Este sitio contiene relatos eróticos explícitos de ficción. Todos los personajes son mayores de 18 años. Debes ser mayor de edad en tu país de residencia para continuar.
La autopista terminó y el ingreso a una ruta angosta, sin luces hacían aún más negra la cinta asfáltica, no bajo la velocidad y le pareció ver sobre la frente de Carlos una gota de sudor, las luces del automóvil a pleno, daban seguridad en el manejo a Claudia, una pequeña llovizna requirió del limpiaparabrisas, un murmullo se escucho , bajando la radio se hicieron audibles las palabras.
Cuando llego hasta la plaza a la que suelo ir a correr, alcanzo a divisar a la primer y única persona que parece habitar el mundo a parte de mi; casi no la veo, pues esta sentada en uno de los bancos del centro de la plaza, casi oculto por las plantas. Me acerco para ver bien quien es y que hace, sigilosamente, sin hacer ruido llego hasta las plantas.
Me levante enfundado en mi bata y fui a buscar algo de tomar, pase por el living, y observe al resto, estaban sentado en ronda en los sillones, fumado y observando a una de minas cogiendo con dos de los flacos, note que mi amigo me miraba con cara de orto, no me importo.
Me arrodillé frente a el y le bajé el pantalón, tenía unos slips blancos y el pene más grande de lo que me había imaginado ya asomaba por el borde del elástico. Le bajé los slips y mi sorpresa fue mayor todavía, lo que yo pensaba que era una erección total, no era tal, todavía estaba blando pero sin embargo tenía unas dimensiones impresionantes.
Nunca estuvo claro por qué los padres de René Paso, que terminaron ambos sus estudios secundarios en la escuela de la iglesia San Ramón, nunca hicieron tratar el caso de su, digamos, hijáceo y lo/la dejaron crecer así, desprosvita de identidad de 12 años que ya desde los 9 era portadora de cierta fama en la succión peniana de los hombres de cualquier edad de Fray Luis Beltrán, la ciudad del interior de la provincia de Santa fe que los acoge a todos desde siempre.
Se quedaba a dormir en el otro cuarto de arriba una amiga que ya había cogido y tenía más experiencia que yo me enseñó que si hierves lechuga esa agua en café te o alguna bebida como limonada los mandaba dormir ella lo usaba para entrar a casa a los chico con lo que cogía.
Ahora sus pezones estaban duros y Cacho los mordía con evidente placer. Tomás se bajó el pantalón, y en un instante pude ver como su miembro erecto por completo, se perdió dentro de la vagina de mi esposa. Ella asimiló el embate sin resistirse, tan solo se mordía los labios
La mamaba como diosa, se trabaja mis jugos y la ponía resbalosa. Luego se paro en la cama y me puso su coño en la cara, era peludo, estaba mojado y le olía a pasión, empecé a chupárselo, a comérmelo como un helado, era la primera vez que me comía un coñito tan apetitoso.
Nos acomodamos en el dormitorio, era bastante amplio y cómodo, ella me guío a la cama mientras Chelo ponía una película y luego se acomodo en la cama. Roxana quedo en medio de los dos. Brindamos de nuevo y nos dispusimos a ver el vídeo porno.
Su vagina húmeda y caliente latía solicitando ser penetrada cosa que él hacia con su dedo medio y que ella acompañaba con movimientos de su pelvis. Esa química inexplicable y maravillosa que es el cuerpo humano, se iba de su control.
Hace rato que teníamos ganas de que vuelvas a tener algo con nosotras, pero no queríamos volver a meter la pata y tirar a la mierda tu amistad. Hoy nos agarraste descuidadas y sin bombacha y además ya era tarde y no te esperábamos, cuando llegaste pensamos que nos cagaste la tarde y nos íbamos a quedar con las ganas...
Sentía como el glande se llenaba de sangre en cada latido y mis huevos iban tomando una dureza fenomenal. Imaginaba esos pezones duros apuntando al cielo y deseaba chuparlos hasta más no poder, mientras con mis manos juguetear entre sus rajas.
No pudieron contenerse de usar la cama, colocada en el borde, el embate del joven, sobre ese cuerpo totalmente entregado, no se hizo esperar, entrar y salir, entrar y salir, casi hasta el borde, hasta penetrarla toda y nuevamente la leche dentro de esa mujer.
Tras unos minutos en que la seguía masturbando bajo el cierre de mi pantalón y comenzó a acariciarme frenéticamente mi verga, yo estaba a punto de estallar, comencé a bajarle suavemente la calza mientras ella se retorcía de placer me pidió que la penetrara ahí mismo, y abriendo sus piernas acerco la cabeza de mi pene a su concha.
Poco a poco nos fuimos desnudando y una vez en la cama le recorrí todo su cuerpo con mi lengua, primero me detuve en sus pezones hasta que se pusieron firmes, luego en su vulva jugosa, chupándola y observando como se retorcía de placer.
Estaba en mi oficina, era tarde y decidí navegar por Internet, cuando en una pagina de avisos mujer busca hombre, sobresalió ese anuncio que decía , soy una mujer mayor, separada y con dos hijos, la monotonía me esta matando, y las noches de soledad hacen de mi cuerpo, blanco de mis fantasías.
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