La deslumbró en el supermercado
Sabía que tanto su esposo como su hijo volverían tarde de la empresa que controlan y no se iban a preocupar entonces por ella. Tendría alrededor de 3 horas libres y las iba a aprovechar y cómo.
Relatos eróticos sobre bocas
Sabía que tanto su esposo como su hijo volverían tarde de la empresa que controlan y no se iban a preocupar entonces por ella. Tendría alrededor de 3 horas libres y las iba a aprovechar y cómo.
Ante mi sorpresa y prácticamente sin mirarme, sacó su pie de mi boca y se calzó la zapatilla. Enganchó una correa de perro en mi cuello, y a tirones me sacó de la habitación ante la atenta mirada de Marga.
El muchacho me subió las piernas por encima de los hombros para poder penetrarme mejor y estando en esa posición, además de sentirla toda, podía adivinar la calentura de mi esposo al verme así y esperaba, en forma morbosa, que estuviera haciendo buenos primeros planos, ya que nos calienta mucho vernos filmados cuando cogemos y más si se trataba de otro hombre el que lo hacía.
El aceleraba y aceleraba hasta que noté como si algo estallara adentro y se extendiera por todo mi cuerpo. En ese momento me metió un dedo en el culo y le agradecí a viva voz el haberme el hecho de hacerme gozar así y tener dos orgasmos seguidos tan intensos.
Yo estaba como una loca y lo único que quería era hacerle una mamada, empecé a tocársela por encima del pantalón, pero mi ansia me hizo bajarle la cremallera meter la mano y sacársela, tenia una polla enorme, estaba caliente y su punta muy mojada, me la metí en la boca y empecé a chupársela mientras me tocaba por encima del tanga.
Me metí entre sus piernas, se las subí un poco por las rodillas, par que que cogí la polla y se la comencé a frotar en la entrada de su coño, suavemente, se la frotaba, le metía la cabeza, se la volvía a frotar, hasta que comenzó a mover las caderas, muestra de que estaba a punto de llegar de nuevo al clímax.
No se atrevía a mirar a Javier directo a los ojos, pero sus tetas que debido a su juventud parecían estar siempre erectas daban la impresión de apuntar hacia él, lo cual la hizo sentirse apenada. Javier no desperdició el tiempo y se aferró a sus pezones, apretándolos y torciéndolos, Karina dejó escapar un gemido. Su entrepierna se calentó casi por inercia, y la joven sintió un ligero humedecimiento.
Yo mientras tanto seguí con mi tarea, que la verdad no me disgustaba. Le daba vueltas con mi lengua alrededor del glande, me detenía en la corona, en el frenillo y trataba de introducírmela toda en mi boca lo que no era posible debido a sus dimensiones. Le acaricié los testículos con mi mano y él empezó a estremecerse.
Sentía tu verga dura en mi estomago. Quería devolverte algo del placer que me estabas dando y te abrí dos botones de la camisa para besar tu pecho. Entonces tu me bajaste la parte de arriba de mi blusa y mis tetas se pegaron a tu pecho desnudo.
Buá!, yo me puse a cien, en un momento no tenía pantalón para aguantar lo que tenía dentro... seguí haciendo las rayas... mientras ella me miró un buen rato seguido y yo pues me volví hacía ella un momento y, joder, vaya cara que vi... le había cambiado la cara un poco pero a mí me pareció muchísimo... joder, joder, estaba meando todavía, pero no estaba meando... estaba excitándose un montón mirándome... yo no supe qué decirla...me dijo:
Me sorprendía a mi misma, nunca antes se me había pasado por la cabeza engañar a mi marido, nunca había tenido motivo, y ahora tampoco lo tenía pero en mi cabeza se empezaba a gestar la idea de tener una aventura extramatrimonial.
Es una chica estupenda: organizada, responsable, discreta, eficiente, muy avispada y observadora... y sabe escuchar como nadie, lo que la convierte en mi consejera y mi mejor amiga. Su ternura me proporciona la calma que en tantas ocasiones mi corazón solitario pide a gritos.
Sé que es incómodo para el masajista que el cliente esté sobre una cama (tiene que estar doblado) así que "inocentemente" le propuse que no tenía problemas en que se sentara sobre mis piernas para masajearme mejor la espalda.
Cuando Guille terminó su tarea el asaltante ya tenía la pija nuevamente lista para la batalla. Le palmeó la cabeza y lo felicitó. Lo hiciste muy bien, te vamos a invitar a la fiesta, ponete en cuatro patas en el piso, le dijo y me ordenó que le chupara el culo, cosa que rehusé tanto como pude.
Pegué mi pene en su culo y la besé en el cuello, apartándole el cabello. Le acariciaba los senos por encima de su camiseta y pronto Karen superó la fase de rigidez y se abandonó a mis caricias, echando la cabeza hacia atrás, cerrando los ojos y suspirando. Me dijo si aún tenía fuerzas. Me había visto antes con Carmen y Eulalia. La di la vuelta y enrosqué mi lengua en la suya.
Sin despertarte has empezado a mover las manos, suavemente deslizándose por tu cuerpo las has dirigido hacia tu vientre las has puesto sobre tu pubis y con dos dedos, suavemente has estirado un poco los pliegues de tus labios, como la obscena invitación, la explicita llamada para que yo me deje caer en ti y te penetre.
Me arrodillé frente a el y le bajé el pantalón, tenía unos slips blancos y el pene más grande de lo que me había imaginado ya asomaba por el borde del elástico. Le bajé los slips y mi sorpresa fue mayor todavía, lo que yo pensaba que era una erección total, no era tal, todavía estaba blando pero sin embargo tenía unas dimensiones impresionantes.
Gran sorpresa me lleve al ver que en el cuarto que estaba detrás de la casa, donde dormía esta señora, también se encontraba la ventana abierta y como una cortina tipo visillo, con la cual con la luz prendida en el interior se podía ver perfectamente.
Yo estaba revolcándome en las sabanas, entonces él me dijo: " tienes que estar quietecita, amor" .Traté de tranquilizarme y dejar de gemir, mordiéndome los labios. "¿¿Te gusta??" Me preguntaba. Yo solo asentía moviendo la cabeza. " Sabía que eras una putita. Esto te va a gustar más..."
Hace rato que teníamos ganas de que vuelvas a tener algo con nosotras, pero no queríamos volver a meter la pata y tirar a la mierda tu amistad. Hoy nos agarraste descuidadas y sin bombacha y además ya era tarde y no te esperábamos, cuando llegaste pensamos que nos cagaste la tarde y nos íbamos a quedar con las ganas...