Este sitio contiene relatos eróticos explícitos de ficción. Todos los personajes son mayores de 18 años. Debes ser mayor de edad en tu país de residencia para continuar.
Terminamos tan calientes, que a mi invitación de entrar al jacussi Pamela no se demora en desvestirse, y veo que su cuerpo está a la altura de Mané que realmente es muy bonita y sensual, en lo que no le hace el peso es en las nalgas ya que Mané posee un par de nalgas maravillosas.
Era sábado por la mañana y mi abuela me obligaba a ir a clases de catecismo, lo cual no me agradaba nada pues yo no era un santo, al contrario todo el día pensaba en coger y las mujeres exuberantes de buenas tetas me volvían loco, eso es otro tipo malo de la iglesia que todas las monjas son viejas feas y sin cuerpo.
Este relato lo tengo presente en mi mente con toda claridad a pesar de haber pasado varios anos. Recuerdo que una noche regresaba de la universidad como a las 10 de la noche y como de costumbre me acerco a la ventana del dormitorio de mi madre que daba a la calle para pedirle la llave de la puerta principal, pues la mía la había perdido.
La ducha no tiene mamparas pero si unas cortinas, me desnude y me metí en la ducha cerré la cortina y me lave, al terminar me puse el pantalón corto y me fui al salón, y allí estaba ella sentada en el sofá, llevaba una camiseta blanca muy fina y un pantalón muy corto.
En ese momento comprendí que todo estaba ya planificado y yo, sin saberlo, era parte de esos planes. Sin pensarlo dos veces mi amigo levantó a la morena por la cintura y la cargó hasta la orilla depositandola en la misma sábana que estaba acostada cuando llegamos.
Estos manoseos hicieron acabar rápidamente a mi esposa que es de muy rápidos orgasmos, la que una vez recuperada a su vez procedió a desnudarlo sacando primero su camiseta y luego su pantalón para proceder a recostarlo en la cama y empezar a besarlo por todo el cuerpo, a todo esto mi esposa es muy hábil con la lengua y le encanta hacer gozar a los hombres de esta manera.
Por fin se le paró de nuevo y me lo metió, estaba tan caliente que no me importo que estuviera pequeño, solo que se vino casi en el instante, mi calentura no bajaba, así que tome uno de los plumones de la oficina y me lo introduje es estaba sorprendido pero tomó otro y me lo introdujo por el ano a lo que yo grite complacida.
Acaricia suavemente su pelaje, es tupido pero recortado a la silueta de la prenda que lo cubría, luce ya con humedad y un aroma inconfundible. Se acerca lentamente y con su lengua explora la humedad, poco a poco y lentamente hasta reconocer una piel tersa e inmensamente mojada.
Estaba un poco gordita, aunque conservaba un buen cuerpo. Se quitó el sostén y la bragas. Ante mi aparecieron dos pechos no muy grandes, algo caídos por la edad, con unos pezones enormes y oscuros. Su coño era peludisimo.
Camilo retiró un poco la presión que ejercía con su miembro sobre el orificio de su amigo, hizo una pausa para tomar fuerzas y sujetando enérgicamente las caderas de Mauricio se lanzó hacia adelante con todo el peso de su cuerpo logrando introducir, de una sola vez, su gran miembro de dieciocho centímetros hasta lo más hondo de la cuevita hasta hacía poco inexplorada.
Llegó la hora de dormir, y mi madre ni corta ni perezosa me dijo que como solo estaba su cama y la habitación de los muchachos que esa noche la pasaría con ella, y que al día siguiente arreglaríamos la otra habitación.
Antes que nada déjenme presentarme mi nombre es Lorenza soy una mujer de 40 años de buen cuerpo de 1.59 cms. de estatura, pues trato de cuidarme mucho me case a los 20 años a los 21 años nació un hijo el único, porque mi esposo tuvo problemas y no pudimos tener más hijos.
Debo confesar que recibí de esta mujer, el mejor sexo oral que mi persona haya experimentado jamás, con la experiencia de una profesional, Luciana recorrió con su lengua los más oscuros rincones de mi cuerpo sacando de mí, los placeres más intensos que un hombre puede recibir.
Más que desconsolada volví a ducharme maldiciendo la estupidez de haber aceptado todo esto. Dude mucho para decidir si debía vestirme considerando que estos tipos en verdad estaban apurados por terminar lo antes posible y regresar al lado de sus ingenuas esposas.
El viaje que nos esperaba era de órdago, 12 horas de viaje, así que no tardamos mucho en ponernos de camino. Habíamos estado dudando si salir por la mañana temprano o por la tarde, y nos decidimos salir por la tarde porque haría menos calor y porque al día siguiente se preveían grandes retenciones al cruzar Madrid.
Después empecé a besarla y a acariciar su cuello y con mis labios. Estuvimos agasajando por un buen rato y ya cuando vi que ella estaba tan excitada como yo, me puse el condon y ella solita se quitó lo que le quedaba de ropa. Se abrió de piernas y se puso en forma de arco.
Al separar mi cara para introducir mi pene en su conchita, me dijo que tuviera cuidado, pues ella con Emilio aún no había mantenido relaciones sexuales, yo me sorprendí, pero la volví a besar y le dije que no tuviera miedo, que yo la quería mucho y la iba a tratar con mucho cariño, así que poco a poco le fui introduciendo mi pene en su rajita con movimientos circulares hasta que toqué su himen, el cual rompí de un empujón.
El Delegado fue él ultimo en venirse y me jalo hacia él mientras su miembro terminaba de vaciarse, apretando con fuerza mis senos siguió besándome el cuello, los hombros y la nuca diciéndome en voz baja: -mi amor que cogida tan rica jamás creí que fueras tan buena haciéndolo, me tienes loco mamacita-.
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