Sexo real
Empecé a masajeárselo con la palma empapada de mi mano y luego con mis dedos decidí abrirle los labios oscuros de su vagina, fue entonces cuando acerqué mi boca y mi lengua a esos labios que me recibían con placer.
Empecé a masajeárselo con la palma empapada de mi mano y luego con mis dedos decidí abrirle los labios oscuros de su vagina, fue entonces cuando acerqué mi boca y mi lengua a esos labios que me recibían con placer.
Estábamos llegando los dos al orgasmo de una forma bestial pues al sentir como ella empezaba a temblar y convulsionar, mi sexo deseó explotar.
Aquel miembro viril parecía cobrar vida propia, no podía dejar de mirarlo mientras sentía nuevamente en mi pantalón la presión que ejercía mi propia verga al crecer. En perspectiva y a la distancia casi diría que la sensación que sentí era de fascinación.
Era ya la hora de la siesta. Patricia ya tenía permiso para ponerse bragas. Se paseaba ufana y pro un momento pensé que las impresiones de la noche, en la que había llegado a la conclusión que ella también hubiera deseado que las vacaciones hubieran continuado, eran imaginaciones mías.
Me había hecho montones de pajas imaginando como sería el ver a Raúl follar, pero nunca hubiera imaginado que lo vería mas cerca de lo que nadie lo había visto ni lo vería jamás, ya que en sus sueños se esta follando a su novia pero en verdad era mi boca lo que estaba empezando a penetrar.
Le besé la boca probando el sabor de la mermelada y la mantequilla. La dejé limpia. Me bajé los calzoncillos y mi pene estaba un poco excitado con sólo pensar lo que iba a hacer. Coloqué con los dedos un poco de mermelada sobre la punta de mi picha.
Si te quieres tirar a una dama de la aristocracia tienes que buscar a una Sara Montiel o a una Duquesa de Alba, mientras que por mil euros ya tienes una perra de raza que te aseguran el pedigrí.
La ordene que se quitara la blusa- no sería que la fuera a estropear, pues cara me costo y en bragas- bueno, más bien en medio tanga, pues ambos cachetes de su trasero estaban casi al aire- y sujetador blanco, se quedó.
Ya estábamos todos muy cachondos, y Vanessa sugirió cambiar las tornas, y antepuso que así estarían mas mojaditas para poder hacer con ellas lo que quisiéramos, a lo cual accedimos todos.
Su cuerpo no había mejorado, tenia barriga , su barriga estaba llena de pelos y ni siquiera tenía facciones que pudieran atraerme, pero tenía lo que yo necesitaba en aquel momento.
Sus hermosos pechos bailan al ritmo de nuestra follada... se refleja en el espejo del ascensor... mis manos en sus tetazas, mi polla follandola sin compasión; esta combinación hace que ella no tarde en alcanzar otro orgasmo bestial, pero yo sigo follandola sin descanso... ella busca mi culo, está excitadísima.
Mi tío golpeaba rítmicamente con sus huevos en las nalgas de ella y esta se deshacía en gritos y gemidos de placer. En una de esas embestidas la verga quedó al descubierto y Antonia, al darse cuenta, giró sobre sus rodillas buscando atrapar el falo entre los labios.
Un saludo a todos de nuevo. Espero que os gustase mi experiencia de mi primera vez. Desde ese momento mi vida dejo de pertenecerme para pertenecer a mi novio. Pero eso ya os lo ire explicando mas adelante, ahora me gustaria continuar con lo que paso aquella tarde.
Dejé escapar un tímido gemido y seguí observando las evoluciones de aquel maravilloso espectáculo. Los jugos vaginales fluían hasta el asiento de cuero del coche mientras un dedo inquieto bajó hasta la profundidad de aquella caverna misteriosa.
Al cabo de un rato, ella me dijo “ya basta, insecto, debes tomarlo con calma de ahora en adelante si quieres volver a besarlos tendrás que hacer todo lo que te ordené”, a lo cual respondí por supuesto.
A medida que su ojete se dilataba, los movimientos eran más largos, llegando a abarcar todo mi pene. Por fin dejó el culo quieto, levantado ligeramente y llevó una mano a su clítoris, cediéndome la iniciativa.
Lo mejor que pude limpié a conciencia los restos de semen de su sexo, para pasar a inclinar mi cabeza y recoger los restos de semen de la moqueta. Con mi lengua y labios traté de recoger la sustancia metida en aquella mullida moqueta.
En ese momento mi polla se tensó al máximo y al sentir el calor de su leche en mi interior y lo que se escapaba de mi ano resbalando por mis huevos mi polla empezó a soltar leche sin parar.
Vanesa se sentó en el sofá con las piernas abiertas y Juan se puso de pie, poniéndole todo el rabo a la altura de la cara, yo me puse de rodillas en el suelo, puse enfrente de mi boca el coño de Vanesa, ya enrojecido por las caricias de Juan, entonces oí unos gemidos de hombre y pensé que Pedro se había corrido y en efecto Pedro se corrió
Como Toni, hizo que me sintiese en la gloria, es increíble como me tocaba, como hacía que yo disfrutase, me pareció a parte del mejor amante que he tenido con mucha diferencia, el más generoso.