Se agranda la familia III
Después de una mañana de martes mucho más que interesante y plenísima de acción sexual, me tomo un descanso hasta el jueves, día en que volvería a ver a Irma, la hija de Chela y hermana de Julia.
Relatos eróticos sobre vaginal
Después de una mañana de martes mucho más que interesante y plenísima de acción sexual, me tomo un descanso hasta el jueves, día en que volvería a ver a Irma, la hija de Chela y hermana de Julia.
En medio de la mudanza de mi hijo con su nueva pareja, conozco a una de las integrantes de la familia política: Irma, una hembrita muy caliente y adicta a la cerveza.
Última entrega de un fin de semana con Dina, la camarera del patio de comidas del shopping. Había que romper sus bloqueos y mostrarle que podía disfrutar del sexo pleno.
Helena visita a su amiga Amaia en su casa de Menorca, y disfruta de un buen fin de semana con el jardinero marroquí y sus amigos, mientras la anfitriona pone los cuernos a su marido. Barras de chocolate para disfrutar.
Andrea, amiga de la casa, viene a festejar el 1 de Mayo a casa. Cena especial, bien regada y postre ideal para una noche caliente.
Recuerdos de tiempos pasados y la nueva realidad de mi barrio 30 años después. Historias viejas y nuevas.
Recuerdos de tiempos pasados y la nueva realidad de mi barrio 30 años después. Historias viejas y nuevas.
Recuerdos de tiempos pasados y la nueva realidad de mi barrio 30 años después. Historias viejas y nuevas.
Relato de las consecuencias de las hormonas revolucionadas, infidelidades, venganzas y la necesidad de desahogarse unos y otros. Colaboración de una lectora. Parte 2
Mi vuelta a las playas montehermoseñas 5 años después de mi última visita. Sorpresas con las indumentarias y lo lanzadas de las mujeres de hoy en día.
Siete años de relación por internet se consuman a pleno al primer enuentro en persona. (En honor a la mujer con los labios más seductores que he conocido).
Mi vuelta a las playas montehermoseñas 5 años después de mi última visita. Sorpresas con las indumentarias y lo lanzadas de las mujeres de hoy en día.
Esta historia de entrega única, lleva parte de realidad y parte de ficción. A la familia González la conozco desde mi adolescencia. Heriberto y Norma, el matrimonio, y sus tres hijos Sandro, Marcela y Alejandra
El hombre le sacó el consolador del culo y se lo dio. Mientras su pulgar, tomaba el lugar donde antes estuviera el consolador. Penélope gemía y pedía clemencia, sin dejar al hombre sacar ese dedo de su culo.
Situaciones que se dan cuando una mujer necesita atención y un adolescente empieza a descubrir el sexo. Si es con una tía, mucho mejor. Segunda parte
Mi virginidad, lo más preciado que tenía, aquello que había cuidado por tanto tiempo, se convertía en un volcán a punto de hacer erupción, la morbosidad que sentía a mis 18 años por saberme desvirgada, me asechaba cada día. Un fuerte deseo que me llevo a ser desvirgada por un albañil.
Pedro descubre que una tutoría especial con Alejandra incluye también a su enigmática hermana gemela, Valeria. Entre susurros, lencería y deseo, lo que comienza como una clase se convierte en una experiencia inolvidable de pasión y entrega a tres.
Raudo el entrevistador, pasó su dedo pulgar entre los labios de Fatma para recoger esa gota y llevarla a su boca. Fatma exhaló un gemido casi imperceptible, abriendo sus ojos desmesuradamente. El fino sujetador de raso negro marcó con descaro los gruesos y largos pezones de Fatma.
No la dejé terminar y volví a descargar con fuerza sobre ella. Ahora no dijo nada, simplemente se sujetó con fuerza a mis piernas. Tres azotes más terminaron con esa tanda, mientras mi mano se introducía en su húmedo coño, pude apreciar mis dedos marcados en ese blanco culo.
Sin terminar de quitarme la ropa, me posicioné entre sus piernas y empecé a lamer, ese aún húmedo coño. Abrí sus labios vaginales con mis dedos y me dediqué a su coño por entero. Lo lamía sin prisa de arriba abajo, hasta que me quede a vivir en su clítoris. Los gemidos de la muchacha cada vez eran m