Soy el maestro de mis hijas I
el maestro de mis hijas soy yo, una relación muy particular de un padre con sus hijas, y su educación, dominación y sumisión e ellas hacia el
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Relatos eróticos sobre hijas
el maestro de mis hijas soy yo, una relación muy particular de un padre con sus hijas, y su educación, dominación y sumisión e ellas hacia el
Las niñas ya se fueron a su habitación a cambiarse amor... Le dije a mi esposa mientras me bajaba la ropa interior y la llevaba a una de las orillas de la piscina y le abri las piernas recargandola contra la pared de la alberca y en ese momento comence a hacerle el amor ritmicamente bajo el agua...
Mientras que sus 2 hijas seguían pegadas atras de la puerta prestando mucha atención a la escena caliente y sexual que su madre y yo estabamos teniendo. Tenía a Perla Alexa sentada en mi pierna derecha y a Nadia Ariel sentada en mi pierna izquierda y con mis manos discretamente les manoseaba las...
Después de 30 años, me reencuentro con una ex novia (ahora viuda) y su hija.
Quedo al cuidado de mis hijastras un fin de semana en la casa, mi mujer viaja por negocios, y la mayor de mis hijastras me hace una propuesta inesperada mientras hacemos el amor sobre su cama...
Después de chupar su culito ella me pidió que le enseñe a chupármela y lograr placer para los dos
Me acerqué a la cama de mi hija Lanie con mucho cuidado. Arrodillándome a su lado, le acaricié el pelo y le di un ligero beso en la mejilla. "Buenas noches, cariño", susurré.
Enseñando a disfrutar en casa. Cuando los deseos superan la realidad
Nunca imagine que por mi casa encontraría una maestra del sexo.
Una aristocrática dama recibe de su familia el regalo más adecuado a su sensualidad el día de su cuumpleaños.
Yo había agarrado la costumbre de masturbarme en las noches también, en una ocasión que no recuerdo porque mi hermano no estaba, mi mamá paso al cuarto como de costumbre para ver si estaba dormido, yo tuve que dejar de hacer lo que estaba haciendo, por temor a que ella me viera así, ella se sentó a los pies de mi cama y esta vez hizo algo totalmente diferente, ella me empezó a acariciar las piernas y los pies y a decirme palabras cariñosas, como es de suponerse, yo fingía que estaba dormido,
Las personas necesitan desahogarse, sacarse del pecho las penas, las preocupaciones, el stress de esta "vida loca", las pequeñas culpas y las culpas enormes que no le permiten dormir en paz.
Cuando mi sobrina consideró que su madre ya estaba lo suficientemente lubricada, se levantó y, dándome antes un beso en la boca que me permitió paladear de nuevo los jugos de Clara, se acostó con las piernas abiertas sobre la cama dejando su vagina, ya mojada, al alcance de la boca de su mamá.
Empezó a lamer mi oído, mi cuello, bajo los tirantes y empezó a chupar mis senos, estaba súper caliente y me deje llevar, apretaba mis nalgas, su dedo ya buscaba desesperadamente la abertura de mi ano, mi vestido callo al suelo, me acostó en el sillón y empezó su exquisita mamada en mi vagina.
Por primera vez abrió la boca y comenzó a gemir fuerte, ya que obviamente ese pene era mucho mas difícil de soportar sin chillar que cuando la había penetrado mi yerno.
Una familia de buen pasar económico es agredida sexualmente por dos hombres y una mujer en su propia casa.
Un caballero de los que ya no quedan, de los que no pueden ver sola a una dama, vamos, que me dio una impresión buenísima
Se subió a la moto y todos los trayectos que hicimos durante esa mañana eran con ella desabrochándome la camisa y sobándome pecho y pezones y desabrochándome la bragueta sobándome mi erguida polla que con pérdidas de semen ella me los enseñaba como trofeo antes de tragárselos, yo, aún con las dificultades propias de ir en la parte delantera de la moto, le sobaba las tetas y le metía los dedos en la boca que ella succionaba lascivamente.
Todos deseariamos pasar un fin de semana asi, pero por desgracia no todos lo tendremos.
La velada era de lo mas excitante, estábamos en pleno faje; yo le abrí su blusa y bajando un poco el sostén empecé a chupar su erectos pezones; ella me empezó a acariciar mi polla por sobre el pantalón, vaya que los polvos ya habían hecho efecto, porque mi polla estaba tan dura que me dolía y ella estaba tan mojada, que su aroma impregnaba toda la habitación; ya no había marcha atrás, ella saco como pudo del pantalón y del bóxer mi polla y la tomo con ambas manos iniciando una paja riquísima