Lili… la más caliente

En la estación del metro abordamos un taxi y nos dirigimos a recoger el coche que estaba en el taller mecánico y en el camino le dije que estuviera atento para cuando lograra llevar a los mecánicos al cuarto de herramientas entrara y me diera por el culo, su cara se ruborizo y pose mi mano en su pantalón sintiendo la reacción en su pene…

Placer desconocido

No había duda que los dos lo habíamos disfrutado, pero quedaba la cuestión de haber dado el paso temido: haber sido ella de otro, que para hacernos sentir peor moralmente, era un total desconocido y además, lo había hecho ante mucha gente.

Locuras con mi amante

Al día siguiente me estuvo llamando por teléfono y no respondía a sus llamadas o pedía que me negaran y así pasaron dos días después me llamó y por fin le respondí y de nuevo me pidió disculpas y me convenció de que fuéramos a cenar para hablar y le dije que si…

Al fin se lo propuso a su compañera de trabajo que aceptó encantada

Hasta este momento ella no había pronunciado ni un sola palabra. La habitación contaba con un jacuzzi a un lado de la cama, me levanté toma la botella de champaña y le pedí que se metiera conmigo me pidió que la esperara un poco se levantó fue al baño y tomó una rápida ducha regresó y se metió al jacuzzi tomamos unos copas más y la comencé a besar y su respuesta fue más apasionada que al principio, ya había perdido un poco la pena de saber que estaba siendo infiel.

Las chicas de la estación de servicio

Yo a este punto estaba con una erección tremenda, que ya me quemaba dentro del slip, y como tenía un pantalón de lino, ya que aquí es verano y nos toca usar ropas livianas, se hacia mas que evidente la cual no trate de disimular, me había invitado a su casa y estaba jugando un juego de seducción evidente, puse música suave en su equipo de música y nos dispusimos en la mesa a cenar

Gozando en un avión II

Después de un rato nos fuimos a la cama de mi tío que era muy grande , encendió la televisión y puso un vídeo porno el cual nos calentó y culíamos nuevamente, quedando exhaustos , hasta el extremo de quedarnos dormidos.

Te adoro papá

Ese día fue tan bonito y me dijo que me quedaría con él por una semana yo le dije que no traía ropa y él me dijo que el paquete que mi tía me dio era mi ropa interior y luego me mostró toda la ropa que me había comprado en USA, comimos, paseamos, salimos de compras, yo me sentía como una princesa ya había cumplido los 17 años

Orgía entre los siete I

Vanesa se sentó en el sofá con las piernas abiertas y Juan se puso de pie, poniéndole todo el rabo a la altura de la cara, yo me puse de rodillas en el suelo, puse enfrente de mi boca el coño de Vanesa, ya enrojecido por las caricias de Juan, entonces oí unos gemidos de hombre y pensé que Pedro se había corrido y en efecto Pedro se corrió

Tres piernas V

Se subió sobre mí, como hacía habitualmente cuando me cabalgaba, solo que esta vez mi polla no apuntaba a su sedoso coño oriental, sino a su cerradito y virginal culo, y poniendo en juego todo su sacrificado espíritu se empalo toda mi polla en el culo mientras yo acariciaba sus diminutas tetitas y las lagrimas de esfuerzo y dolor

Azul III

Luz acerca su mano enguantada al pecho derecho de Diana y ahueca este levantando más su pezón y la pinza que todavía lleva fijada. Entonces tira un poco de la pinza sin quitarla pero de pronto vuelve a estirar esta vez mas fuerte que quita la pinza y estira el pezón al máximo.

La gordita del metro

La folle con ganas, calentandome con su habitual sarta de incoherencias entrecortadas, sintiendo el calor de su coño en mi polla y como su gruta se anegaba con su corrida mientras le metia un dedo en el culo, cuando se tranquilizó después de correrse se la saque y abriendo sus kilométricas nalgas se la enfile en el culo