El vestido blanco
La levanté del suelo. Ella envolvió sus piernas alrededor de mi cintura, con los tacones blancos todavía puestos. La cargué hacia el pasillo, besándola sin parar, mientras el vestido blanco se le subía hasta la cadera.
Relatos eróticos sobre besos
La levanté del suelo. Ella envolvió sus piernas alrededor de mi cintura, con los tacones blancos todavía puestos. La cargué hacia el pasillo, besándola sin parar, mientras el vestido blanco se le subía hasta la cadera.
Allí empezó la acción, se besaban y se metían mano, el comenzó a bajarle el vestido y a dejarla en un hilo que muy sexy y sostén que llevaba, por un momento sentí un poco de celos y por otro un excitación inmensa que comencé de una a pajearme al ver esa escena, él se acostó y mi esposa le desabrocho
Así que la tome entre mis brazos acostado a su lado y la pegue más a mi cuerpo, mientras que con mi boca yo seguía besando a Nadia Ariel que aún se encontraba profundamente dormida. Mientras besaba los labios y la boca de Nadia Ariel con mi boca y manoseaba sus piernas con mi mano...
Entre a un local a tomar el más cervezas y conocí un hombre gentil que luego de un rato me hizo pasar la mejor noche de mi vida ...aun pienso en él y mi cuerpo se estremece.
Me casé con una travesti algo de clóset y le he ayudado a salir en público a exhibirce, claro para alentarla yo también me exhibo. Salimos las dos con short muy cortos de licra y se nos marca bien todo tanto por delante como por atrás, mi Fer parece una mujer ya, y varias veces nos besamos en publi
Aqui explico que paso para que mi madre se haya vuelto mi novia
Un reencuentro con una amiga que se convirtio en una experiencia maravillosa de sexo lleno de caricias, besos, pasión y bellos recuerdos.
Trabaje de ayudante de mecánico en las tardes mientras estudiaba de día, de esa forma ganaba unos realitos extras pero termine siendo mucho más que un ayudante y ganando mucho más dinero sin pedirlo
Mi odontólogo me hizo sentir por primera vez como es tener sexo con un hombre sin apuros y disfrutar de la compañía masculina
Luego de visitar unos amigos y tomarnos unos tragos iniciamos un juego de cartas que se torno erótico y terminamos teniendo sexo de tal forma que resultó increíble e inolvidable
Después de nuestro primer intercambio de parejas surgió la ocasión de realizar nuestro primer trio sin haberlo planteado
Nos quedamos un rato en la cama, abrazados. Mi polla no se desinflaba del todo, seguía dura, medio latente. Ella se tocaba, con la respiración agitada, y me jadeaba al oído. Yo jugaba con el dildo que seguía metido en su culo, moviéndolo lento, disfrutando del momento.
Besaba su cuello a la vez que acariciaba sus pechos y ella movía su culito, buscando el roce de mi polla. Mis manos subían y bajaban por su cuerpo, redondeando sus pechos. Mi mano izquierda se detuvo entre sus piernas, noté su humedad, a la vez que notaba como mi polla crecía entre sus nalgas.
Chiara está de cumpleaños y Julio César le prepara un obsequio que ella nunca verá pero sin duda disfrutará.
La gente grita, las uvas se atragantan, los matasuegras suenan, las botellas de cava se descorchan, la felicidad y la alegría se extienden a velocidad de vértigo por todo el local.
Un hombre virgen tiene la maravillosa oportunidad de tener una experiencia amorosa con uno de sus amigos.
Que tonterías dices, seguro que es un chico estupendo. Mi amor, estoy tan orgullosa de ti. Deja que te peine el flequillo. Estás radiante. Y voy a casarme dentro de 4 días con el hombre más maravilloso del mundo. Jamás he sentido algo así por nadie, lo sabes ¿verdad?
Mis pechos, encerrados en el corpiño quedan a su merced, y me los acaricia con una suavidad sorprendente. La parte posterior de mis pechos comienza a ser besada con maestría, nunca me había pasado pero ya quería acabar.
Entonces, rodeándolo con mis brazos lo besé con pasión, y él me respondió de la misma forma, sus manos recorrían todo mi cuerpo, entraban por debajo del bóxer y acariciaban mis nalgas... yo tampoco me quedaba atrás, su culo se sentía realmente rico, suave y redondito, sin pelos...
Mi pija entraba y salía de su boca cada vez con más brillo, gracias a la salivaba que le iba dejando su boca, se la estaba pasando por toda su cara mientras me decía que no pensaba dejarme ni una gota de mi acabada.