishtar
Estaba toda llena de semen, mojada mi pelo y todo mi cuerpo, fui donde Alberto y le dije que desde ese día podía hacer cualquier cosa conmigo y tomando su cipote lo bese, chupe y mordí, mientras lloraba dándole las gracias.
Relatos eróticos sobre culo
Estaba toda llena de semen, mojada mi pelo y todo mi cuerpo, fui donde Alberto y le dije que desde ese día podía hacer cualquier cosa conmigo y tomando su cipote lo bese, chupe y mordí, mientras lloraba dándole las gracias.
Procedí a desabrochar su cinturón y bajarles los pantalones, ante mi apareció una pija en toda su gloria, comencé a darle una mamada de película, Roberto gemía y me apretaba las tetas, no tardó en llegar a un orgasmo inundando mi boca con su leche.
Me abrazo y luego se arrodillo y me bajó los pantalones junto con los calzoncillos hasta los pies y lentamente fue acercando su boca a mi pene pasando la lengua por el glande para posteriormente introducirlo en su boca, al parecer era su primera vez porque me apretaba con sus dientes, hasta que le dije que tenía que hacerlo suave, hasta que aprendió un poco ya que dejó de apretarme, hasta que en cierto momento me dijo quisiera que metas tu pene en mi culo para experimentar esa sensación, que desde hace mucho deseo.
Elena me dijo que se estaba corriendo encima de mi, y a mi me costó muchísimo no hacer lo mismo, cuando terminó y se relajó un poco, la hice ponerse a cuatro patas y usando el mismo aceite que Carlos había cogido como lubricante, la enculé con facilidad.
Se desabrochó el vaquero negro y se lo bajó hasta las rodillas, dejando a la vista su precioso culazo que apenas si tapaba un tanga deportivo de color blanco. Él se puso de rodillas y le bajó el tanga hasta la mitad de sus muslos.
Total nos fuimos a un lugar donde no transitaban muchos autos entonces yo estacione el auto en el lugar menos visible y lo apague, y me dispuse a tocar su pene, (este media no menos de 20 CM y con una cabeza muy grande) y le baje la bragueta y empece a acariciarlo y fue entonces cuando mi corazón casi se me salía
A medida que su ojete se dilataba, los movimientos eran más largos, llegando a abarcar todo mi pene. Por fin dejó el culo quieto, levantado ligeramente y llevó una mano a su clítoris, cediéndome la iniciativa.
En la estación del metro abordamos un taxi y nos dirigimos a recoger el coche que estaba en el taller mecánico y en el camino le dije que estuviera atento para cuando lograra llevar a los mecánicos al cuarto de herramientas entrara y me diera por el culo, su cara se ruborizo y pose mi mano en su pantalón sintiendo la reacción en su pene...
Se subió sobre mí, como hacía habitualmente cuando me cabalgaba, solo que esta vez mi polla no apuntaba a su sedoso coño oriental, sino a su cerradito y virginal culo, y poniendo en juego todo su sacrificado espíritu se empalo toda mi polla en el culo mientras yo acariciaba sus diminutas tetitas y las lagrimas de esfuerzo y dolor
Yo la seguí hasta su piso, era un piso antiguo que lo había reformado tenía un amplio salón, que servía de comedor estar y estudio, un dormitorio con una cama muy amplia, una cocina y un aseo.
En ese momento la follaba vaginalmente con su polla y analmente con dos dedos. Sara al sentir la penetración de los dedos del líder dio una sacudida tragándose todo el pene del otro hombre que le provocó una arcada. Los dos hombres rieron.
Mientras colocaba tornillos y tablas ella se dispuso a quitar del suelo unas marcas que habían dejado los de la mudanza, se colocó a cuatro patas y con un barreño lleno de agua comenzó a frotarlas.
Hoy comienza una nueva etapa para mí, ya que por fin me animé a comenzar el juego. Por la tarde fui al club y me animé a hacer contacto con la mujer msch que hace poco trabaja ahí. Tratando de pasar desapercibido, me acerqué a ella y le pasé un papel con mi nombre y mí número de teléfono.
La noche de fin de año tenia planeado realizar mis fantasias de hacerlo con dos chicas.
La vida de nuestro protagonista continua... segundo curso del instituto y más.
Miré hacia atrás y contemplé una escena gloriosa: el cuerpo moreno y delicado de Bianca, bañado en sudor, se arqueaba hacia atrás, de forma que proyectaba hacia adelante aquel rabo fogoso, que yo notaba desaparecer rítmicamente entre mis glúteos.
Estuvo de pelos...
Se la saque asustado, su culo estaba mas abierto ahora y ella tenia lagrimas en la cara, armándose de valor se puso de nuevo a cuatro patas y me pidió que lo intentara de nuevo pero que lo hiciera lentamente y con cuidado, le metí el capullo y me pidió que estuviera quieto, poco a poco comencé a metérsela mas y ella a mover sus nalgas, después de diez minutos y mucho esfuerzo todo mi troncho estaba dentro del culo de Mary
Esperé unos instantes, volvió a entrar, del primer cajón de la cómoda sacó ropa interior, y que susto me llevé cuando se dirigió al ropero a buscar la toalla, porque abrió la puerta de al lado del ropero y tomo una.
Inicio a los veintiocho...