Este sitio contiene relatos eróticos explícitos de ficción. Todos los personajes son mayores de 18 años. Debes ser mayor de edad en tu país de residencia para continuar.
“Hola Sireleo. Me llamo Isabel, tengo 53 años, soy de Madrid y estoy casada.
Por motivos de trabajo, hace un año tuve que leer bastante del mundo del BDSM, del cual era una inculta, y a lo tonto, descubrí tus relatos primeros, los cuales me encantaron, me alegro de que hayas continuado."
Maira era una mujer muy religiosa, una beata, media santa para sus conocidos. Tenía 36 años, era morena, de estatura mediana y tenía buenas tetas y precioso culo.
Eva es una muchacha adelantada a su tiempo. Vive en una aldea y le gustan las chicas, pero se cruza su primo en el camino, y acaba comiendo las pollas a pares.
Clara tiene una educación tradicional pero termina descubriendo que los juguetes sexuales pueden ser muy divertidos. Con uno de ellos tuvimos uno de los mejores polvos de nuestra vida.
Nos criamos desde pequeños en el pueblo y vamos descubriendo nuestro cuerpo con naturalidad y confianza. Mi prima me pide ayuda con el chico que le gusta.
Había decidido pasar las vacaciones en un pueblecito de la costa catalana, Tossa de Mar, para estar relajada y pensar en los acontecimientos vividos últimamente. Alquilé un apartamento que estaba a pocos metros de la playa.
Esto me ocurrió hace unos 8 años, yo tenía 25 años y terminaba mis estudios en la universidad, cursaba Económicas y lógicamente realizamos un viaje de fin de curso, el destino: un crucero por el Mediterráneo, con salida y regreso en Barcelona. Visitábamos ciudades como Roma, Mallorca, Túnez y el viaje duraba 2 semanas.
Me llamo Marta y tengo 33 años, alguna de vosotras ya me tendréis presente por explicar alguna experiencia mía en esta comunidad. Para los que me leen por primera vez, sólo comentaros que mi primera experiencia lésbica fue a los 17 años con una chica de servicio interina que había en mi casa, y que supuso una relación de más de 2 años.
Me gustaría compartir con vosotras mi iniciación y convencimiento de mi lesbianismo. Vengo de una familia burguesa bien posicionada de Barcelona, es decir, educación eclesiástica (Colegio de Monjas) y poco ó nulo contacto con chicos.
Me ascendieron, pero yo deseaba a aquella chica y estaba dispuesto a hacer lo que fuese por conseguirla. Entonces todavía no estaba casado y tenía 32 años, diez más que ella, una jovencita de 22.
La madre necesita tener a alguien a su lado y la hija le consiente todo. Ambas sufren por culpa de los hombres.
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Las series o sagas eróticas, son un conjunto de relatos eróticos que tienen un argumento central y que son publicadas por entregas. Crea el titulo y una descripción de tu serie, luego podrás añadir relatos a esta.
Añade el titulo, como si fuera el título de un libro, al que luego añades capítulos.
Describe de forma resumida el argumento de tu serie de relatos, a modo de sinopsis.
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